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Orquesta Clásica Santa Cecilia
FEBRERO 2012 / Número 849

Orquesta Clásica Santa Cecilia

Entrevista con su fundador Javier Martí Corral

Javier Martí Corral es el fundador de la Orquesta Clásica Santa Cecilia, que desde 2009 está vinculada a la Fundación Excelentia. Economista, asesor fiscal y auditor de cuentas, este madrileño dio sus primeros pasos en el mundo de la música como cantante en distintas agrupaciones corales. Sin duda, su mayor logro personal y profesional ha sido, primero desde su puesto como director técnico de la Orquesta y, actualmente, como presidente de la Fundación, el haber conseguido unir su dilatada experiencia en gestión cultural con su gran afición, la música.

Gracias a su labor, la Orquesta Clásica Santa Cecilia, que este año celebra su décimo aniversario, se ha convertido en todo un referente por su sistema de autogestión. En un momento de crisis como el actual, estos modelos alternativos de financiación privada son un ejemplo a seguir. Si bien, este milagro no sería hoy una realidad sin el esfuerzo y dedicación de sus músicos. La Orquesta Clásica Santa Cecilia ha alcanzado, siguiendo un estricto plan de trabajo, la calidad artística suficiente como para convertirse en una formación estable con un ciclo propio en el Auditorio Nacional de Música de Madrid. Y todo esto, en tan solo diez años. Sin duda, una magnífica razón para celebrarlo con once conciertos que son los que integran el Ciclo Excelentia “Serie Grandes Clásicos”. Una cita que todo buen aficionado no debe perderse.
 
¿Cuándo y con qué fines nace la Orquesta Clásica Santa Cecilia?
 
La Orquesta Clásica Santa Cecilia nace en 2002 con el objetivo de cubrir las necesidades de la música clásica desde la iniciativa privada y disponer de los mejores músicos en cada momento. Así garantizamos la calidad de los conciertos. Tiene la ventaja de tener una plantilla flexible que se adapta al repertorio requerido en cada momento, lo que permite no sobredimensionar los costes de estructura. Además contamos siempre con directores invitados, lo cual enriquece aún más a los músicos y la trayectoria de la orquesta así lo demuestra. En estos momentos se puede decir que es una orquesta estable, con temporada propia en el Auditorio Nacional de Música de Madrid y que tiene su sede en el Auditorio “Plácido Domingo”.
 
En su opinión, ¿cómo ha sido la evolución de la Orquesta en los últimos diez años?
 
La evolución de la orquesta ha sido clara y siempre de manera ascendente. En los primeros años actuaba fundamentalmente por encargo, en colaboración con distintas entidades privadas y festivales de música como el de Santander, Pedraza, Galicia…Pero a partir de 2009, con la creación de la Fundación Excelentia, la agrupación dio su giro más importante. Partiendo de la iniciativa privada, hemos tratado de contar con los mejores músicos para la orquesta, por lo que los resultados artísticos que se han ido consiguiendo han sido muy apreciados por el público. Eso permitió que, a partir de entonces, la agrupación cuente con una temporada propia en el Auditorio Nacional, en la que participan directores de orquesta de talla internacional, así como solistas de prestigio.
 
A día de hoy disfrutamos de la tercera temporada de la orquesta, que es seguida con gran expectación por parte del público. Contamos con un amplio número de abonados que nos sigue fielmente y que, afortunadamente, ha ido aumentando año tras año.
Por otra parte, ha sido de vital importancia para nosotros ir creciendo en calidad artística y por eso hemos destinado muchos recursos en invitar a directores de reconocido prestigio internacional, que han ido dejando su impronta personal en los profesores de la agrupación.
 
Hoy en día, la Orquesta Clásica Santa Cecilia es un referente en la gestión privada. ¿Cómo se estructura internamente la agrupación desde el punto de vista administrativo? ¿Se ha tomado como modelo alguna otra orquesta privada del panorama internacional?
 
