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62 Festival de Granada

62 Festival de Granada

Publicado: Junio 2013
Una revitalización nacida de sus raíces

El Festival Internacional de Música y Danza de Granada tiene todo preparado para arrancar tres semanas de espectáculos que han tomado la diversidad como bandera, sin renunciar en ningún momento a la excelencia artística, principal pilar de este festival desde sus inicios. Es el primer festival concebido y orquestado enteramente por Diego Martínez, su actual director; tal como declaró en la aceptación del cargo, hace poco más de un año, su intención era ofrecer una idea de festival que aunase los valores seguros del modelo heredado con una visión personal y meditada de lo que debe ser una iniciativa artística de esta envergadura en pleno siglo XXI. El resultado ha sido, cuando menos, motivador y atrayente; la presentación de la programación, con un despliegue de medios sin precedentes, despertó el apetito tanto del melómano más purista como del aficionado más primario. Y es que el Festival de Granada trae este año un suculento menú musical, aderezado con toques de innovación y descubriendo nuevas vías que, de tener éxito, pueden suponer un punto de inflexión en el futuro de la institución.

Hay muchas formas de acercarse a la programación de un festival: fijándose en las grandes formaciones que acuden a él, en los nombres de internacional prestigio o en los programas con una carga semántica singular. Todo esto, y mucho más, puede encontrarse en el Festival de Granada de este año. Dependiendo en qué nos fijemos podríamos echar en falta una mayor carga específica de uno u otro aspecto, pero lo verdaderamente interesante de la presente programación es que, en su conjunto, resulta completa y sugerente.

En primer lugar, tendremos la oportunidad de disfrutar de dos grandes orquestas del panorama internacional. La Orquesta Nacional de Francia dará el concierto inaugural, con un programa destinado a la conmemoración del bicentenario del nacimiento de Verdi y Wagner. Por su parte, la Orquesta Filarmónica de la Scala de Milán dará la réplica cerrando el ciclo sinfónico bajo la dirección del genial Christoph Eschenbach, quien contará con la presencia de Michael Barenboim para interpretar el Concierto para violín y orquesta de Beethoven, uno de los más preclaros monumentos a este instrumento. Este dúo de orquestas europeas se completa con un dúo de orquestas españolas de talla internacional: la Orquesta Nacional de España que, dirigida por Vladimir Fedoseyev, recreará el estreno hace cien años de La consagración de la primavera de Stravinsky, y la Orquesta Ciudad de Granada, que contará con The Sixteen para resucitar el majestuoso Requiem en re menor de Mozart.

Sin duda, una de las citas más motivadoras de esta edición es la puesta en escena de Orfeo y Euridice de Gluck, en un montaje de La Fura dels Baus que renueva visualmente este mito clásico en un deseo renovador del arte lírico. En la escena estarán Evelyn Ramírez, Maite Alberola y Marta Ubieta, con la música de la Orquesta Sinfónica Bandart y el Coro Intermezzo dirigidos todos por Gordan Nicolic.

A nivel escénico es digno de mención el ciclo de cuatro ballets que acogerá el teatro del Generalife, lugar singular en el que la cúpula celeste en noche estrellada ha coronado a lo largo de la historia del Festival las más grandes interpretaciones de la danza. Así, podremos disfrutar de la Sherezadede los ballets de Monte-Carlo, las Metamorfosis creadas a partir de música de Berlioz por Frédéric Flamand para el Ballet Nacional de Marsella; un doble programa del Ballet del Teatro de la Ópera de Roma con La Sylphidey Don Quijote de Minkus, y finalmente el visceral Romeo y Julieta que Goyo Montero ha concebido para la Compañía Nacional de Danza. Y entre tanta variedad coreográfica, el Parque de las Ciencias acogerá una obra escénica sin parangón: El retablo de Maese Pedro, en un montaje de marionetas ideado por Enrique Lanz, quien rememora con este espectáculo el estreno hace noventa años de la obra en París con escenografía y marionetas de su abuelo Hermenegildo Lanz.

Si todo este despliegue de medios y artistas no termina de satisfacer el gusto de los más exigentes, a ello se puede unir la presencia de grandes nombres como Ute Lemper, que transportará al Palacio de Carlos V de la Alhambra la esencia del cabaret berlinés, o Michael Nyman con un estreno absoluto que fusiona el personal estilo del compositor y la música de Bach como sujeto de inspiración. En el marco del repertorio historicista visitarán Granada Jordi Savall y Hespèrion XXI, imaginando una recreación de las músicas que sonaron en el Reino de Granada desde su fundación hasta su conquista por los Reyes Católicos.  Además, dos solistas de excepción, como son el guitarrista David Russel y el organista Tom Koopman, compaginarán su actuación en el Festival con la participación en los Cursos Manuel de Falla.

Como novedad este año se cierra el Festival de Granada con un ciclo de cinco conciertos que, bajo el título “Flamenco del Milenio”, ahondan en un arte tan propio de la ciudad como internacional hoy en día. José Mercé, Dorantes y Paco de Lucía ofrecerán su arte a este cierre de excepción, que se completará con la producción Flamenco hoy de Carlos Saura.

Un programa diverso y rico en opciones, una apuesta por la variedad que persigue fidelizar tanto al espectador conocedor del Festival como atraer nuevos públicos, y como siempre, una fiesta para los sentidos en un marco incomparable: Granada.

Gonzalo Roldán Herencia

FOTO: La Fura dels Baus renueva visualmente el mito clásico de Orfeo y Euridice de Gluck.
Acred.: Andreas Knapp.

Cuando Japón llegó a España

Cuando Japón llegó a España

Publicado: Junio 2013
Hisako Hiseki, representante oficial de ambos países

a pianista Hisako Hiseki es una de las principales embajadoras mundiales de la música española. Nacida en Japón, pero afincada en nuestro país desde hace más de 20 años, su último disco ha sido elegido como proyecto conmemorativo oficial para celebrar los cuatro siglos de relaciones entre España y el país nipón. Firme heredera de la sabiduría de Alicia de Larrocha y de la música de Montsalvatge, Hiseki presenta 400 años de ensueño, más allá del tiempo y el espacio, un trabajo que recoge lo mejor de dos tradiciones musicales que tienen en común mucho más de lo que parece. 

¿Qué siente al haber sido elegida para representar culturalmente la larga relación diplomática entre España y Japón?

Me siento muy afortunada. Hace más de 25 años que viajé a Europa por primera vez y más de 20 que resido en España. Durante todo este tiempo, he aprendido a amar la cultura española, del mismo modo que amo la cultura de mi país natal y, por este motivo, me enorgullece mucho formar parte de esta conmemoración.

Grandes figuras como Xavier Montsalvatge o Alicia de Larrocha han alabado sus virtudes como pianista. ¿Cómo han influido en su carrera?

Con Alicia de Larrocha cursé un master y, posteriormente, recibí clases particulares. De ella aprendí el carácter, el espíritu y la fuerza del pianista. En ocasiones trabajábamos durante más de 6 horas seguidas y nos olvidábamos hasta de comer y beber.  En cuanto a Xavier Montsalvatge, tuve el privilegio de poder interpretar y conocer su obra junto a él. Era una persona muy auténtica. Muchas veces iba a su casa para que me diera su visión sobre mis interpretaciones. Fue quien me mostró el corazón de la música española.

Precisamente, todos sus trabajos discográficos se centran en la música española. Ahora, por primera vez, incluye también a compositores japoneses. ¿Por qué ha esperado tanto tiempo?

Llevo mucho tiempo tocando música japonesa en mis conciertos, pero no estaba convencida de que pudiera gustar al público en general. Ahora, con motivo de este aniversario, he pensado que era el momento de hacerlo. Me siento en deuda con mi país y creo que es mi obligación contribuir en la difusión de nuestra cultura.

¿Qué le atrae tanto de la música española?

Comencé estudiando música europea pero, desde la primera vez que escuché la española, la percibí como algo diferente e interesante. Cuando participé en el Concurso “María Canals” en Barcelona, era obligatorio interpretar extractos de la Suite Iberia de Albéniz. Al principio me costó mucho comprender su música, pero ello me generó también más inquietud por conocerla. En una ocasión, al terminar uno de mis primeros conciertos en España, se me acercó una persona y me dijo que la música española tenía obras muy difíciles de interpretar y que solamente Alicia de Larrocha era capaz de hacerlo con extrema calidad. Así, se me planteó el reto y la ilusión de estudiar música española junto a ella.

Escuchando su álbum vemos como la música de Ifukube o Miyoshi casan perfectamente con la de Mompou, Albéniz o Montsalvatge. ¿Qué hace posible ese vínculo entre melodías tan dispares?

Aunque las obras de los compositores japoneses y españoles son muy diferentes, todos comparten el objetivo común de elevar la música popular de su país al nivel más alto. Creo que es en esta búsqueda donde convergen obras aparentemente tan distantes.

Aparte de concertista, también tiene mucha actividad como jurado en concursos. ¿Cómo ve el nivel pianístico en España? ¿Hay mucha diferencia con Japón?

En los 20 años que llevo en España el nivel de los intérpretes nacionales ha crecido de manera extraordinaria. Es muy difícil comparar el nivel de Japón y España, pues existen diferencias motivadas por las particularidades de cada cultura. Los pianistas españoles suelen interpretar con una pasión innata, mientras que los pianistas japoneses normalmente destacan por su destreza y habilidad interpretativa. Pero nunca se puede generalizar.

Alejo Palau

Foto: La pianista Hisako Hiseki.

 

 

José Mª Álvarez Muñoz

José Mª Álvarez Muñoz

Publicado: Junio 2013
‘Yes, we Bach’

José María Álvarez Muñoz es el director artístico de MUSIC’ us, la empresa que, junto a la Fundación Atelier Bach, ha puesto en marcha el Proyecto Bach Atelier, un nuevo concepto de hacer música clásica que pretende romper con las fórmulas estrictas en pos de recuperar al público, alejado de las salas de concierto.

¿Cuál es su trayectoria artística?

De muy joven me marché de mi tierra, Ecuador, para realizar mis primeros estudios musicales en Chile. Posteriormente, realicé mis estudios superiores en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú en las especialidades de Dirección de Orquesta y Coro. Allí fundé la Orquesta Ars Viva y fui director asistente de la Orquesta y Coro del Estudio de la Ópera. Me he especializado en música barroca y clásica en los Cursos Magistrales de Dirección Orquestal de la Internationale Bachakademie con el maestro Helmuth Rilling, en Stuttgart, Moscú y Santiago de Compostela. He dirigido como director invitado la Orquesta y Coro Nacionales de Ecuador, la Orquesta Sinfónica de Guayaquil (Ecuador), la Orquesta Sinfónica de Loja (Ecuador), la Orquesta Bética Filarmónica de Sevilla (España) y la Orquesta European Royal Ensemble de Madrid (España). En este país he sido el director titular de las orquestas sinfónicas de los conservatorios madrileños Joaquín Turina, Majadahonda, Arturo Soria, Getafe y Federico Moreno Torroba. Por otra parte, llevo diez años al frente del Coro de la Universidad CEU San Pablo y, recientemente, con el coro del Colegio Maximiliano Kolbe, hemos ganado dos años consecutivos el premio al mejor coro escolar de la Comunidad de Madrid.

¿Qué supone MUSIC’ us en su carrera artística?

