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59 Concurso Internacional de Piano
JUNIO 2017 / Número 908

“Mágica y disputada final” o “excelencia interpretativa en todos los niveles”, han sido algunos de los elogios que ha recibido por la prensa especializada la prueba final, momento culminante del 59 Concurso Internacional de Piano “Premio Jaén”. Estos detalles y los siete días de concurso, que convierten a la capital andaluza en el epicentro mundial del piano, nos los cuenta Juan Ángel Pérez Arjona, Diputado de Cultura y Deportes de la Diputación de Jaén, quien conoce muy bien desde dentro este certamen, que se acerca en su próxima edición a la 60 edición, que coincide con el 65 aniversario del primer Premio “Jaén” de Piano. Por un momento, durante una semana el piano tuvo más protagonismo que los olivos, ya que la provincia con este mayor número de árboles y líder en la producción de aceite de oliva del mundo, extrajo música virgen extra de los tres finalistas que alcanzaron la final, bien sin olvidar a aquellos que no llegaron y que dejaron momentos de altísima calidad interpretativa. Tanto Leon Bernsdorf (Alemania), Dmitry Mayboroda (Rusia) y Chun Wang (China, primer premio, en la imagen de la derecha), con la presencia de la Orquesta Ciudad de Granada dirigida por Paul Mann, firmaron una de las finales más emotivas de la historia de este Concurso, que por sí mismo ya es pura historia.

Juan Ángel Pérez Arjona, Diputado de Cultura y Deportes de la Diputación de Jaén
“El Premio ‘Jaén’ de Piano es un ejemplo de la apuesta de la Diputación por la cultura” 

Recién concluida esta exitosa 59 edición, ya se está trabajando para una edición tan significativa como la 60…

Efectivamente, así es. Hace unas semanas se reunió la Comisión Asesora del concurso y estuvimos viendo propuestas para la celebración de la 60 edición, que además coincide con el 65 aniversario del primer Premio “Jaén” de Piano.

Hemos comprobado que de los 64 pianistas inscritos, la internacionalidad ha superado todas las expectativas. ¿Es este un concurso que sirve como embajador de la provincia y la Diputación jiennense?

Sin ninguna duda. Este año hemos contado con la inscripción de 64 intérpretes de 18 países, de los que finalmente se han presentado 39 participantes procedentes de Japón, Rusia, Corea del Sur, China, Francia, España, Ucrania, Italia, Rumania, Alemania, Suiza, Estados Unidos y Holanda. Estamos hablando de una actividad que ha conseguido llevar el nombre de Jaén fuera de la provincia, y por supuesto, fuera de nuestras fronteras, y que a lo largo de su historia ha logrado que se desplacen hasta la provincia de Jaén pianistas de los cinco continentes. Para alcanzar esta repercusión internacional, creo que juega un papel relevante la pertenencia del concurso a instituciones internacionales tan importantes como la Federación Mundial de Concursos Internacionales de Música y la Fundación Alink-Argerich. Por otra parte, es imprescindible una labor más constante que la Diputación realiza en materia de comunicación, ya sea a través de las redes sociales, páginas web, revistas especializadas, así como el envío a nivel nacional e internacional de las bases del certamen.

Desde 1993 hay una obra obligada, encargo expreso de la Diputación a un compositor. Para la edición del 60 aniversario se ha encargado una obra a José María Sánchez-Verdú, uno de los compositores españoles más importantes e internacionales….

Efectivamente, desde hace un cuarto de siglo, para cada edición se encarga a un compositor español de renombre y prestigio una obra compuesta expresamente para el concurso. En la pasada edición, esta obra ha sido escrita por Josué Bonnín de Góngora, bajo el título Fantasía jiennense, inspirada otro año más en la música tradicional de nuestra provincia. Para la 60 Edición se ha hecho el encargo a José María Sánchez-Verdú, una garantía para una edición tan especial como la del año que viene.

¿Podría hacernos un pequeño balance de la 59 edición?