Afortunadamente, nuestro esfuerzo por buscar la máxima calidad artística en cada uno de nuestros proyectos nos ha situado como un referente en la gestión privada de la música clásica. La orquesta tiene un presidente, un coordinador, varios archiveros, auxiliares y un departamento de marketing y comunicación. Desde la gestión privada, comunicar bien es primordial ya que hay que atraer a un público potencial que debe confiar en nosotros.
 
Realmente, no hemos seguido el modelo de gestión de ninguna orquesta privada sino que hemos implantado nuestro propio sistema de autogestión. Cada proyecto debe ser rentable por sí solo. Buscamos economías de escala, sinergias, estructuras simples y poca burocracia; flexibilidad, esfuerzo y, sobre todo, sentido común. Ese es el secreto de toda organización, no solamente de una orquesta.
 
Administrar una orquesta autogestionaria ¿no es algo muy complicado, y más en los tiempos que corren? ¿Cómo se enfrenta la Orquesta Clásica Santa Cecilia a la actual crisis?
 
Realmente, es algo complicado aun en tiempos de bonanza económica, pero mucho más en tiempos de crisis. Naturalmente, hoy más que nunca es necesario tener más cautela, analizar mucho mejor el proyecto en el que nos embarcamos y programar un repertorio adecuado. Tenemos que hacer más esfuerzo en atraer más público a los conciertos y ser competitivos en la relación calidad/precio. El público debe ser consciente de que tiene que pagar un precio razonable por escuchar música clásica de calidad; tarea que no es fácil porque no nos han acostumbrado a ello.
 
¿Es difícil competir con las orquestas institucionales y con el resto de los múltiples ciclos de conciertos que se celebran en la capital?
 
Naturalmente es complejo competir con las orquestas institucionales porque están totalmente subvencionadas por la Administración, lo que les permite fijar precios de entradas muy reducidos y a veces casi simbólicos. Sin embargo, nosotros tenemos que cubrir todos los costes fijos de los conciertos con la recaudación por la venta de entradas; si bien es cierto que, en estos años, hemos contado con la colaboración de empresas privadas y entidades, con un fuerte compromiso social, que han querido contribuir de alguna manera a la difusión de la música. Eso nos ha permitido asegurar nuestros ciclos de conciertos y complementar nuestras actividades. También, el hecho de tener un ciclo estable en el Auditorio Nacional con la Fundación Excelentia, con abonados recurrentes, nos permite seguir adelante y nos diferencia de otras orquestas privadas que no son estables y no tienen un ciclo propio. La ventaja de la Orquesta Clásica Santa Cecilia con respecto a otras orquestas institucionales es su flexibilidad y la capacidad de trabajo de sus músicos que, sin perder calidad, son capaces de preparar y atender rápidamente los compromisos artísticos para los que son requeridos.
 
En un momento en el que el tradicional modelo institucional de apoyo a la Música se desvanece, resulta cada día más urgente una nueva reglamentación del mecenazgo privado.
 
Sin duda, en estos años veremos cómo se desarrollan nuevas leyes de mecenazgo porque las subvenciones se están reduciendo e incluso desapareciendo. Hay que potenciar la iniciativa privada, incentivar las deducciones fiscales, ser más flexibles en la deducción de gastos en la base del Impuesto de Sociedades, en la concesión de préstamos a interés blando para inversiones tanto en activo no corriente como en corriente etc. Todas estas medidas supondrán un beneficio directo para el público, para la Música y para la Cultura en general; pero, sobre todo, para la propia Administración ya que podrá destinar esos recursos públicos a fomentar, a través de nuevas vías, el crecimiento cultural del país.
 
¿Qué criterios se siguen a la hora de organizar el trabajo en la orquesta? ¿Cuenta la agrupación de la infraestructura necesaria para llevar a cabo su actividad artística?
 
En cuanto a infraestructura, somos unos privilegiados ya que la orquesta cuenta con el Auditorio “Plácido Domingo” donde tiene su sede y hace sus ensayos, incluso tenemos un estudio de grabación propio. Por otra parte, hemos firmado convenios con otras fundaciones y organismos privados para desarrollar nuestras actividades, tales como masterclasses, conferencias, cursos de formación, etc, lo que ha aliviado enormemente la organización del trabajo y nos ha permitido desarrollar con mayor efectividad nuestros proyectos.
 