Mi papel es el de director artístico: además de director titular, soy el responsable de la programación de conciertos, del repertorio, de la elección de músicos, así como de actividades como el I Foro de Directores de Coro Profesionales de Madrid. Así, la empresa posee un filtro, denominado Sello de Calidad Artística. Es un control de la calidad musical y humana de cada persona con la que colaboramos. En los 10 años que conozco a mis compañeros en esta aventura, los otros dos socios fundadores de MUSIC’ us, Alberto Ramírez-Soto y María Sendino, los tres hemos tenido numerosas charlas sobre cómo se gestiona, produce e interpreta la música clásica en España, así como del momento de crisis que estamos viviendo, no sólo económica, sino de valores y de público. Esa inquietud se materializó en esta empresa, MUSIC’ us, que como su eslogan reza (arte, calidad, pasión) aúna todos los valores que creemos deben estar en un buen trabajo musical. Para mí supone un reto y un placer puesto que sólo dependemos de nuestro criterio para hacer buena música.

¿Cómo se produce la relación con la Fundación Atelier Bach?

Dicha fundación tiene entre sus fines la difusión del legado musical de J. S. Bach. Para mí esto fue una señal ya que, en mi opinión, Bach es la piedra angular de toda la música clásica, pues él sintetiza todos los estilos y épocas anteriores al Barroco y pone los cimientos para el desarrollo de la música posterior. Entramos en contacto con el presidente de dicha fundación, Antonio Perea, que es otro enamorado y todo un especialista del maestro alemán, y enseguida surgió la posibilidad de colaborar. Sus ideales están muy cercanos a los míos, por lo que ha sido muy fácil entendernos y trabajar. Entre los cuatro decidimos crear, al hilo del nombre de Atelier de su fundación, un taller bachiano, un grupo de músicos profesionales y amateurs que hicieran música de una manera rigurosa pero también distinta.

Explíquenos un poco el Proyecto Bach Atelier.

Como primer paso, se ha creado un coro-taller. No es un coro al uso. Se alternan las partes estrictamente musicales con charlas sobre Bach: biografía, inquietudes, anhelos, motivos a la hora de componer las obras que ensayamos, momento histórico, contenido de los textos... Se dan las herramientas para analizar la partitura, las claves de la música barroca, de manera que cada coralista se vaya convirtiendo en un pequeño especialista. Cada uno aprende a aplicar los conocimientos por sí solo, por lo que avanzamos rápidamente y la calidad artística aumenta. Se ha creado un clima de compañerismo y disfrute increíble. Estamos procurando romper todos los tópicos de la vida coral amateur de una manera respetuosa pero firme. Nuestro lema, ‘Do you Bach? Yes, we Bach’ engloba toda una actitud vital. Nuestra puesta de largo, el Concierto Inaugural 2.0 ‘Interacciona con la música clásica’ es la mejor prueba.

¿Qué va a encontrar de nuevo el público en ese concierto?

Todo, desde la puesta en escena hasta los uniformes, pasando por la cartelería. Romperemos el hieratismo imperante. No habrá esa separación de sujetos activos, los músicos, y sujetos pasivos, el público. Queremos que los asistentes se diviertan y aprendan, sin faltar al respeto, pero sí usando nuevas fórmulas que ya están en Europa para recuperar al público. Sólo hay que activar ciertos resortes para conseguir una buena reacción. Por eso proponemos un concierto gratuito pero de máximo nivel. Para nosotros es una inmensa alegría contar con el Cuarteto Assai y con solistas integrantes del Coro Nacional y RTVE.

¿Qué proyectos futuros tienen?

Para el año que viene haremos la Pasión según San Mateo, en colaboración con tres coros alemanes: en Eisenach (Alemania), dirigidos por el maestro Carlos Domínguez Nieto (en el día y lugar donde bautizaron a J. S. Bach), y en Madrid, por mí. Por supuesto, continuaremos con el estudio y difusión de obras concretas como el Motete BWV 227, “Jesu, meine Freude”, y el Magnificat (BWV 243).

www.doyoubach.com

María Sendino

Foto: José María Álvarez Muñoz, director artístico de MUSIC’ us.
Acred.: Alberto Ramírez-Soto.

Lorenzo Palomo

Lorenzo Palomo

Publicado: Mayo 2013
Y su trayectoria internacional

Lorenzo Palomo es uno de los compositores españoles que más éxitos internacionales ha cosechado en los últimos años. Ha sido condecorado por Su Majestad el Rey, a instancias del Ministerio Español de Asuntos Exteriores, con la Encomienda de la Orden de Isabel La Católica por llevar con su música el nombre de España por todo el mundo. Sus partituras han sido interpretadas en la mayoría de los grandes auditorios de los cinco continentes –como el Carnegie Hall deNueva York,el Covent Garden londinense, elSymphony Hall de Boston, el Suntory Hall de Tokyo, la Konzerthaus de Berlín, el Victoria Hall de Ginebra, la Accademia Santa Cecilia de Roma, el Auditorio Nacional de Madrid, etc.- por algunas de las mejores orquestas del panorama internacional, como las de Boston, Filadelfia, Pittsburgh, San Diego, Oslo, Suisse Romande, Deutsche Oper y Rundfunk-Sinfonieorchester de Berlín; Orquesta de la RAI, Hamburgo, Dresde, la Orquesta Nacional de España, la de RTVE, Barcelona, Sevilla, y tantas otras. Amable y profundamente cercano, de todo ello nos habló durante una entrañable entrevista.

Sus primeros contactos con la música fueron a través de su tío Lucas, en Pozoblanco, su ciudad natal. Y aunque empezó a estudiar piano, desde muy pequeñito se decantó por la composición. ¿Por qué? ¿Qué recuerdos tiene de aquella época?

Los recuerdos de mi niñez en Pozoblanco están desgraciadamente marcados por la pérdida de mi padre, al cumplir cuatro años. Dos años después nos trasladamos toda la familia a Córdoba. Mi tío Lucas Tirado, hermano de mi abuela, que había sido director de la banda de Pozoblanco, me fue introduciendo poco a poco en el mundo de la música. Me fascinaba escucharle tocar el piano y mi atracción por este instrumento me vino de inmediato. Mi tío descubrió enseguida mi talento musical al enseñarme las primeras notas. Apenas iniciado en el piano se despertó en mí el deseo de escribir mi propia música y, ya de niño, compuse mis primeras obritas. Un par de años después ingresé en el Conservatorio de Córdoba, donde cursé solfeo, piano y armonía.

Posteriormente se trasladó a Barcelona para estudiar con Joaquín Zamacois, uno de sus más preciados maestros.

Mi profesor de armonía era el director del Conservatorio de Córdoba, Joaquín Reyes Cabrera. Un buen día me dio el primer libro del “Tratado de Armonía”, de Zamacois, para que lo ojease. Lo leí y releí, y fascinado por su detallado análisis de esta materia, escribí una carta al Maestro Zamacois que me contestó enseguida de manera muy afable, indicándome la posibilidad de estudiar con él. Meses después me trasladé a Barcelona e ingresé en el Conservatorio Superior Municipal de Música de esta ciudad, donde cursé mis estudios de contrapunto y fuga, composición y orquestación con el Maestro Zamacois, quien con los años sería mi mentor. Mi profesora de piano fue la gran pianista y concertista Sofía Puche de Mendlevicz.

Tras finalizar sus estudios en Barcelona, decidió viajar a Nueva York para iniciarse en la dirección orquestal con Boris Goldovsky. ¿Hasta qué punto su labor como director ha influido en su actividad creativa?

Becado por la Fundación Juan March marché a Nueva York. Mis cinco años en esa gran metrópoli fueron inolvidables y me marcaron para siempre. Mis estudios de dirección de orquesta con Boris Goldovsky añadieron una nueva dimensión a mi experiencia musical, no solo a lo que se refiere a la parte técnica sino también al análisis en profundidad de las partituras de los grandes maestros. Mis años como director de la Orquesta de Valencia y como director de orquesta, en general, me brindaron la oportunidad de conocer de cerca los recursos orquestales y me ayudaron a forjar y madurar mi propio estilo como compositor. El estreno de mi ballet La leyenda del Monte Bangkay en Manila (Filipinas) me sirvió de experiencia para valorar mi estado de madurez en el campo de la orquestación. El arte de orquestar es algo muy personal que uno va depurando y definiendo con la experiencia. Las reglas de orquestación ayudan a trazar un camino, pero es el propio compositor el que tiene que encontrar el lenguaje que caracterice su obra y le permita plasmar sus ideas en la partitura.

En su larga trayectoria como compositor, ¿qué momentos han marcado un antes y un después en su devenir artístico?

Debo citar tres momentos muy especiales. La primera gran artista en interpretar mi música fue Montserrat Caballé. Nuestra cantante me había pedido que le compusiese unas canciones y le escribí mi ciclo Del atardecer al alba o Recuerdos de juventud. El día que lo estrenó en el Carnegie Hall de Nueva York, acompañada al piano por Miguel Zanetti, quedó grabado en mi memoria como una de las fechas más especiales de mi vida. Seguidamente, Montserrat cantó este ciclo en las salas de conciertos más prestigiosas del mundo. Llevado por mi entusiasmo le compuse seguidamente mi ciclo Una primavera andaluza. La editorial International Music Company de Nueva York tiene editados ambos ciclos. En la actualidad, estas canciones están integradas en los programas de gran parte de los conservatorios de Estados Unidos.

Otro hecho muy importante en mi carrera fue el estreno de mis Nocturnos de Andalucía en el Konzerthaus de Berlín, interpretados por Pepe Romero y la Rundfunk-Sinfonieorchester de Berlín, dirigidos por Rafael Frühbeck de Burgos. El largo aplauso del público hizo que se repitiese el Nocturno de Córdoba. Rafael y Pepe han interpretado esta obra con gran número de las mejores orquestas del mundo. Y otra fecha muy especial en mi vida fue el día del estreno de mi Dulcinea en el Konzerthaus de Berlín, interpretado por solistas, coro y orquesta de la Deutsche Oper de Berlín, con Ainhoa Arteta como artista invitada, dirigidos por Miguel Ángel Gómez Martínez. Dulcinea es la primera obra española que estrena la Deutsche Oper de Berlín.

Usted siempre se ha planteado la creación musical con un máximo de independencia y libertad. Esa fidelidad a uno mismo le llevó a apostar por un lenguaje en el que la comunicación con el oyente está muy presente. ¿Fue difícil tomar está decisión?

Está claro que si la música no consigue conectar con el oyente, pierde por completo su razón de ser. Yo estoy convencido de que si la música sale de dentro del compositor, sea de la clase o tendencia que sea, como algo natural, nacida de una inspiración genuina, esa música conecta con el oyente de inmediato. Sobre mi forma de componer no tuve que tomar ninguna decisión. Mi estilo de música es el que me dicta mi inspiración. La inspiración no está siempre en la sala de espera, a veces hay que instigarla con el trabajo y, finalmente, aparece cuando menos se espera. Uso todos los elementos de la música: melodía, ritmo, consonancia, disonancia, tonalidad, atonalidad... Lo que oigo dentro de mí lo paso al papel pautado. Luego viene el trabajo, lo que es la composición en sí, la orquestación, el pulir, el detallar, la autocrítica exhaustiva...

El hecho de ser intérprete, director y compositor le ha llevado también a mantener un contacto más directo con una lista interminable de grandes intérpretes como Montserrat Caballé, Frühbeck de Burgos, López Cobos, Gómez Martínez, Pepe Romero, María Bayo, Ainhoa Arteta. ¿Cómo ha influido su trabajo diario con ellos en su actividad compositiva?

