Revista Ritmo
Editorial
Revista RITMO
JULIO-AGOSTO 2018 / número 920

El actual desarrollo de prestigiosos servicios de audición musical por Internet, que ya marcan unos estándares en la calidad del sonido en alta resolución, equiparables a la antigua alta fidelidad, nos da pie a volver a reflexionar sobre los nuevos sistemas de distribución musical y los nuevos hábitos de consumo de grabaciones musicales.

Hasta ahora, los enemigos de Internet, como elemento sustitutivo del CD o del DVD-BR, basaban su rechazo a estas nuevas tecnologías en la falta de calidad del servicio. Es cierto que la música online se ha enfocado comercialmente más para el gran público, para el éxito popular del momento, que para el mundo clásico. También es cierto que la popularización de estos servicios en streaming se debe principalmente al uso del móvil como soporte, elemento que ofrece una básica calidad del sonido pero que, sin lugar a dudas, parece ser que es más que suficiente para la mayoría de los consumidores no especializados.

La calidad del sonido online está mejorando a pasos agigantados gracias a los nuevos anchos de banda y, por supuesto, gracias a los nuevos elementos periféricos que lo soportan, como son la nueva generación de altavoces-receptores inalámbricos o los nuevos equipos de sobremesa de alta gama (conectados bien a teléfonos móviles o a redes fijas de Internet), que permiten un sonido magnífico, alcanzado en muchos casos los estándares de la alta fidelidad.

Como decíamos, la calidad del sonido desde Internet está dejando de ser un problema, debido a las mejoras tecnológicas que ya están disponibles. Los smartphone, como elemento de conexión, nos ofrecen grandes avances en sus servicios 4G, con capacidad de transmisión de datos de 100 Mb, lo que permite la escucha de ficheros musicales en calidad CD. También para móviles, están a punto de llegar los servicios 5G, con capacidades de 10 Gb, que abren una ventana, casi sin límites, a las transmisiones de audio y vídeo en alta resolución. En cuanto a las redes de distribución fijas por fibra óptica, los operadores mantienen un estándar de transmisión de 300 Mb, con lo que la distribución audiovisual en alta definición también está garantizada. Algunos operadores ya comercializan por fibra, velocidades de 600 Mb, por muy poco dinero más, anunciándose próximas ofertas a 1 Gb. Sin lugar a dudas, podemos afirmar que, en estos momentos y sobre todo en un futuro muy próximo, Internet no supone una limitación para la distribución de servicios audiovisuales con la máxima calidad, compitiendo y superando a los soportes físicos tradicionales, como el CD, DVD y el BluRay.

En todo esto, la calidad de la grabación original es lógicamente un factor fundamental en el proceso total. En la actualidad, hay en todo el mundo, y en España también, destacados ingenieros de sonido con suficiente formación musical que, desde estudios de grabación de última generación, nos están ofreciendo excelentes producciones musicales. La digitalización y los nuevos desarrollos informáticos en el registro y tratamiento de los ficheros musicales, han abaratado los costes y simplificado los procedimientos, ofreciendo resultados de primer orden. Quizá los ejemplos más destacados los estamos viendo en los sellos independientes, que están editando grabaciones sobresalientes, tanto desde un punto de vista técnico como musical, con muy bajos presupuestos.

Como ya hemos comentado, y para cerrar el círculo comercial del sonido, el mercado nos tiene que ofrecer equipos domésticos de alta gama que reciban los ficheros digitales desde Internet con sonido de alta calidad. Las mejores marcas tradicionales de equipos de sonido ya ofrecen, en las nuevas tiendas de sonido e imagen, receptores de Internet que superan en potencia y calidad a los mejores de antaño, ya fuesen analógicos o digitales, dejando casi fuera del mercado los reproductores de soportes físicos. Estos equipos, en conexión a las nuevas generaciones de altavoces, consiguen la naturalidad, matices y profundidad de sonido que siempre han demandado los amantes de la mejor música, igualando y superando en muchos casos todo lo conocido anteriormente.

Querido lector, los tiempos han cambiado, Internet ya es la gran vía del disfrute musical para los melómanos y los servicios en streaming son los ganadores. En la red encontrará la mejor oferta de grabaciones audiovisuales, por volumen, calidad y precio, con múltiples plataformas de distribución que cubren toda la discografía registrada en la historia de la música y las novedades, muchas de ellas ya en alta resolución. No lo dude, súbase a la revolución musical de Internet.

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