¿Cuál es el perfil de los profesores de la Orquesta Clásica Santa Cecilia? ¿Qué requisitos debe cumplir un músico para formar parte de la agrupación?
 
El perfil del profesor de la orquesta es el músico profesional de gran valía y amplia experiencia. Es imprescindible que cuando participe con nosotros, se entregue totalmente a nuestro proyecto y lo convierta en suyo propio. Buscamos profesores de gran calidad técnica, pero que al mismo tiempo posean la musicalidad y disposición necesarias para conectar directamente con el público a través de sus interpretaciones. Queremos ser líderes en la gestión de talentos y para ello exigimos a cada uno la misma entrega e ilusión.
 
Anualmente convocamos audiciones y estamos permanentemente en contacto con músicos profesionales no solo de España sino también de algunas de las mejores orquestas del panorama internacional, como la Sinfónica de Chicago, la Sinfónica de Boston, la London Symphony, la Concertgebouw de Amsterdam o la Filarmónica de Berlín.
 
Dependiendo del repertorio que afronta en cada concierto, la orquesta trabaja con directores diferentes. ¿Implica esto un mayor desarrollo de sus capacidades artísticas? ¿Qué criterios se siguen para seleccionar a los directores invitados?
 
A medida que la orquesta ha ido creciendo artísticamente, ha ido necesitando directores invitados cada vez más importantes que se vinculen también al proyecto. Todo debe ir en paralelo y, hoy en día, la agrupación no es la misma que la de hace diez años. El propio público nos exige una calidad artística. Por ello, estamos en búsqueda constante de nuevos directores que sean ya una referencia internacional. Así, maestros como Alexander Polianichko, Janos Kovacs, Kynan Johns, Alan Buribayev, Jean Jacques Kantorow, Donato Cabrera, Thomas Sanderling, Darrell Ang, Christian Vásquez o los españoles Cristóbal Soler, Rubén Gimeno y Nacho de Paz, son ejemplos claros de nuestra buena evolución.
 
Si tuviera que elegir entre los maestros que han dirigido a la agrupación, ¿cuáles destacaría y por qué?
 
Puedo decir, con orgullo, que desde que tenemos temporada estable en el Auditorio Nacional de Madrid y, desde el año 2009 en que se puso en marcha la Fundación Excelentia hasta hoy, todos los directores invitados han mostrado una gran calidad técnica y humana. Los excelentes resultados artísticos nos han permitido llegar hasta aquí. Todos se han identificado, desde un primer momento, con la orquesta y con el proyecto cultural de la Fundación.
 
El repertorio de la orquesta, desde su creación, ha sido amplísimo –abarcando los más distintos géneros, épocas y estilos–. ¿Qué ventajas y qué inconvenientes tiene una orquesta privada a la hora de programar?
 
Nuestra plantilla flexible nos permite abordar todo tipo de repertorio desde Bach a Mahler, pasando por todas las épocas y estilos, hasta llegar a la música de nuestros días, con obras de encargo que hemos estrenado. Por ejemplo, el próximo 25 de abril, la agrupación presenta The Island, de Martin Panteleev, que también dirigirá el concierto. La Orquesta Clásica Santa Cecilia no afronta solo obras de gran repertorio sino que también ofrece piezas menos programadas y de nueva creación para darlas a conocer.
 
En esta línea, en 2009, la propia orquesta hizo un encargo al compositor villenense Roberto López con motivo de la conmemoración del XX aniversario del Auditorio Nacional. Se trata de Iberia, una bellísima partitura que resulta ser un guiño a la Suite Iberia, de Albéniz, y con la que el autor trata de estrechar los lazos de unión entre España e Iberoamérica. Para aquel concierto tan especial contamos en el podio con un magnífico especialista en el repertorio contemporáneo como es el antes mencionado Nacho de Paz. No solo nos interesa la música de gran repertorio, sino que también nos preocupamos por apoyar a las nuevas generaciones de compositores, dándoles la oportunidad de estrenar sus obras.
 