He tenido la suerte de que mi música ha atraído a esos grandes intérpretes que cita y a muchos más que el espacio no nos permite citar. Todos ellos han enriquecido mi vida inmensamente y me han ayudado a propagar mi música por el mundo. Muy especialmente también ha influido en mi actividad compositiva mi trabajo en la Deutsche Oper de Berlín. Trabajar con grandes artistas y directores como tarea cotidiana es fascinante y exige una atención y preparación absolutas. Para mí ha sido la mejor escuela que podría soñar para aprender el “oficio”. Poder escuchar una gran orquesta, sobre todo en sus ensayos, y “palpar” el genio creativo de los grandes compositores me ofreció una situación de privilegio. Sin duda, mi trabajo en la Ópera ayudó a forjar el estilo “comunicativo” de mi música. De paso me permitió aprender la técnica vocal, lo que me dio una gran seguridad a la hora de componer para la voz. También fue un gran privilegio para mí trabajar y colaborar con tres grandes directores generales musicales de la Ópera: Jesús López Cobos, que me llevó a la Deutsche Oper; Rafael Frühbeck de Burgos y Giuseppe Sinopoli.

¿Cómo nació su amistad con Pepe Romero y su relación con la familia Romero?

Mi estrecha relación con la familia Romero, a quienes conocí durante los años que viví en San Diego, California, donde ellos residen, me llevó a amar y a conocer la guitarra en profundidad. Ello influyó definitivamente en el gran número de composiciones que he dedicado a este maravilloso instrumento.

Usted ha prestado una atención muy especial a la canción,  pero también a la guitarra y a otras formaciones instrumentales poco frecuentes, como en su Sinfonía a Granada, para soprano, guitarra y orquesta; Cantos del alma, para soprano, clarinete y orquesta, o Fulgores, para violín, guitarra y orquesta. ¿Qué le ha llevado a centrar su música en esas formaciones que resultan tan innovadoras desde el punto de vista artístico?

Considero que componer obras para instrumentos solistas como el violín, el piano o el violonchelo, para los que los grandes compositores dedicaron innumerables obras inmortales es añadir una gotita de agua en el océano. Por eso me atrae especialmente componer para formaciones poco comunes en el repertorio. Esa es mi aportación a enriquecer el repertorio en campos menos trillados. Andalucía, mi tierra, es para mí una fuente inagotable de inspiración y su influencia está presente en muchas de mis composiciones. He contado, en general, con poetas andaluces para mis obras. Amo la poesía desde que era niño y considero que el texto y la música deben tener un mismo lenguaje, deben respirar el mismo aroma. A la hora de componer es muy importante contar con un texto que te inspire, en el que sus palabras sean musicales. Mi poeta predilecto es Juan Ramón Jiménez, posiblemente el poeta más sensible que existió. Juan Ramón es el poeta pintor de la palabra. En esa línea han colaborado conmigo grandes escritores como Carlos Murciano, Luis García Montero o Antonio Gala.

Aunque durante los últimos años se ha avanzado mucho en España desde el punto de vista cultural, sin embargo, la música actual sigue siendo una “gran desconocida”. ¿Existen los compositores vivos en la sociedad actual?

Por supuesto que sí, incluso yo diría que más que nunca. El problema de la música actual en España es también universal. Es muy difícil predecir qué música de nuestros días quedará para siempre. ¿Cambiará en el futuro la sensibilidad de los públicos? ¿Seguirán los públicos prefiriendo a los clásicos? ¿Lograrán en un futuro los compositores contemporáneos sustituir a los clásicos? Son preguntas que solo el tiempo decidirá.

Por iniciativa de la Orquesta de Córdoba y su titular Lorenzo Ramos, la Fundación Autor le acaba de conceder un incentivo para componer su Sinfonía a Córdoba. ¿Qué ha significado para usted?

Una inmensa alegría. Lorenzo Ramos me habló de este proyecto apenas lo nombraron director de la Orquesta de Córdoba. Escribir una sinfonía dedicada a mi tierra es una idea que me fascina y que hasta ahora las circunstancias no me habían ofrecido la posibilidad de plasmarla en una partitura. Ahora, gracias a la iniciativa de Lorenzo Ramos y la Orquesta de Córdoba, voy a llevar a cabo este proyecto precioso que estaba pendiente. Deseo a Lorenzo Ramos mucha suerte en su trabajo al frente de la Orquesta de Córdoba. Le vi dirigiendo en Córdoba mis Fulgores, en su concierto de presentación con esta orquesta, contando como solistas a Alexandre da Costa y Javier Riba. Es un gran director, la clase le viene de su padre. No dudo que con él, la Orquesta de Córdoba cobrará el prestigio y el nivel que se merece.

Además de en su Sinfonía a Córdoba, ¿en qué está trabajando ahora?

En varios proyectos muy interesantes. Uno de ellos es que la Sociedad norteamericana Dr. Seuss Enterprises, que administra la producción literaria de Theodor Geisel (Dr. Seuss), el escritor más importante de cuentos para niños de Estados Unidos, me ha encargado componer la música para uno de sus cuentos más simbólicos, The Sneetches. Sobre este cuento he compuesto un poema sinfónico para narrador y orquesta. El crítico estadounidense Martin Bookspan ha comparado mi obra con Pedro y el lobo, de Prokofiev, y la Guía de la Orquesta para Jóvenes, de Britten. La obra se va expandiendo poco a poco por las orquestas de Estados Unidos.

Otro proyecto importante me ha venido del coreógrafo del espectáculo de Walt Disney El Rey León, Garth Fagan, que me ha encargado una danza del Caribe para su ballet. Acabo de componer esta danza que lleva el título de Caribiana. En estos días de mayo, la Orquesta Sinfónica de Córdoba va a grabarla.

Además, invitado por Fernando Turina, director de la Escuela Superior de Canto de Madrid, voy a dar en este centro una clase magistral dedicada a mi música vocal, durante los días 6, 7 y 8 de este mes de mayo. Me ha hecho mucha ilusión esta invitación, pues para mí es muy importante que las nuevas generaciones de cantantes conozcan mi obra.

En cuanto a mi discografía, tengo cuatro discos Naxos, donde está grabada la gran parte de mis obras más recientes. Quisiera resaltar que las portadas de dos de estos CDs, que contienen Mi jardín solitario y Dulcinea, fueron pintadas ex profeso por el gran pintor valenciano Sebastián Capella, fallecido recientemente. Sigo en contacto directo con este sello discográfico, tratando sobre próximos proyectos.

Por: Elena Trujillo Hervás

 

DISCOGRAFÍA DE LORENZO PALOMO EN NAXOS

PALOMO: Nocturnos de Andalucía. Canciones Españolas. Pepe Romero, guitarra. María Bayo, soprano. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Dir.: Rafael Frühbeck de Burgos.
Naxos 8.557135  .    74’ 19’’  .    DDD
(+ info - comprar)  

“Si en Nocturnos de Andalucía, la guitarra ejerce un discurso de diálogo continuo con la orquesta, muy cuidada en el aspecto tímbrico (…); en las Canciones Españolas, la voz se sitúa como narrador y protagonista de la acción, con la orquesta como atenta cómplice”.
(Gonzalo Pérez Chamorro)

PALOMO: Cantos del alma (para clarinete, soprano y orquesta). Sinfonía Granada (para soprano, guitarra y orquesta). María Bayo, J. L. Estellés, clarinete; Vicente Coves, guitarra. Orquesta Ciudad de Granada. Dir.: Jean-Jacques Kantorow.
Naxos 8.570420    .    57’ 59’’  .    DDD
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“Excelente María Bayo en Cantos del Alma (…)  donde es curioso entrever como las influencias orientales de Palomo (la pieza está llena de melismas de raíz árabe-hebrea e incluso del flamenco) le llevan hacia un lenguaje que confluye en el orientalizante del británico John Taverner”.
(Juan Berberana)

PALOMO: Mi jardín solitario. Madrigal y Cinco canciones sefardíes. Concierto de Cienfuegos. María Bayo, soprano. Pepe Romero, guitarra. Cuarteto de Guitarras Romero. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Dir.: Rafael Frühbeck de Burgos.
Naxos 8.572139    .    74’ 04’’   .     DDD
(+ info - comprar)   

“Mi jardín solitario y Madrigal y Cinco Canciones Sefardíes son una auténtica delicia por la sonoridad que consigue extraer de la guitarra. Las interpretaciones son y serán de referencia, con una María Bayo en estado de gracia y una toma sonora impecable”.
(Jerónimo Marín)

PALOMO: Dulcinea. Ainoa Arteta, soprano. Cheri Rose Katz, mezzosoprano. Burkhard Ulrich, tenor. Arutjun Kotchinian, bajo. Coro y Orquesta de la Deutsche Oper de Berlín. Dir.: Miguel Ángel Gómez Martínez.
Naxos 8.572577    .    58’ 15’’   .     DDD
(+ info - comprar)   

Dulcinea es una cantata-fantasía de acentos narrativos pero de marcado carácter dramático, que reúne una serie de importantes equilibrios entre contrastes sonoros, ritmos exuberantes y un lirismo de muy alto vuelo. Palomo consigue una gama variadísima de colores orquestales para describir las distintas escenas”.
(Pedro González Mira)

 

 

Andrés Alberto Gómez

Andrés Alberto Gómez

Publicado: Mayo 2013
Perfil de un clavecinista inquieto

Andrés Alberto Gómez es un clavecinista que este año ha conseguido sacar adelante un proyecto pionero en nuestro país, centrado en la música barroca: “De Occulta Philosophia”, una película-documental dirigida por Daniel V. Villamediana y protagonizada por La Reverencia, conjunto que él mismo dirige. A esto hay que sumar su labor al frente del sello Vanitas (www.vanitasmusica.com), con el que está impulsando interesantísimas propuestas relacionadas con la música antigua.

¿Cómo surge la idea de hacer una película sobre la música barroca?

El proyecto fue surgiendo tras las largas conversaciones que mantuvimos el realizador y guionista Daniel V. Villamediana y yo. En un principio le propuse hacer algo con La Reverencia, uniendo la música barroca con el cine, algo sencillo y sin complicaciones, pero con el tiempo vimos que había potencial suficiente como para arriesgarnos a hacer algo más grande. Fue así como se nos ocurrió la idea de hacer una película-documental. “De Occulta Philosophia” se estructura en varios niveles: por un lado está la interpretación filmada de la música de autores como Buxtehude, Bach, Tunder, Couperin o Monteverdi; y, por otro, se muestran los ensayos y las charlas entre los músicos, con especialistas en retórica de la talla del musicólogo Rubén López Cano o, incluso, con el Luthier Titus Crijnen a quien durante la película también se le ve construyendo el clave que usó. Fue rodada entre Sabiñán (Zaragoza), Liétor (Albacete) y Barcelona.

¿Qué perspectivas hay?

Muy positivas. Recientemente, a las pocas semanas de terminar el montaje, fue seleccionada en el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI). Es una gran noticia porque supone su estreno en Iberoamérica. Hay que destacar que este es un proyecto innovador en España, sobre todo, por la concepción visual y el resultado sonoro. También esperamos que sea seleccionada en alguno de los grandes festivales de Europa, pero para esto y para poder verla en España todavía hay que esperar un poco. He de decir que “De Occulta Philosophia” pudo concluirse gracias al crowdfunding y las aportaciones que un buen número de gente hizo para apoyar este proyecto. Toda la información la vamos colgando en la web: www.lareverencia.com/deoccultaphilosophia

¿Cual ha sido el balance de estos dos primeros años al frente del sello Vanitas?

Muy satisfactorio. Decidí crear este sello porque me fascina la edición discográfica y todo lo que eso conlleva. En Vanitas ya tenemos editados tres trabajos, uno dedicado a Bartolomé de Selma y Salaverde con La Reverencia; las Variaciones Goldberg, de J. S. Bach, que interpreto yo mismo y, recientemente, hemos presentado Ingenium, un proyecto que gira entorno a la música violinística en “stylus phantasticus”,  interpretado por el conjunto Divina Mysteria. Todos han sido recibidos excepcionalmente por la crítica y tenemos en proceso de edición otra grabación para final de año, dedicada a la viola bastarda, y más proyectos para 2014. Teniendo en cuenta el momento de crisis actual, esto es todo un triunfo para nosotros.