Estamos realmente satisfechos en todas las facetas. El jurado una vez más ha estado formado por figuras de primer nivel internacional. En esta edición ha estado integrado por Albert Attenelle como presidente, los vocales Benedicte Palko, Dag Achatz, Pilar Bilbao, Susumu Aoyagi, Jean François Heisser, que ofreció el concierto inaugural, y los jiennenses Rafael Quero y Pedro Jiménez Cavallé quien, una vez más, ha actuado como secretario. Además, hemos contando con la inestimable colaboración, entre otras, de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, a través de los Conservatorios Superior y Profesional de Jaén; del Ministerio de Cultura; del Ayuntamiento de Jaén; así como de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Jaén; de la Fundación Unicaja y de la Fundación Eusophia de Málaga, sin olvidar a la Asociación de Amigos del Premio “Jaén” de Piano.

Me gustaría insistir en las actividades educativas que genera el Concurso…

Una de las características fundamentales de este concurso es su faceta didáctica, por ejemplo a través de actividades como el Maratón de Piano, que organizamos días previos al inicio del certamen. En esta iniciativa participan músicos de diferentes edades a lo largo de las 12 horas que dura esta actividad, creando lazos de comunicación a través de la música. En esta edición del Maratón han tomado parte 596 alumnos y alumnas de 26 centros educativos de 22 municipios de la provincia. Se ha celebrado también el VI Concurso para escolares “Mi Piano”, convocado por la Diputación, a través del Canal de Diputación en Youtube, un certamen dirigido a niños y niñas hasta los 17 años cuyo instrumento sea el piano y que quieran mostrar su talento a través de la interpretación de una pieza musical adecuada a su nivel. En este ámbito didáctico también se ha realizado el programa “Pianos en la calle”, con el que se pretende acercar la música del piano a todo el público, llevando la música del piano a diferentes puntos de la ciudad y ofreciendo pequeños conciertos a cargo de alumnos de los Conservatorios de Música de Jaén.

El esfuerzo de la Diputación por la cultura y la música es ejemplar, comenzando por una dotación de premios muy importante…

Creo que nuestra apuesta por llevar la cultura a todos los rincones de nuestra provincia es incontestable, igual que el interés y la dedicación que cada año mostramos al Premio “Jaén” de Piano, que queda patente, por ejemplo, en el presupuesto con el que contamos y la dotación de premios. Un año más, el concurso ha repartido 52.000 euros en premios, distribuidos entre sus cinco principales galardones: Primer premio, 20.000 euros, Medalla de oro, Diploma y la edición de un disco con el sello discográfico Naxos, además de una gira de seis conciertos patrocinados por: Real Sociedad Económica de Amigos del País de Jaén, Orquesta Ciudad de Granada, Fundación Eusophia (Málaga) y Ferd. Thürmer, en la sala de conciertos Thürmersaal (Bochum, Alemania); segundo premio, 12.000 euros y diploma; tercer premio, patrocinado por Unicaja, 8.000 euros y diploma. Los premios especiales “Rosa Sabater”, al mejor intérprete de música española, patrocinado por el Ayuntamiento de Jaén, dotado con 6.000 euros, diploma y un concierto organizado y patrocinado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País; y el de “Música Contemporánea”, que se concede al pianista más destacado en la interpretación de la obra obligada, patrocinado por el Ministerio de Cultura y al que le corresponden 6.000 euros y diploma.

Además de los premios principales, la Diputación Provincial de Jaén sufraga los gastos de alojamiento de los concursantes y concede a los que superan la primera prueba y tomen parte en la segunda fase eliminatoria bolsas de viaje de 300 euros, con el objetivo de facilitar su estancia en la capital jiennense durante el desarrollo del concurso. Esta cifra se eleva a 400 euros para los que se clasifiquen para la tercera fase de este certamen y no obtengan ninguno de los cinco principales galardones del concurso.

Y el primer premio además conlleva una grabación con Naxos…

Desde el año 2008, y como parte del primer premio, se graba un disco del ganador con el sello discográfico Naxos, que en muchos casos es su primer disco y una carta de presentación incomparable para sus futuros proyectos, porque Naxos es el primer sello discográfico del mundo y una de las dos discográficas que más vende.