Esta temporada, con motivo del décimo aniversario de la orquesta, el Ciclo Excelentia “Grandes Clásicos” ha apostado, sin embargo, por el gran repertorio.
 
En efecto, se puede decir, que “hemos tirado la casa por la ventana”. Nuestro Ciclo se llama “Serie Grandes Clásicos” y hemos hecho honor a ello. Comenzamos el pasado septiembre, con el Concierto para violín y orquesta, de Mendelssohn, con un solista de lujo Vesko Eschkenazy. En octubre, a las órdenes de Christian Vásquez ofrecimos una magnífica Quinta Sinfonía de Tchaikovsky. Para conmemorar el décimo aniversario de la Orquesta, programamos la Sinfonía núm.2, de Mahler, que alcanzó un éxito rotundo; y los conciertos de Navidad, con Cristóbal Soler en el podio, fueron acogidos con gran interés por parte de los aficionados. En el primero, dedicado a la música española, el público disfrutó de unas brillantes versiones de El concierto de Aranjuez, de Rodrigo, con Fernando Espí a la guitarra; así como de una selección de emblemáticas piezas de Turina, Granados y el popular intermedio de La boda de Luis Alonso como fin de fiesta. El segundo tuvo a algunas de las grandes arias de ópera y los más bellos ballets de repertorio como protagonistas, con extractos de El lago de los cisnes o el Cascanueces que fueron muy aplaudidos.
 
Pero lo mejor está por llegar. El próximo 10 de febrero, Jean Jacques Kantorow dirigirá un interesante programa monográfico dedicado a Beethoven. Interpretarán su Concierto para violín y orquesta, con Sunao Goko al violín; la Obertura Egmont y la Sinfonía núm.7. El 16 de marzo, ofrecemos el oratorio Elías, de Mendelssohn, y el 25 de abril, además de The Island, de Panteleev, interpretarán el Concierto para violonchelo y orquesta, de Dvorak, y la Sinfonía núm.6, “Pastoral”, de Beethoven. El 5 de mayo, los aficionados podrán escuchar el Concierto para violín y orquesta, de Tchaikovsky, y la Sinfonía Fantástica, de Berlioz, con un maestro de altura en el podio, el australiano Kynan Johns. Y, como broche final de la temporada, el 23 de mayo, tocarán nada más y nada menos que la Sinfonía Alpina, de Strauss. De todas formas, invito a consultar nuestra programación en la página web www.fundacionexcelentia.org.
 
Para abordar obras sinfónico vocales de gran envergadura, como algunas de las mencionadas, es necesario contar con una formación vocal estable como la Sociedad Coral de Madrid Excelentia.
 
Efectivamente, en la Fundación Excelentia también contamos con dos coros propios: la Sociedad Coral Excelentia y la Excelentia Choral Academy (ECA). La Sociedad Coral es un coro sinfónico estable de 140 voces. Son cantantes amateur pero de una solvencia y calidad envidiables que pueden afrontar todo tipo de repertorio en poco tiempo de estudio, como la mencionada Segunda de Mahler o el Elias de Mendelssohn que ofreceremos el próximo 16 de marzo en el Auditorio Nacional. Disponemos de dos comprometidos directores, Nacho Rodríguez y Javier Corcuera, que con su gran trabajo aseguran la calidad de la agrupación. Para cubrir plazas, convocamos constantemente audiciones porque siempre buscamos los mejores cantantes que se quieran comprometer con el proyecto.
 
La Excelentia Choral Academy (ECA) es otro modelo de coro de 50 voces. Abarca otro tipo de repertorio menos sinfónico, que requiere de un estudio permanente por parte de los coralistas. Lo componen voces muy cuidadas y su trabajo es muy intenso. Esta dirigido por el maestro Miguel Ángel García Cañamero, subdirector del Coro Nacional de España. En este caso, los cantantes tienen profesores de canto, ensayos por cuerda. El año que viene invitamos al joven compositor noruego Ola Gjeilo para preparar con él su música vocal. Digamos que la ECA es un gran centro de formación coral muy riguroso.
 