Como clavecinista, ¿qué proyectos tiene a corto plazo?

De momento estamos con la promoción de la película. En agosto presentaré con La Reverencia las piezas para clavecín en concierto, de J-Ph. Rameau, en dos programas dentro del Festival Internacional de Música de Santander. En noviembre, ofreceré un recital a solo en la Fundación Juan March de Madrid; al tiempo que tengo previstos conciertos durante todo el año junto a diversos conjuntos, mis clases en el Conservatorio de Música de Murcia, etc.

Cine, discos, conciertos, muchos frentes abiertos…

Sí, siempre he sido muy inquieto y exprimo todo mi tiempo al máximo para poder realizar todo lo que tengo en mente; me es imposible estar sin hacer nada. Lo bueno es que poco a poco y, gracias al esfuerzo de todos, nuestras actividades van saliendo bien y te sientes muy recompensado. Lo malo es que has de pagar un precio alto por ello: descansar poco y trabajar mucho. En relación a mi grupo, La Reverencia, si para mí ya es una suerte poder dedicarme a interpretar esta música, mayor es el placer que siento al hacerlo rodeado de la gente que más quiero y aprecio; personas que me han acompañado durante todos estos años y que me han demostrado su estima y su apoyo incondicional, entre ellos mi mujer y mis queridos amigos. Mi eterna gratitud a todos ellos.

Por: Elena Trujillo Hervás

Foto: Andrés Alberto Gómez.

Flamenco Barroco

Flamenco Barroco

Publicado: Mayo 2013
Sonatas flamencas de Domenico Scarlatti

La Orquesta de Cámara de Salamanca acaba de editar el CD Flamenco Barroco, que combina la música barroca de Domenico Scarlatti con el flamenco actual. En una manera sorprendente, se unen las estructuras barrocas con la pasión y la improvisación del flamenco. Formas típicas barrocas como el preludio, fuga y tocata se mezclan con las danzas características del flamenco, como el fandango, el zapateado, la farruca, sevillanas o alegrías. Ritmo habla con el director artístico de la orquesta, el violonchelista holandés Eelco Haak.

¿Cómo surgió este interesante proyecto y en qué consiste?

Con motivo del 15º aniversario de la orquesta decidimos grabar un CD del proyecto Flamenco Barroco, uno de los espectáculos que más éxito ha tenido durante los últimos años, con actuaciones por toda Castilla y León, Portugal y Holanda. Flamenco Barroco nació de la colaboración con el guitarrista flamenco Miguel Ángel Serrano. Había trabajado con él en varios espectáculos flamencos y, después de haber investigado en la influencia del flamenco en las sonatas, le propuse fusionar sobre el escenario la música de Scarlatti con el flamenco actual.

¿Cuánto tiempo llevó la investigación?

Estuve sumergido durante más de un año escuchando e investigando las sonatas de Scarlatti, pues tiene compuestas más de 550 sonatas, aunque sólo en unas 50 surge el flamenco. Como es sabido, Scarlatti compuso las sonatas para la reina María Bárbara. Posiblemente, las sonatas flamencas surgieron cuando Scarlatti la acompañó a la corte de Fernando VI en Sevilla y Madrid. Allí pudo escuchar las danzas típicas folclóricas que están relacionadas con el flamenco antiguo y utilizar elementos de estas en sus composiciones.

¿Y una vez terminado este proceso?

Nuestro reto era dejar sonar de nuevo el flamenco antiguo, quizás algo escondido detrás de las partituras para clave, y fusionarlo sobre el escenario. Optamos por la combinación de una orquesta de cuerda y un cuadro flamenco y lo completamos con el baile de Alicia Almeida. El espectáculo empieza con unos arreglos de sonatas más barrocas, pero poco a poco se van introduciendo los elementos flamencos hasta terminar con un fin de fiesta.

Se habla mucho de fusión entre el barroco y el flamenco últimamente. ¿Cree que es una nueva tendencia?

Es fascinante que dos mundos tan aparentemente separados como el barroco y el flamenco se acerquen nuevamente. Cuando nosotros empezamos el proyecto nos basamos en las grabaciones de las sonatas de Scarlatti y algunas anotaciones esporádicas de los intérpretes clavecinistas. En los últimos años ha crecido el interés por los orígenes del flamenco y ha habido algunas nuevas publicaciones sobre la influencia del flamenco en la música de Scarlatti. Es sorprendente que sigan apareciendo nuevos datos y creo que todavía queda mucho por descubrir.

En general se puede hablar de una nueva tendencia de acercamiento entre el barroco y el flamenco. Quizá con el CD El Nuevo Mundo. Folías Criollas, de Jordi Savall, se indagó por primera vez en la fusión entre barroco y danzas latinoamericanas relacionadas con el flamenco. Después ha llamado la atención el CD Las idas y las vueltas, de Fahmi Alqhai y Arcángel, que relaciona los origines del flamenco con las canciones de ida y vuelta. Creo que actualmente hay una corriente, sobre todo desde el mundo barroco, para investigar más en los origines del flamenco.

¿Dónde se puede conseguir el CD y qué diría a los lectores para que vayan a comprarlo?

El CD está distribuido por la discográfica Several Records y se puede conseguir en los grandes almacenes. También se puede comprar por internet en la página www.eelcohaak.com, donde se encuentra toda  la información sobre el proyecto. A nosotros nos ha fascinado que ya en el siglo XVIII Domenico Scarlatti fusionara elementos del flamenco en sus sonatas. Creo que es un tema apasionante que puede llamar la atención tanto a los amantes de la música barroca, como a los aficionados al flamenco.

E. T. H.
Foto: El espectáculo Flamenco Barroco.

Curso de Astorga

Curso de Astorga

Publicado: Mayo 2013
20 años de educación musical

En 1993 nacía el Curso Internacional de Música Ciudad de Astorga, el único con todas las especialidades instrumentales de Castilla y León. Astorga, ciudad bimilenaria y monumental, de tradición musical desde sus orígenes romanos, es cuna de ilustres músicos como Venancio Blanco, Ángel Julián, Evaristo Fernández Blanco, Pedro Blanco; posee una Banda Municipal centenaria, una Imprenta Musical, Corales, una Schola Catedralicia y, más recientemente, una Escuela Municipal de Música y un Conservatorio Profesional. Como consecuencia natural de esta notable historia musical, y dando cabida a la necesidad de completar la actividad formativa musical en el verano, surge el Curso Internacional de Música Ciudad de Astorga. Hoy el Curso de Astorga es un clásico de los cursos de verano y se ha convertido en un punto de encuentro anual de grandes profesionales y alumnos de toda la geografía española que inundan de música sus calles y plazas. De todo ello hablamos con Luis Miguel Abello, director del Curso.  

¿Cuáles son las principales características del Curso de Astorga?

La altísima calidad musical, pedagógica y humana del profesorado es, a nuestro juicio, el hecho diferencial que hace del CIM una experiencia inolvidable para el alumnado. Añadiendo una cuidada organización, primando el trato humano con el alumnado, con una atención especial para con los menores de edad, faculta que el CIM, año a año, mejore en calidad y mantenga un número de alumnado constante con muchas de las especialidades con plazas agotadas antes del cierre del plazo de inscripción. Otro aspecto destacable es que, al estar organizado desde el Ayuntamiento de Astorga, no persigue ningún ánimo de lucro. El fin principal desde sus orígenes ha sido y es potenciar la educación musical en la ciudad para que los jóvenes estudiantes puedan tener a su alcance a grandes profesionales de la música del panorama internacional.

¿A quién va dirigido?

A todos aquellos estudiantes de música interesados, a partir de los 9 años de edad, de cualquier especialidad instrumental, ya que cada profesor adapta su metodología a las necesidades formativas del alumno. También está dirigido a todos los profesionales en activo, que deciden encaminar su futuro a la profesión docente, y profesores que quieran completar su formación didáctica y pedagógica, así como facilitar un acercamiento a la realidad educativa y a las TIC, proporcionando la información y las herramientas necesarias.

Tras estos 20 años de curso ¿Cuál es el balance que se puede hacer desde la organización?

El balance es muy positivo ya que en estos 20 años han pasado por nuestras clases casi 5000 alumnos. Hoy muchos de ellos son grandes músicos profesionales y profesores. Verles evolucionar anualmente y que confíen de forma reiterada en la organización del CIM Ciudad de Astorga es el mayor orgullo para nosotros que, pese a la carencia de medios económicos, trabajamos de forma continuada en mejorar la calidad educativa del curso.

En un curso tan completo e intenso habrá diferentes actividades. ¿Cuáles destacaría?

Uno de los objetivos del curso es ofertar, además de las clases individuales, colectivas, orquesta, banda, trabajo con los pianistas acompañantes, etc., talleres y actividades relacionadas con la educación musical, como la musicología, posturología y prevención de lesiones, miedo escénico, etc. Actividades que, por su demanda e interés por parte del alumnado, están en continua innovación y mejora. En esta edición tendremos talleres de Lutheria, técnicas de respiración, taller de mecánica y mantenimiento de piano, exposiciones de instrumentos, así como la VII edición del Concurso de Trompeta “Lucio Octavio Magio”

¿Qué novedades presenta esta 20 edición?

Además de las actividades formativas, para celebrar este aniversario se realizará un festival en el que intervendrán profesores, alumnos y artistas invitados para la ocasión. Como novedad en las especialidades ofertadas: guitarra, musicoterapia y didáctica de la Educación Musical. Además, hay que destacar el apoyo del Ministerio de Educación, que otorga 5 créditos de formación del profesorado a aquellos docentes que asistan al Curso a través del Instituto de Formación del Profesorado, Investigación e Innovación Educativa. También se ofertarán paquetes turísticos para acompañantes y para alumnos que decidan asistir al curso.

¿Cómo se pueden informar los alumnos interesados?

Toda la información, así como el boletín de inscripción, se encuentran en la web www.cursomusicastorga.es Recordar que la inscripción se realiza por riguroso orden y que las plazas son limitadas.

E. T. H.
Foto: Los alumnos de las clases colectivas de orquesta.

Silvia Sanz y el Grupo Concertante Talía

Silvia Sanz y el Grupo Concertante Talía

Publicado: Mayo 2013
Un proyecto divulgativo con temporada en el Auditorio Nacional

La directora de orquesta Silvia Sanz Torre, con más de 100 conciertos dirigidos en el Auditorio Nacional de Música, es la titular del Grupo Concertante Talía (GCT), una entidad sin ánimo de lucro, fundada en 1996, que amplió su proyecto en 2011 y que cuenta en la actualidad con tres orquestas y un coro. Su objetivo es la divulgación y la pedagogía musical a través de conciertos, charlas, actividades didácticas y cursos de música, a los que asisten más de 1000 alumnos. El 25 de mayo, Silvia Sanz despedirá la segunda temporada del GCT, en el Auditorio Nacional, al frente de la Orquesta Metropolitana de Madrid y el Coro Talía; y ya está preparando la próxima.

Las temporadas del Grupo Concertante Talía incluyen conciertos muy diferentes entre sí. ¿La variedad es el sello del GCT?