Comenzamos grabando el disco con la ganadora de 2008, la jovencísima pianista china Yun Yi Qin; en 2009 fue el ucraniano Antonii Baryshevskiy, en 2010 el serbio Mladen Colic, en 2011 la española Marianna Prjevalskaya, en 2012 el chino Yutong Sun, en 2014 el japonés Akihiro Sakiya, en 2015 la canadiense Anastasia Rizikov, y en proceso de edición están los discos del ganador de 2016, el ruso Alexander Panfilov, y del ganador de esta última edición, el chino Chun Wang, grabado justo al concluir el Concurso.

http://premiopiano.dipujaen.es/

por Gonzalo Pérez Chamorro
Fotografías de © Jose M. Ortega, “Sitoh”
 

Sobre Fantasía Jiennense 

“No me recuerdes el mar, que la pena negra, brota en las tierras de aceituna bajo el rumor de las hojas...”. Extático deseo de besar las olas por quién no puede, cuerpo etéreo: Fantasía Jiennense.

Tierra de noches inmensas que conoce la palidez de sus olivos cuando la oscuridad y el misterio se hacen tercos bajo un viento que trae rumores lejanos, quizá del mar de Málaga o de recónditas marinas aún intactas.

Scherzo poderoso, seco y duro, mar de olivos y pórtico de la Fantasía Jiennense.

Intermezzo profundamente lírico y un claro reflejo de la Andalucía más poética... Variaciones que en la Música pura acarician el Infinito. 

Pero Jaén tiene su propio mar de infinitud en uno de los concursos pianísticos más importantes del mundo: El “Premio Jaén”. Este cuenta con la particularidad de presentar obras de compositores compuestas ad hoc, lo cual hace que no sólo se redescubran grandísimos talentos del piano, sino de la composición. Esta doble vertiente es única en el mundo en este tipo de certámenes: encuentro delicado de artistas.

Desde estas páginas quiero dedicar un especial agradecimiento a Arturo Gutiérrez de Terán, Manuela Gámez y Úrsula Calvi por su infatigable esfuerzo para dar la mejor cobertura a los héroes del mundo moderno: los talentosos concursantes; sobresaliente organización.

Especial recuerdo tengo de dos de ellos: Aurelia Visovan y Anna Dmytrenko, por la magnífica interpretación de mi obra. La primera, desde el punto de vista cálido y humano, la segunda por la formidable solidez Templaria de la misma. Admirables. Humanidad y Ternura en la una. Humanidad y Fuerza en la otra: gracias por  enseñarme mi obra. Resalto la magnífica clase humana del jurado: figuras a nivel internacional a los que tuve el honor de conocer: Albert Attenelle, Pilar Bilbao y Rafael Quero..., exponentes del pianismo nacional y con los que tuve magníficas conversaciones a nivel musical y personal. Indelebles recuerdos.

Y la altura del concurso... Estratosférica: de los más exigentes y elitistas a nivel mundial; llamando la atención la “escasa” cobertura mediática: se va a lo que va, lejos del show mundano en lo que se ha convertido el mundo cultural; se levantan templos musicales y punto final. Como compositor y pianista, quedé gratísimamente impresionado.

Se podría enmarcar este “Premio Jaén” dentro del marco de la más profunda verdad artística. En esas fechas en las que se celebra, las piedras de la bella Jaén respiran música y piano; la ciudad viste de gala para recibir uno de los acontecimientos más importantes del mundo del rey de los instrumentos con la sobriedad que el encuentro merece: las gentes que vienen a presenciar las fases previas a la final rumorean sobre tal o cual ejecución y es cuando conocemos “muchos” Beethoven, Brahms o Mozart. El alma de los compositores vidriada por las palomas de los concursantes.

Escuchando al jurado algún acertado comentario sobre el Finale de mi obra: existe un breve guiño a Mozart, presto diluido con tres acordes cortantes. Significación simbólica. Y el que quiera entender, que entienda.

La Fantasía no es obra típicamente andaluza a diferencia de su hermana la Suite Benalmádena. Un recuerdo a Zulema de la Cruz, dedicataria de la obra y según mi criterio, una de las compositoras más serias del panorama nacional.

Un especial agradecimiento a su editor Gonzalo Pérez, por su dedicación al Gran Arte y con el que mantuve magníficas conversaciones de bilateral conocimiento que estuvieron a la altura de este magnífico certamen.

Gracias, Jaén, por la magnífica acogida que tuvo la Fantasía Jiennense, de la que me siento muy honrado de dedicar desde el corazón.