Desde la Fundación Excelentia prestamos una atención muy especial a la formación. Al tratarse de cantantes amateur, nos preocupamos por su preparación técnica y artística, ya que este esfuerzo redundará en el beneficio de todos. Este año vendrá como invitado un profesor de la Royal Academy de Londres, Alexander Ashworth para perfeccionar la técnica en el oratorio. Hemos invitado, también, a Eric Whitacre para trabajar su repertorio coral en el mes de abril y, en ediciones sucesivas, tenemos previsto organizar un gran Festival de Música Coral.
 
¿De qué concierto guarda un mejor y un peor recuerdo?
 
Aunque suene a tópico, todos los conciertos son entrañables. Uno de mis preferidos fue la Novena Sinfonía de Beethoven que dirigió Janos Kovacs con motivo del Día Internacional de la Música, en junio pasado, donde el propio Auditorio Nacional nos invitó a interpretarla.
 
¿Qué objetivos más inmediatos se ha marcado en su dura tarea como presidente de la Fundación Excelentia para los próximos años? Y ¿qué proyectos tiene de cara al futuro?
 
El próximo 27 de marzo, en el Palau de la Música de Valencia, la Orquesta Clásica Santa Cecilia, con el Coro Orfeó Navarro Reverter y un coro popular participativo, todos ellos bajo la dirección del maestro Cristóbal Soler, ofrecerán, Aida de Verdi, en versión de concierto. Es todo un reto ya que se trata de un nuevo terreno artístico por explorar.
 
Mis objetivos más inmediatos se centran en consolidar aun más nuestro Ciclo “Serie Grandes Clásicos” en el Auditorio Nacional de Música y seguir apoyando a los músicos de la orquesta y a los cantantes de nuestros coros en su formación, con masterclasses y cursos de especialización y perfeccionamiento.
 
El próximo verano, vamos a ofrecer un curso de dirección orquestal, dirigido por el Maestro Michail Jurowski; y también hemos organizado unas masterclasses de instrumento con los solistas de la Orquesta Concertgebouw de Holanda.
 
Por otra parte, ya estamos trabajando en la programación de la próxima temporada 2012/13, que ofrecerá nuevas sorpresas que nos posicionarán definitivamente como un referente en la organización privada de conciertos.
 
Ciclo Excelentia - “Serie Grandes Clásicos”

La Orquesta Clásica Santa Cecilia, en su ciclo “Serie Grandes Clásicos”, que se está celebrando en el Auditorio Nacional de Música, todavía tiene por delante varias citas importantes:
 
Viernes 10 de febrero de 2012
19:30 horas
Director: Jean Jacques Kantorow
Violín: Sunao Goko
Beethoven: Egmont.Obertura
Beethoven: Concierto para violín y orquesta
Beethoven: Sinfonía núm.7
 
Viernes 16 de marzo de 2012
19:30 horas
Sociedad Coral de Madrid Excelentia
Director: Ransom Wilson
Mendelssohn: Elias.
           
Miércoles 25 de abril de 2012
19:30 horas
Director: Martin Panteleev
Violonchelo: Lazso Fenyo
Panteleev: “The island”
Dvorak: Concierto para violonchelo y orquesta en Si menor op.104
Beethoven: Sinfonía núm.6
 
Sábado 5 de mayo de 2012
19:30 horas
Director: Kynan Johns
Violín: Yulia Iglinova
Tchaikovsky: Concierto para violín y orquesta
Berlioz: Sinfonía fantástica
 
Miércoles 23 de mayo de 2012
19:30 horas
Director: Cristóbal Soler
Mozart: Concierto para piano y orquesta núm.21
R.Strauss: Sinfonía alpina
 
Más información: www.fundacionexcelentia.org
 
Por: Elena Trujillo Hervás
 
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