Queremos atraer al público no habitual en los conciertos y que se anime a volver. Por eso, nuestros programas incluyen repertorio muy conocido y también obras que se interpretan con menos frecuencia. Se trata de que disfrute el público y disfrutemos los músicos. Si hay algo que diferencia a la Orquesta Metropolitana y al Coro Talía es su versatilidad y su disposición de ánimo para los cambios de estilo, épocas e, incluso, para afrontar experiencias rompedoras como fue, en dos ocasiones, la de tocar con juguetes en el Auditorio Nacional. Este año, por ejemplo, inauguramos la temporada con el Requiem, de Mozart. Con “Noche de Soul en Navidad” se agotaron las localidades: fue una auténtica fiesta. En febrero, la Metropolitana pudo lucir sus cualidades con la Bacanal, de Sansón y Dalila, de Saint-Saëns; Romeo y Julieta, de Tchaikovsky, y Scheherezade, de Rimsky-Korsakov. En marzo, hemos ofrecido un Concierto Extraordinario de Semana Santa, en la Sala de Cámara, con la Sinfonía n. 44, de Haydn; el Stabat Mater, de Pergolesi, y un estreno: Libera me, del compositor español Alejandro Vivas, obra inspirada en el lenguaje de Piazzolla y por la que hemos recibido numerosas felicitaciones. También hemos pensado en los más pequeños y, el 20 de abril, se ofreció un concierto en familia, aprovechando la cercanía del Día del Libro, para el que se convocó un concurso infantil de microrrelatos inspirados en obras musicales. El conocido presentador Goyo González intervino como narrador.

¿Y cómo se va a despedir la presente temporada?

El próximo 25 de mayo, a las 22.00 horas, en la Sala Sinfónica del Auditorio, la Orquesta Metropolitana y el Coro Talía interpretarán el Gloria, de F. Poulenc, una de las obras más celebres de este compositor francés al que rendimos homenaje en el 50 aniversario de su muerte. En este mismo concierto se interpretará la Suite n. 2 de la sinfonía coreográfica Dafnis y Cloe, de M. Ravel, para orquesta y coro. Además, una jovencísima solista, Tania Villasuso, ganadora del Certamen Intercentros, tendrá la oportunidad de presentarse en el Auditorio Nacional con el Concierto para clarinete, de Mozart.

¿Qué se puede adelantar de la temporada 2013-2014?

“Música y Naturaleza” es el título del primer concierto, el 5 de octubre. Para Navidad ofreceremos una nueva edición de la “Noche de Soul”, con más piezas de este estilo musical y la inclusión de alguno de los títulos de la anterior edición que pusieron en pie al público. Queremos dar un protagonismo especial a España y su música en uno de los conciertos, y no nos olvidaremos de los niños y los jóvenes, con un programa que seguro que gustará a todos, pequeños y mayores.

¿Cuáles son las principales actividades del GCT en el ámbito pedagógico?

En el GCT siempre tenemos muchos frentes abiertos. En el campo de la pedagogía orquestal contamos con una orquesta infantil y otra juvenil: la Orquesta Infantil Jonsui y la Madrid Youth Orchestra (MAYO) que trabajan a lo largo de todo el curso y ofrecen conciertos. Cada verano organizamos el Encuentro Orquestal Sinfónico (EOS) en Alba de Tormes. En dos semanas (este año del 16 al 28 de julio), niños y jóvenes de 9 a 18 años preparan un programa que se ofrece ante el público al finalizar el curso. Este año trabajarán música escénica: ópera, zarzuela y música para teatro.

Además, impartimos clases de música en 20 especialidades diferentes en el Centro Cultural Sanchinarro y en el Centro Musical Joaquín Turina, ambos en Madrid, y contamos con más de 1000 alumnos. En colaboración con el Ayuntamiento, organizamos conciertos pedagógicos gratuitos en centros culturales y ciclos de Música en la Calle. Preparamos también charlas divulgativas previas a los conciertos del Auditorio. Y ya se ha convocado la segunda edición de Musidiver, un campamento urbano musical para niños y niñas que no tengan conocimientos de música y que se desarrollará durante el mes de julio, en el Centro Musical Joaquín Turina.

Con actividades tan diversas, ¿es fundamental el trabajo en equipo?

Sin duda, tanto para el diseño de la temporada de abono como para la organización del resto de las actividades que se realizan. Para ello hacemos reuniones diarias y semanales de los distintos departamentos (pedagógico, técnico, artístico, etc.) de forma que los responsables de cada área están coordinados en todo momento para el funcionamiento global del proyecto.

E. T. H.
Foto: Silvia Sanz, directora titular del Grupo Concertante Talía (GCT).

 
Nicolas Altstaedt

Nicolas Altstaedt

Publicado: Mayo 2013
Curiosidad e instinto

Con 30 años, el violonchelista franco-alemán Nicolas Altstaedt  se perfila como una de las figuras más inquietas y, por ende, más excepcionales de toda una generación de intérpretes de cuerda ya definitivamente acreditada en los escenarios internacionales. Su amplio repertorio, que abarca desde Bach y Haydn hasta piezas de autores contemporáneos, lo proclama. No es casual que el pasado año Gidon Kremer le eligiera para sucederle en la dirección artística del Festival de Lockenhaus, una de las principales citas del panorama musical europeo, en lo que supone un pleno reconocimiento de la fascinante alianza entre curiosidad e instinto que se manifiesta en él.

Lo primero que llama la atención en su repertorio es la variedad y curiosidad que transmite.

Siempre me ha atraído la música de cualquier tipo y de cualquier época. El único criterio es la calidad o, si esto resulta algo difícil de definir, la presencia de un lenguaje o individualidad en la música que me hablen.

En su formación se detectan dos de las principales escuelas de violonchelo, la francesa (al estudiar con Marcio Carneiro, discípulo a su vez de André Navarra) y posteriormente la rusa (con Pergamenshikov, Geringas y Feltz). ¿Cuáles son los aspectos fundamentales de su formación con ellos?

Mario Carneiro fue muy importante para mí, al desarrollar fundamentos técnicos e instintos musicales. Es un profesor fenomenal, un músico y un violonchelista completamente entregado. Boris Pergamenshikov era alguien muy cercano a todos sus estudiantes y requería de nosotros las mismas expectativas que se exigía a sí mismo. Que nos tratara como colegas era lo mejor a lo que podíamos aspirar. No sólo fue un gran músico y violonchelista, sino también un ser humano extraordinario e influyó de la mejor manera posible sobre las personalidades de todos sus estudiantes. Eberhard Feltz, con el que todavía trabajo, tiene una aproximación simultáneamente analítica y trascendental que no había conocido antes. Parece poseer las “llaves” de una partitura, ocultas para mí. En cada encuentro, abre mi mirada y mi oído, siendo mucho más que un amigo cercano.

Las composiciones contemporáneas ocupan un lugar importante en su actividad interpretativa, desde Sallinen (que interpretará estos días en Galicia) hasta Gubaidulina, Killmayer o Rihm. ¿Podría hablarnos de sus relaciones con los compositores?

Mi primer encuentro con Sofia Gubaidulina tuvo lugar hace 12 años en Suiza y fue el inicio de un largo periodo en el que interpreté sus obras, sobre todo aquellas en las que el violonchelo está asociado con el bayán, como Siete Palabras o In Croce, pero también Cántico al Sol. El contacto con su personalidad y su credo hicieron que su música me resultara inmediatamente accesible. A Rihm le conocí en Davos hace 6 años, mientras interpretaba algunas de sus composiciones de cámara. El año pasado toqué el estreno en Gran Bretaña de su concierto Versuchung. Probablemente porque procedemos del mismo país y estamos educados en las mismas tradiciones, cuando estudio sus obras lo hago del mismo modo que cuando me enfrento a las de Beethoven o Schumann. Killmayer es una excepción. Le conocí a través de su estudiante Moritz Eggert e interpreté por vez primera su música en 2002, en un concierto conmemorativo de su  75 cumpleaños celebrado en Múnich. Es alguien que ha seguido su propio camino y que no puede ser ubicado bajo ninguna etiqueta. Él estuvo también presente durante la grabación (primer registro mundial) que realicé de sus Romanzas y bagatelas. Aunque fue muy meticuloso con cada detalle, fue el tiempo que pasé escuchándole recitar sus poemas y  juegos de palabras, así como hablando sobre diversos temas lo que me hizo familiarizarme con sus partituras. Pero, sin duda, cuando más he aprendido de un compositor ha sido al escuchar a Kurtág enseñando Beethoven y Brahms.

Gracias a muchos violonchelistas, desde Rostropovich, pasando por sus maestros Pergamenshikov o Geringas, se ha generado un espléndido conjunto de partituras para el instrumento ¿Tiene previsto estrenar nuevas obras?

Fazil Say escribió una sonata para violonchelo para mí, la estrené junto a mi acompañante habitual, el pianista José Gallardo, el año pasado en Londres y la grabé junto al propio Fazil para la BBC. También Thomas Larcher me dedicó un dúo para violonchelo y piano, que estrenamos en Nueva York. Mi amigo, Raphael Merlin, del Cuarteto Ebène, escribió un dúo para el violinista Pekka Kuusisto y para mí, que estrenamos en el Concertgebouw gracias al generoso patrocinio de BBT. En Lockenhaus, intento encargar nuevas piezas de compositores menos conocidos; este año tendremos un estreno de Johannes Fischer, un percusionista y compositor alemán, que escribió una obra para nosotros dos y para cinta, así como de Gerald Resch, un joven compositor austriaco, que está escribiendo una pieza para conjunto vocal y violonchelo. Y,  además, hay conciertos recientes que no han sido interpretados todavía en todos los países, por ejemplo, el próximo año tocaré la première alemana del concierto de Nico Muhly en Frankfurt.

En su aproximación al repertorio barroco y clásico ¿Cómo se vincula con los planteamientos y técnicas de la interpretación historicista?

Esto se ha producido intuitivamente. Uno de mis primeros profesores era un violonchelista especializado en barroco que interpretó muchísimo las pasiones según San Mateo y San Juan; crecí con las grabaciones de Nikolaus Harnoncourt y Anner Bylsma. Por tanto, estuve en contacto con todo ello desde el principio… después vino la escucha de las óperas de Monteverdi…

En más de una ocasión ha hablado de su admiración por Gidon Kremer, un músico con el que ha trabajado a menudo ¿Puede hablarnos de su relación con él?

La modestia, la curiosidad y la integridad artística han sido siempre valores por los que Gidon se ha significado y en todo momento me han impresionado. Tanto al conversar como al compartir un escenario, toma el camino no convencional y te sorprende con una idea que resulta ser la más adecuada para cada situación.

En 2012 fue nombrado, a sugerencia de Kremer, director artístico del Festival de Lockenhaus. Supongo que es un fascinante reto asumir esa tarea. ¿Qué caracteriza a este festival frente a otros?

En Lockenhaus nos deshacemos de algunas tradiciones del concierto para que todo sea posible. Anunciamos el programa 24 horas antes de la celebración del concierto, por lo que tenemos la libertad de cambiar nuestras ideas en el último minuto. Las sorpresas son frecuentes. En general, Lockenhaus permite programas y combinaciones que no podemos hacer a lo largo de la temporada debido a nuestra agenda o a otras restricciones. Si alguien tiene una idea loca de interpretar algo en circunstancias complicadas, Lockenhaus es el lugar idóneo para ello.

En este año 2013, el hilo conductor será el título de la célebre novela de Dostoievski, Crimen y castigo ¿Podría comentar los criterios en la selección de las obras?

Schuld und Sühne (Crimen y castigo) no se refiere tanto aquí a la desafortunada traducción alemana de la novela de Dostoievski como al proceso creativo nutrido por la culpa y por su superación. El punto de partida lo proporciona la música de Carlo Gesualdo quien, tras su célebre crimen, empuñó la pluma para escribir sus radicales composiciones. Además de sus madrigales, interpretaremos las sonatas “Kreutzer” de Beethoven y de Janáček, acompañadas por una lectura. Carlo, de Brett Dean, y el Cuarteto de cuerda n. 3, “In iij Noct”,  de Georg Friedrich Haas, interpretados en completa oscuridad, resonarán en el aire.