(Benalmádena, primavera de 2017) 

por Josué Bonnín de Góngora, compositor 

 

Mágica y disputada final 

Frente al tradicional número de seis, en la presente edición el jurado seleccionó ocho de entre los 44 participantes para que actuaran en una reñida semifinal de la que sólo tres optaron al reparto de premios. A ellos se incorporó la pianista Aurelia Visovan (una de las ocho participantes en la tercera fase eliminatoria), cuya interpretación de la obra obligada Fantasía Jiennense, de Josué Bonnín de Góngora, fue a juicio del jurado la mejor.

Leon Bernsdorf

La primera actuación en la prueba decisiva correspondió a Leon Bernsdorf (Alemania, 1992), pianista bien formado, de sonido poderoso y elegantes formas, que en la tercera fase apostó fuertemente con una actuación comprometida para proporcionarnos una Balada n. 3 de Chopin concisa, de escaso rubato y buen clímax, completándola con unas Estampes de Debussy de grandes sutilezas; como plato fuerte la intimidante Sonata de Barber, cuyo especial mundo armónico y rítmico tradujo con devoción y energía, destacando el Adagio mesto y en la endiablada Fuga que le sirve de final.

Su elección para la final recayó sobre el más bello de los Conciertos beethovenianos, el n. 4, en el que se adentró con aplomo consiguiendo desde su entrada en solitario poner de manifiesto mediante un fraseo flexible y natural la riqueza y diversidad de esta música; cadencias muy matizadas de gran impulso, optimismo rebosante en el Rondó final y, especialmente, el bellísimo dialogo que logró entablar con la orquesta. Además de obtener el tercer galardón del certamen, se le otorgó el Premio “Rosa Sabater” como mejor intérprete de música española por una lectura intensa y llena de romanticismo de El amor y la muerte de Granados. 

Dmitry Mayboroda

Dmitry Mayboroda (Rusia, 1993), digno representante de la brillante escuela rusa, aposto en la tercera fase por mostrar su lado introspectivo a través de la música crepuscular del Op. 116 bramhsiano con gran maestría y altísimo grado de expresividad, así como su vertiente más virtuosa con La Valse de Ravel y la Sonata n. 2 de Rachmaninov, en las que no solo hubo demostración de la destreza del teclado, sino que apuntó firmemente hacia la calidad del sonido mediante clarificación de texturas, un volumen bien equilibrado y líneas melódicas excelentemente fraseadas.

El concierto elegido para su prueba final, el n. 2 de Chopin, responde perfectamente a sus características como intérprete, pues el protagonismo del piano, muy superior al de la orquesta, le permitió combinar  virtuosismo con intensidad emocional. Con una técnica impecable, se hizo con la dirección del Concierto, sorteando con facilidad los pasajes brillantes a los que cubría de energía y lirismo, pero también, cuando fue necesario, empleó un tacto sedoso creador de un clima fascinante en el Larghetto y de gran sentido rítmico en ese Allegro final con sones de mazurka. La claridad y belleza de su sonido arrastró a los asistentes que completaron el segundo premio con el del público. 

Chun Wang

El ganador del concurso, Chun Wang (China, 1990), tercero y más joven de los finalistas, ya había demostrado su habilidades técnicas y constructivas en esa solida estructura que es la Sonata n. 1 de Brahms, que asumió con fortaleza, seguridad y un sonido denso, firme y sin durezas. Y también dejó constancia de delicadeza e imaginación sonora en unos brillantes Jeux d’eau (Ravel) y poder creador en Bartók (Al aire libre, SZ 81).

En su elección del concierto apostó separase del tradicional clasicismo para adentrarse en el desconcertante y arriesgado mundo del Concierto en sol de Ravel. Wang es mucho más que un impresionante técnico. Su actuación, arropada por una Orquesta Ciudad de Granada en estado de gracia, dirigida por Paul Mann, fue un viaje intenso en el que supo impulsar con claridad el virtuosismo de los movimientos extremos al dejar correr su capacidad creativa, aportando gran cantidad de luz y color mágico. Y también construir un Adagio assai a base de un clímax de enorme tensión, en el que jugó con la gradación dinámica hasta alcanzar hermosos y expresivos pianísimos. Una interpretación de muy alto nivel y un justo primer premio. 

por José Luis Arévalo 

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