Tendremos un concierto con música de 1913 y otro con obras de la pareja Schumann, de Brahms y de Heinz Holliger, quien reflexiona en sus Romancendres sobre las cinco romanzas para violonchelo de Robert Schumann, que fueron quemadas por Clara cuarenta años después de su composición. Asimismo, habrá música de Claude Vivier, Alessandro Stradella y Jean Marie Leclair, todos ellos asesinados, y una película muda cuya proyección se acompañará de música improvisada.

Su discografía es un buen reflejo de sus inquietudes, con discos que unen los nombres de Killmayer o Gulda con Schumann o Tchaikovsky. ¿Cuáles son sus próximos proyectos discográficos?

El próximo disco estará dedicado a las sonatas para viola da gamba de Bach, con mi amigo Jonathan Cohen al clave.

Por: David Cortés Santamarta

Foto: El violonchelista franco-alemán Nicolas Altstaedt.
Acred.: Balazs Borocz – Pilvax. 

Sergei Yerokhin

Sergei Yerokhin

Publicado: Mayo 2013
‘El gran enemigo de la música es el instrumentalismo’

Sergei Yerokhin no es músico convencional. Las críticas destacan su acusada personalidad, su poder comunicativo y una rica y exquisita sensibilidad en sus interpretaciones. Se dice también que es un músico provocador, que conquista con facilidad y que, durante toda su actuación, se tiene la sensación de estar asistiendo a un acontecimiento verdaderamente importante.

¿Cómo surge el pianista Sergei Yerokhin?

He tenido la suerte de nacer en el seno de una familia de músicos y no recuerdo un instante de mi vida en el que la música no estuviera presente. Sin embargo, el momento en el que decidí por mí mismo dedicarme de lleno a ella, ya tendría 14 ó 15 años. Por aquel entonces estudiaba en la Escuela Central del Conservatorio de Moscú, ciudad donde nací, con Vadim Sukhanov y éste tuvo una influencia directa como profesor muy positiva en mi proceso de aprendizaje, como también la tuvo posteriormente en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, Dimitri Bashkirov. No fueron las únicas, las influencias indirectas de los grandes intérpretes, directores, cantantes e instrumentistas, también formaron parte del proceso. Y la que considero como influencia directa más importante, y que está presente en cada momento de mi vida como músico, la del propio compositor. Entender la obra de un gran compositor, inevitablemente te aporta y te enriquece en varios sentidos, filosófico, emocional, imaginativo… y ello te obliga a la búsqueda de los medios para resolver y cubrir esas exigencias. Una vez asimilado y cristalizado, empieza a formar parte de uno mismo y te convierte en mejor instrumento.

Si usted se ve a sí mismo como un instrumento, ¿qué significado tiene entonces el piano para Sergei Yerokhin?

El piano es un eslabón, a menudo problemático, en la cadena de recreación de la música. Y digo problemático porque seduce cual canto de sirena y desvía del rumbo al marinero, llevándolo directamente a la roca del fracaso como músico. Para llegar a dominar una pieza son necesarios una serie de medios y, en la búsqueda del dominio de esos medios, los valores pueden suplantarse de manera que los medios se convierten en el objetivo; pierdes el “qué” y te quedas en el “cómo”. Éste es el gran demonio y enemigo de la música: el instrumentalismo. 

Pero la técnica es importante. ¿Qué opinión tiene de la escuela rusa?

Nunca he entendido el significado de las llamadas “escuelas”, la verdad. Parece que existe una cierta competitividad artificial en este tema. No soy partidario de este tipo de etiquetas que alejan del arte. Cierto es que de Rusia han surgido y siguen surgiendo grandes músicos, como también en otras partes del mundo,  pero también es cierto que si te fijas, podrás ver que son personalidades totalmente distintas, en su forma de entender, sentir, enfocar, incluso en su “técnica” o “forma” de tocar. Entonces, ¿Quizá cada personalidad realmente grande es una escuela?

Tocar para el público, para el compositor, para uno mismo… ¿Qué significado tiene para usted el recital?

El recital es un acto de representación, un “intento” de  recreación en vivo y a tiempo real de unas obras de arte, con toda la responsabilidad que esto conlleva. El compositor, el público, uno mismo, los tres son componentes inevitables de lo que llamamos recital. El público es un participante pasivo que funciona como amplificador de energía. En cada momento del discurso musical, si es convincente y sincero, cada uno de los presentes en la sala, asimila de una manera u otra, y emite la energía de su propia reacción. Esta energía, si toda va bien, se convierte en un espacio donde la esencia musical fluye.

¿Tiene algún proyecto interesante entre manos?

Ahora mismo estoy inmerso en el ciclo completo de las sonatas de Beethoven. Realmente enriquecedor.

E. T. H.
Foto: El pianista ruso Sergei Yerokhin.
Acred.: Fran Pego.

Primavera en Budapest

Primavera en Budapest

Publicado: Mayo 2013
Festival de música en Pascua

Me recibió un Budapest nevado, impropio para la época del año, que en Pascua suele tener una temperatura bastante más templada. La nieve le causa al visitante la sensación de estar contemplando siempre el mismo paisaje, ya que la personalidad que imprime el blanco se adueña de todo lo que se observa, especialmente cuando no se conoce la ciudad. Cuando la nieve comienza a derretirse, la ciudad toma para los ojos del viajero su verdadera fisionomía, su propia belleza sin adornos. Y así, primero nevada, luego mojada, ya que la nieve dio paso a la lluvia, se presentó ante mí una ciudad esplendorosa, un Budapest mágico, cuna de algunas de las músicas más fascinantes de la historia y con un Festival de Música de Primavera (Budapesti Tavaszi Fesztivál) al que asistí desde el Jueves Santo al Sábado, Festival en el que, además de lo que más adelante podrán leer, también contó con Claudio Abbado y la Orquesta Mozart, Il Giardino Armonico, Patricia Petibon, Philippe Herreweghe, Mark Minkowski, Joshua Bell, Yuri Bashmet o Zoltán Kocsis y el Cuarteto Kodály, por citar en estos dos últimos a ejemplares músicos húngaros.

Con todas las facilidades que la Oficina de Turismo de Hungría puso a mi disposición, el jueves conté con la compañía de la encantadora Viktória Vadócz, guía turística que en español me desveló muchos de los secretos que encierra la ciudad. Anduvimos por el fascinante barrio del Castillo, donde se encuentran algunas de las casas más antiguas de Pest, visitamos la Iglesia Matías, que encierra un deslumbrante gótico con vestigios bizantinos en su decoración, embotando los sentidos del que la observa, mientras la nieve ya iba derritiéndose poco a poco en el exterior. Tras un deslumbrante almuerzo en el Pierrot y tras continuar la visita por Pest y cruzar el Puente de las Cadenas para visitar el Parlamento, nos dirigimos a la Casa Museo de Béla Bartók, construida en los bosques a los pies de las colinas de Buda. Las sensaciones para el que ama la música de Bartók se multiplican en esta casa, especialmente cuando se observan los objetos personales del compositor y todos los artilugios con los que grababa las canciones populares, “tecnología” que debía dejar asombrados a los campesinos mientras “actuaban” para él. Ocurre lo mismo en la visita a la Casa Museo Kodály, que conserva aún más objetos personales que la de Bartók, guiados por la responsable del mismo, Theodóra Sebestyén, que nos enseñó todo lo concerniente a Kodály que no pudiéramos conocer y que nos abrió un museo que tiene unas visitas muy restringidas.

Tras esta primera toma de contacto con la ciudad, en la que no respiramos ni un segundo, de Pest a Buda y de Buda a Pest continuamente, me esperaba el primer concierto en una pequeña sala, un espacio multicultural en pleno centro, el Eötvös 10. Se trataba del Ensemble Roma Hungaricum, un conjunto tradicional de música húngara, que trazó un programa en torno al Csárdás, danza tradicional húngara, con obras de Liszt, Hubay, Reményi, Farkas o Bartók. Estos intérpretes son estudiantes o se han formado en Escuelas de Música de Budapest, su juventud conlleva un desparpajo enorme y unas improvisaciones apabullantes (más y mejor en el friss, la parte rápida, que en lassú, la lenta), especialmente en los dos cimbalonistas, que colorean este conjunto con el peculiar timbre de este instrumento. Solistas todos, cada violinista aporta un color distinto y una personalidad propia. Sin lugar a dudas, este fue un concierto necesario para empaparme de la verdadera música húngara, de la que salí colmado. Otra cosa es que de vuelta a la normalidad en la calle budapestina, siguiera sin entender una palabra de este idioma, que me suena tan hermoso como indescifrable, y bien sabrán los lectores de esta revista la pasión que siente el que escribe por la música y la cultura húngara, pero…

Parsifal en la Ópera Nacional

El viernes tenía una cita concreta que condicionaba el resto de actividades: Parsifal en la Ópera Nacional de Hungría. La mañana la aproveché para dar un paseo por la ribera del Danubio, contemplar las maravillosas calles cerca de la orilla en Buda y para realizar una travesía fluvial en barco, donde los turistas fotografiaban tanto que apenas les daba tiempo a contemplar serenamente los majestuosos edificios. Tras otro deslumbrante almuerzo en el Spoon, un restaurante-barco, donde la exquisita cerveza Dreher no se intuía como buena compañera para las duraciones del Parsifal, caminé a través de la maravillosa Avenida Andrássy hasta llegar a la Ópera, sin duda una de las más bellas del mundo. El patio de butacas huele a madera, los asientos crujen, pero conservan la autenticidad de un teatro centenario. Las escaleras interiores, no es un edificio muy grande, son de una belleza perturbadora, las mismas que anduvo Solti en aquel documental en su regreso a Hungría.

Este Parsifal, con un reparto mayoritariamente húngaro, si exceptuamos a Eric Halfvarson (Gurnemanz), Yvonne Naef (Kundry) o Heiko Trinsinger (Amfortas), contó con la serena dirección musical de Stefan Soltész, de acusante falta de decibelios, pero muy lírica y progresivamente intensa, y la dirección escénica de András Mikó, sencilla y respetuosa. Y es que en Parsifal, como ocurre en El Ocaso o en buena parte del Anillo, el director de escena que no escuche a la orquesta, tal vez el principal personaje, mal anda. Algunos directores de escena han “descubierto” en Parsifal una obra nueva, que ambientan en una estación espacial en pleno espacio sideral. Mikó no se ha formado en la Nasa, pero sí parece un hombre de teatro, que con medios modestos, entendió la relación entre música y acción, que elevaba el tono cuando el Gurnemanz de Halfvarson, que lleva a Wagner hasta en la última gota de su sangre, hacía acto de presencia, es decir, en gran parte de los actos I y III. La Kundry de Naef, una de las más pujantes de la actualidad, es soberbia, mientras el Parsifal de István Kovácsházi poco tiene de los heldentenores que nos hacen levantarnos del asiento, pero tal como está el patio de parsifales, exceptuando Kaufmann, más que digno. Y sorpresa fue el Amfortas de Heiko Trinsinger, papel, ya se sabe, que con un poco de dominio es de lo más jugoso (lo opuesto: Gurnemanz). La orquesta de la ópera es bastante buena, no es de extrañar, dado el nivel habitual de los músicos húngaros, y realmente bueno el coro, de los mejores de los teatros estables de Europa. Las muchachas flor, todas de gran belleza, son una representación en escena de lo que el transeúnte ve por la misma calle…

Cada día que pasaba Budapest ofrecía un nuevo aspecto. Un poco de sol brillaba sobre los elegantes tejados de las casas señoriales. Desconocía que existían más de veinte denominaciones de origen vinícolas en Hungría, y pude degustar alguna en el Gerbeaud Bistro, un distinguido restaurante del centro (también fue una experiencia el día de mi regreso a Madrid, bajo una intensa lluvia que no hacía más que aumentar la sensación melancólica del regreso, el almuerzo en el encantador Café Gerlóczy). Tras pasar un buen rato en el balneario Gellért, el mismo de los cuerpos Danone, de los que no hay ni rastro (experiencia mágica bañarse en la piscina exterior, a 36 grados el agua y a 5 la externa), me dirigí al moderno Palacio de las Artes (Béla Bartók Concert Hall), un edifico con múltiples posibilidades y varios espacios acústicos. Me esperaba, como no podía ser menos en Pascua, una Pasión según San Juan de Bach a cargo de Le Concert Lorrain con la dirección de Christoph Prégardien. Hasta aquí todo correcto, ya que el que ha sido uno de los más grandes Evangelistas en las Pasiones de Bach se ha pasado a su dirección… ¡compaginándola con la del Evangelista! Es toda una experiencia ver a este señor, de aspecto profundo e inteligente, dirigir al excelente Real Coro Danés y a los músicos de Lorena, y acto seguido darse súbitamente la vuelta para cantar, realizando esta acción continuamente con la destreza sobre el podio de un bailarín, simultaneando dirección y narración (canto excelso el suyo, penetrante y doliente).

Ingeborz Danz conserva sus cualidades como profunda contralto, mientras que Dashon Burton arrolló con su potente voz de bajo (debería volver a Budapest para hacer el Barbazul de Bartók en escena, aspecto y vocalidad parecen los idóneos) y la delicada soprano Anna-Lucia Richter es un verdadero ángel, un limpio rayo de luz sobre una música, digámoslo de nuevo, para todos los tiempos, como esta ciudad, una experiencia inolvidable para una primera vez y para las que vengan.

Por: Gonzalo Pérez Chamorro

Foto: La maravillosa Ópera Estatal Húngara.

 

Félix Alcaraz

Félix Alcaraz

Publicado: Abril 2013
Fomentar el uso y disfrute de la música

Al frente de la dirección técnica de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE), Félix Alcaraz regenera el aire y apuesta, dentro de una línea continuista, por buscar nuevos modelos de acercar la música a nuevos sectores de público. Apasionado defensor de la música como arte imprescindible, tiene, entre otras funciones pendientes, la de escoger un nuevo director titular, siempre desde la base de un consenso lo más generalizado posible, todo fundamentado en el trabajo en equipo, del que es un firme defensor.

¿Cómo es el estilo de Félix Alcaraz?

En primer lugar, lo que me gusta es un liderazgo con consenso. En los cinco meses que llevo en la OCNE, lo primero ha sido conocer la institución a fondo, para sumarme a la inercia y aportar desde mi posición. Y si me tengo que describir, creo que soy una persona enérgica, con mucha pasión y con muchas ganas de sacar proyectos adelante. Creo mucho en el trabajo en equipo, es fundamental junto a mi equipo compartir mi pasión por este trabajo. Todo es una suma de, no es un trabajo liderado por una sola persona.

Dentro de muy poco se va a presentar la próxima temporada. ¿Será donde encontremos al cien por cien su sello? ¿O aún no es una temporada completamente suya?

Independientemente si es al cien o al cincuenta por ciento, es una temporada donde mi sello se va a percibir de manera bastante clara. Si hay un aspecto que se ha variado con la crisis, es que se ha comenzado a programar mucho más tarde que antes. Por tanto, aunque algunos proyectos ya estaban planificados antes de mi llegada, no es una temporada completamente heredada. El proceso de elección del nuevo director técnico comenzó hace bastante tiempo, por lo que Ramón Puchades, el anterior director técnico, temporizó la confección de la nueva temporada en función de mi incorporación. Mi estilo se verá en la próxima temporada, es cierto, pero aún más en la siguiente y no solo en lo que son conciertos, directores y solistas, también en todo lo que a envolver a la temporada, en las actividades paralelas y en el resto de acontecimientos que rodean a la programación, como apertura de públicos, incentivos para que acuda más gente a los conciertos o una obsesión que tengo desde siempre, que es intentar romper ciertas barreras asociadas a los conciertos “clásicos”. La música la amamos tanto, que es nuestro deber intentar compartirla con todos, por tanto acceder a todos. Sé que el que llega a esta música, ya se queda con ella. Hay que intentar que el público no tenga un rol demasiado pasivo. Llegar, escuchar, aplaudir, salir. Esta monotonía, en cierto modo rutinaria, puede modificarse. Me gustaría que el espectador tenga la sensación de que participa, de que es un elemento más del concierto. Para encontrar estos nuevos públicos de los que tanto se habla, hay que cambiar el modo en que se diseña un concierto. Si hasta ahora solo has atraído a un cierto sector de público, es porque lo que ofreces está dirigido casi exclusivamente a ellos. Habrá que cambiar y modificar ciertos diseños.

En su mano no está educar a la gente en sus hábitos musicales en casa, pero sí está en ofrecer más contenidos didácticos que puedan incentivar a mejorar los hábitos musicales…

Nosotros no somos nadie para educar, ni en casa ni en la sala de conciertos. Lo que tenemos que hacer es, simplemente, fomentar la difusión cultural y aportar todas las herramientas para que la cultura y, en este caso, la música, pueda disfrutarse sin complejos y sin tener que ir “más allá”. Para eso hay que romper muchos tópicos y derribar muchas barreras. Esto tampoco es educar, no es nuestra función, ni siquiera con los conciertos escolares o con todo el área socio-educativa que vamos a desarrollar. Hay que fomentar el uso y disfrute de la música. Cuando la gente asista a los conciertos de la OCNE, ofreceremos música y, principalmente, la gente vivirá una experiencia completa y global desde muchos puntos de vista. La música en España es esencialmente pública y, por tanto, ese esfuerzo de llegar a todos los públicos es algo que está incluido dentro de nuestra misión. Estamos obligados a crear público para el futuro, si no, se acabaron los conciertos tal y como los entendemos hoy en día.

Y cómo se entiende que una orquesta como la OCNE, de primera división, no tenga un entrenador fijo…

Hay muchas orquestas de alto nivel que han pasado alguna temporada sin director titular. Cuando tienes una temporada, como es nuestro caso, en la que tienes grandes maestros, muchos de ellos con una relación intensa con la orquesta, como Josep Pons o Frühbeck, por poner dos ejemplos, que están varias semanas con la orquesta, tienes un entramado ya creado. Lógicamente necesitamos un director titular, en entrenador fijo…, pero tampoco es un problema grave que estemos una o dos temporadas sin titular.

¿Cómo se llega a un consenso para elegir a un director titular, cuando hay tantas partes implicadas?

Llegar a un consenso absoluto es imposible. Hablamos de un colectivo muy grande, con necesidades diferentes. Incluso dentro de la propia orquesta, hay opiniones diversas, gustos variados y distintas expectativas, como no podía ser de otra forma. Un director titular nunca se puede elegir tratando de agradar a todos, ya que siempre existirá alguien al que vas a desagradar. Cuando busco director titular, siempre me ha gustado usar la frase: “por lo menos vamos a intentar elegir un director titular que si bien no hay consenso sobre él, al menos que no haya consenso contra él”. La dirección tiene que tener muy claro cuál es el perfil de director titular por el que se quiere apostar, qué es lo que quiere construir con él y tener muy identificadas cuáles son las necesidades de la orquesta. Al final es una decisión que hemos de tomar, intentando que todo el mundo se sienta cómodo con ella.

¿Algún nombre?

Actualmente estamos trabajando en perfiles. Estoy en el proceso de identificar las necesidades de la orquesta y del coro, que se materializarán en un perfil de director. Esta es una orquesta que cuando está bien dirigida, suena maravillosamente, todos lo hemos comprobado. Intento dar una explicación a por qué esta orquesta cuando suena bien, suena tan bien. Es una asimilación de las necesidades que tiene la orquesta, para así tratar de llegar a un perfil idóneo de director titular. El nombre, en esta primera fase, es algo secundario. El nombre, en una segunda fase, donde ya se saben que necesidades tiene la orquesta y que perfil necesita, el nombre ya sí es importante. Es ahí cuando se comienzan a buscar nombres. En esta primera etapa aún no es importante, al menos para mí. Insisto, esta orquesta, cuando tiene química con un director, es una orquesta maravillosa, de primera categoría. Este es el camino que hay que seguir para encontrar un director titular.

Tampoco es malo recibir cada semana un maestro distinto que aporta nuevos conocimientos y puntos de vista a la música…

Efectivamente. Estas relaciones enriquecen a los músicos y mejoran sustancialmente la calidad de la orquesta, pero temporalmente. El director titular también es necesario. Cuando usted vea los conciertos de la próxima temporada, en la que no hay titular, verá qué maestros de altísimo nivel dirigirán a la orquesta, intentado suplir la ausencia del titular y, como dice usted, aportando conocimientos extras a la orquesta y a sus músicos. Hemos hilado la temporada próxima de tal manera, que la orquesta echará en falta lo menos posible la ausencia de un titular. Cuando este llegue, lo antes posible, mejor. Pero, hasta entonces, tenemos una temporada sin titular y con maestros muy interesantes, que aportarán experiencias a la OCNE.

Esta orquesta tiene un nombre y dos apellidos, ¿cómo se interpretan estos apellidos?

Nacional de España… Estos apellidos lo primero que implican es el carácter de nuestra misión. Somos embajadores de primer orden de la cultura española. Integrada en nuestra misión es apoyar, tanto a los artistas, como al patrimonio musical español. Patrimonio es recuperación histórica, continuar fomentando los grandes clásicos y desempolvar todas esas obras contemporáneas, que se van estrenando y acto seguido se guardan en un cajón para no interpretarlas más, o poco más. Como Orquesta Nacional, es nuestra labor hacer esta función, no solo estrenar, hay que estrenar y difundir, no quedarse solo en la primera acción. Además hay que continuar con una política potente de encargos, algo fundamental para la OCNE. Esto sería un primer bloque. Un segundo bloque haría referencia a todo lo que tiene que ver con el liderazgo del panorama sinfónico español. En ciertos aspectos nos hemos podido quedar atrás y este es un liderazgo que hay que recuperar, como en la innovación y asuntos socio-educativos, al “como” nos abrimos a la sociedad. Y un tercer bloque, que es como cubrimos la función territorial de ser la Orquesta Nacional de España. Comprendemos que nos quieran tener en muchos lugares de España, pero una orquesta como esta debe tener un lugar estable para su correcto desarrollo artístico. Desde este punto de vista, el liderazgo es la mejor difusión de la orquesta y su mejor presencia, participando en la medida de lo posible en festivales y conciertos por toda la geografía española.

Muchas gracias. Le deseamos toda la suerte del mundo.

Por: Gonzalo Pérez Chamorro

Acred. Foto: Henar Sastre

 

Cita con los Clásicos

Cita con los Clásicos

Publicado: Abril 2013
El violonchelo de Pablo Casals sonará en Guadarrama

En 2010 nacía el Ciclo Cita con los Clásicos de la mano del pianista Daniel del Pino, su actual director artístico, con el fin de acercar la música clásica a la localidad madrileña de Guadarrama. Arropado por músicos de primera fila, con inteligentes programas, los conciertos han tenido tanto éxito entre el público que en tan solo tres años se ha consolidado como un referente en la vida musical madrileña, pero también en la del resto del país. Ahora, más que nunca, son necesarios proyectos originales como Cita con los Clásicos que, además de crear nuevos públicos, permiten a los músicos seguir creciendo artísticamente fuera de los circuitos tradicionales.

¿Cómo surgió esta interesante iniciativa y en qué consiste?

La idea surge al comprobar que durante el invierno no había muchos conciertos de música clásica en la sierra madrileña. Durante el verano Sierra Musical organiza desde hace 30 años un ciclo estupendo. Quisimos llenar ese hueco en invierno y al mismo tiempo atraer nuevos públicos que a veces ven la música clásica como algo aburrido. Desde el inicio procuramos que los músicos presentaran los programas, que tuviera un componente educativo, atractivo, para hacer que la gente disfrutara de la música de otra manera, más cercana. Presenté el proyecto al Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Guadarrama, que desde el primer momento lo apadrinó con gran cariño y entusiasmo. Así nació Cita con los Clásicos, con diez conciertos por temporada, entre enero y junio

¿Cuáles han sido las claves de su éxito?

Una de las claves ha sido la variedad de programas y formaciones que presentamos. Procuramos que en cada temporada no se repita un mismo formato; mezclamos jazz, música barroca, música actual (de “línea dura” y también consonante), del romanticismo, programas amenos, originales,  otros más serios…siempre presentados de forma muy cercana y accesible al público. La calidad de los músicos es otra de las claves. Suelo aprovechar los viajes de grandes músicos para convencerles de que hagan una parada en Guadarrama. La buena respuesta del público ha sido fundamental porque nos ha dado ánimos para seguir. Nuestros patrocinadores Sierra Musical, la Embajada de Israel y SHE Herencia hacen que el proyecto sea viable. Y por último, y esto también es muy importante, el precio de las entradas -y sobre todo de los abonos- es muy reducido.

El ciclo está a punto de llegar al ecuador. En su opinión, ¿cuál es el balance?

El balance no podría ser mejor. Hemos pasado de 9 abonados el primer año, a 17 el segundo y  a 130 en esta cuarta edición. Ara Malikian ha vuelto a abrir el ciclo con un concierto magnífico junto a Fernando Egozcue; nos ha visitado el gran laudista barroco Rafael Bonavita, la violinista alemana Mirijam Contzen, junto al chelista del Cuarteto Kuss; Mikayel Hakhnazaryan y el fantástico pianista Ludmil Angelov. Y nos quedan muchos conciertos más…

Sin duda, el concierto estrella de la presente temporada es el que ofrecerá usted junto con el violonchelista Amit Peled, el próximo 4 de mayo.

Llevaba años intentado traer al violonchelista con el que formé dúo durante más de diez años. Cuando me comentó que le habían cedido el violonchelo de Pablo Casals, pensé que era una oportunidad única que no se podía dejar pasar. Gracias al apoyo de la Embajada de Israel fue posible invitarle. Será una ocasión muy especial escuchar el violonchelo que perteneció a Casals en Guadarrama en las manos de uno de los mejores violonchelistas actuales. El concierto se enmarca en una gira que nos llevará primero a Vigo, el 30 de abril (Sociedad Filarmónica de Vigo); a Jaén, el 2 de mayo (Real Sociedad Económica de Amigos del País de Jaén), finalizando el 4 de mayo, en la Casa de la Cultura Alfonso X el Sabio de Guadarrama, a las 12h, y a las 19:30h, en la Sinagoga del Tránsito de Toledo. El programa incluye Sonatas de Brahms y Chopin, Requiebros de Cassadó y Kaddish de Kopytman. El 3 de mayo impartirá una clase magistral en Guadarrama, abierta al público.

¿Qué tienen que hacer los aficionados para no perderse esta interesante Cita con los Clásicos?

Les recomiendo que vengan a pasar el día a Guadarrama, un paseo por la montaña, el pueblo, descubran las delicias culinarias de este pueblo y luego vengan a disfrutar de buena música. Pueden encontrar toda la información en nuestra página web:  www.citaconlosclasicos.weebly.com

Elena Trujillo Hervás

Foto: El violonchelista Amit Peled.

Música de cámara para tres

Música de cámara para tres

Publicado: Abril 2013
El Trío Syrah graba obras de Piazzolla, Brahms y Bruch


El Trío Syrah es una formación no habitual en el panorama camerístico español, que comenzó su andadura en 2010. Sus integrantes son Antonio Lapaz Lombardo, clarinete; Mayte García Atienza, violoncello y Enrique Lapaz Lombardo, piano. El Trío Syrah ha sabido aunar tradición y modernidad en su primer disco, De TRES en TRES, presentado con gran éxito de crítica y público, en el que interpretan las Estaciones Porteñas de Astor Piazzolla, el Trío en la menor Op. 114 de Johannes Brahms y 4 piezas de las 8 Piezas Op. 83 de Max Bruch. La portada del disco en sí es ya una deliciosa sugerencia, una bella imagen del Arrecife de las Sirenas del Cabo de Gata*.

¿De dónde proviene el nombre del trío?

El nombre de Trío Syrah viene de nuestro origen común, Requena (Valencia), donde comenzamos a tocar juntos mucho antes de que naciera esta agrupación como tal. Es una ciudad con gran tradición vinícola. La variedad de uva Syrah, que da nombre al Trío, no es oriunda de nuestra región, pero da caldos amables, sabrosos y a la vez robustos y estructurados. Son vinos que uno no se cansa de beber y eso es precisamente lo que nos gustaría que el público sienta cuando nos escuche, que siempre quiera más.

¿Emborracharse de placer musical?

Sí, una cosa parecida a esta…

¿Y el título del disco?

De TRES en TRES viene, como escribe Esteban Hernández Castelló en las excelentes notas del cuaderno interior, de la contraposición entre nuestros tres instrumentos y la heterodoxa y poca convencional selección de estos tres compositores. No es frecuente, y somos totalmente conscientes, aunar en un mismo trabajo a músicos como Piazzolla, Brahms y Bruch. De estos ingredientes creemos que sale un disco realmente interesante, que esperamos no deje indiferente a nadie.

Hablemos un poco del disco…

La gran innovación del disco es, quizá, la inclusión de las Estaciones Porteñas de Piazzolla.

Especialmente junto a la música de Brahms y Bruch… ¿Qué creéis que aporta dicha obra al repertorio de vuestra formación?

Esta obra, no siendo original para nuestra formación, alcanza en nuestra opinión un toque de madurez interesante por el cambio del violín (original en la versión de trío) al clarinete. Como toda la música de Piazzolla, tiene ese punto de pasión y frescura tan atractivo y tan necesario siempre, y que creemos que funciona como estupendo contrapunto a la soberbia armadura brahmsiana y a la calidez romántica de las Piezas de Bruch.

¿Y Brahms? ¿Qué aportáis desde el Trío Syrah a la abundante discografía de esta absoluta obra maestra?

En primer lugar, nuestra razón de ser como trío surge de la pasión que los tres profesamos a esta obra. Nuestro proyecto surgió de las ganas que teníamos de tocarla juntos. Es una obra, como bien ha dicho, maestra y verdadera piedra de toque para esta formación, que por lo demás no posee un repertorio muy amplio. Hemos tratado de imprimirle pasión, sensatez, buen gusto, y sobre todo respeto, mucho respeto al compositor.

Puedo dar fe de vuestra interpretación, es realmente buena. Y que nos dicen respecto a las Piezas Op. 83 de Bruch que cierran el disco....

Hemos seleccionado estas 4 piezas de las 8 que componen la bella Op. 83, porque representan muy bien el exquisito trabajo compositivo de Bruch. Funcionan muy bien como, digámoslo así, “pequeña suite”, y las cuatro son un verdadero caramelo con el que pretendemos dejar un buen sabor de boca a todo aquel que escuche el disco. Nosotros, al ser un trío con clarinete, aportamos una sonoridad más otoñal a estas obras, algunas de ellas escritas originariamente para viola en lugar del cello. Por ello, en Bruch, cómodamente arreglado para cello en lugar de la viola, algo usual por muchas formaciones de cámara, la sonoridad se torna más oscura y crepuscular.

Foto: Los integrantes del Trío Syrah.

Gonzalo Pérez Chamorro

24º Concurso ‘Città di Porcia’

24º Concurso ‘Città di Porcia’

Publicado: Abril 2013
Descubriendo jóvenes talentos

El Concurso Internacional ‘Città de Porcia’ nació en 1990 gracias al músico italiano Giampaolo Doro, su actual director artístico. Su principal objetivo es descubrir jóvenes talentos de la interpretación musical, en un intento por revalorizar los instrumentos de viento y, en particular, los de metal. En Italia, no existe otro concurso internacional que se dedique de manera tan exclusiva a los intrumentos de viento y que pueda presumir de organizar programas selectivos, divididos en cuatro convocatorias. De esta forma, la trompa, la trompeta, el trombón y la tuba se alternan cada cuatro años para crear un evento que, para los instrumentistas, tanto italianos como extranjeros, se presenta como una valiosa oportunidad de darse a conocer y de crecer artísticamente.

El concurso trata de promover el encuentro entre jóvenes músicos procedentes de diferentes escuelas, identificar nuevos talentos y ayudarles en su lanzamiento al mundo del solista internacional. No es casualidad que todos los ganadores de las pasadas ediciones hayan conseguido un puesto importante en algunas de las orquestas más prestigiosas del panorama musical internacional actual y que, a día de hoy, sean ya reconocidas figuras en los circuitos musicales de los cinco continentes.

En 1996, después de 5 años de intensa actividad y crecimiento, el Concurso ‘Città di Porcia’ se unió a la Federación Mundial de Concursos Internacionales de Música de Ginebra, ganando así un lugar destacado entre los certamenes que se dedican a esta especialidad en el mundo. El rigor de los jurados, el nivel técnico y artístico de los participantes y su cuidada organización han proyectado al ‘Città di Porcia’ entre la élite de los concursos internacionales de música, de modo que el número de participantes, procedentes de todos los contienentes, es cada vez mayor.

El prestigio internacional de los miembros de jurado, compuesto por expertos de primera fila; la dificultad técnica y musical de sus programas (en las ediciones para trombón y trompeta de 2000 y 2002, respectivamente, se programó el estreno de una obra de nueva  creación del maestro Sandro Gorli, renombrado compositor italiano que varias veces fue presidente del jurado), y la sustanciosa dotación de los premios son otra prueba más de los altos estándares alcanzados por este concurso.

En 2013, el Concurso ‘Città di Porcia’se celebrará del 11 al 16 de noviembre y estará dedicado a la trompa. El jurado estará integrado por figuras de la talla de los italianos Guido Corti y Andrea Corsini; el francés Michel Garcin Marrou, el español Javier Bonet Manrique y la argentina Nury Guarnaschelli, que actualmente vive y trabaja en España. Precisamente, Javier Bonet y Nury Guarnaschelli, solistas de renombre internacional, se proclamaron ganadores del Concurso ‘Città di Porcia’ en las ediciones de 1991 y 1992, que estuvieron dedicadas a la trompa.

Podrán participar instrumentistas, de cualquier nacionalidad, que no superen los treinta años. Los concursantes tendrán que superar un total de cuatro pruebas eliminatorias, de las que saldrán los tres mejores intérpretes de este año, que lucharán por el primer premio en la final con orquesta.

La gran final tendrá lugar el sábado 16 de noviembre, en el marco incomparable del Teatro Comunale ‘Giuseppe Verdi’ de Pordenone, donde los tres finalistas, acompañados por la FVG Mitteleuropa Orquesta, competirán por los premios ofrecidos por la Asociación Amici della Musica ‘Salvador Gandino’, organizador y promotor del Concurso Internacional ‘Città di Porcia’. El plazo de inscripción termina el 28 de septiembre de 2013.

Más información: www.musicaporcia.it

Elena Trujillo Hervás

FOTO: El 24º Concurso Internacional ‘Città di Porcia’ estará dedicado a la trompa.

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