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José Luis Perez de Arteaga

José Luis Perez de Arteaga

Publicado: Marzo 2017
Cuánto te vamos a echar de menos

La revista RITMO, en su número de marzo, ha querido dedicar su recuerdo y homenaje a la figura de José Luis Pérez de Arteaga, fallecido el pasado mes de febrero, con unas páginas especiales en las que varias destacadas firmas recuerdan al gran crítico, musicólogo y comunicador que fue; un personaje lleno de carisma que ha dejado su huella generosa e inconfundible en la vida musical española. José Luis formó parte del equipo de RITMO que modernizó e internacionalizó la revista, aportando gran número de estudios, ensayos, opiniones y críticas discográficas, tan vigentes hoy como en el día que se escribieron.

En este espacio de ForumClásico reproducimos el homenaje que RITMO dedica a José Luis Pérez de Arteaga en su revista del mes de Marzo.


Despedida a un amigo

 

Mi padre siempre mantenía que en la vida hay personas que marcan tu destino; personas que, sin saber por qué, han sido fundamentales en tu desarrollo profesional y personal. José Luis Pérez de Arteaga fue una de esas personas clave en mi vida. Creo recordar que le conocí en la redacción de RITMO, cuando él era un veinteañero y yo acababa de llegar a la mayoría de edad. Mi padre, entonces director de la revista y siempre atento a mi formación, me comentó que deseaba presentarme a un joven entusiasta de la música clásica, descubierto por mi abuelo unos años antes, y que estaba despuntando en la crítica musical de la revista. El flechazo fue instantáneo, aunque teníamos dos personalidades muy distintas, pero en seguida se estableció un interesante nexo entre ambos que, más tarde, forjaría una larga amistad.

Desde el primer día José Luis me deslumbró por su fantástico conocimiento de la historia de la música y de sus protagonistas, por su capacidad de trabajo y de análisis, por su facilidad de palabra, por su increíble y ordenada memoria. Él acababa de terminar sus estudios y yo estaba en medio de los míos, pero muchas tardes encontrábamos un hueco para charlar y hablar de proyectos de futuro. Yo siempre mostraba mi espíritu emprendedor y empresarial, mientras que él aportaba su conocimiento del producto (la música) y de los aficionados (el mercado).

Recuerdo sus sabios consejos y apoyos en la creación de mi primera empresa, Ferysa, con los discos importados de la Fonit Cetra, de Unicorn, de Harmonia Mundi…, consejos siempre contrastados con otros miembros de la redacción de RITMO, como el añorado Angel Mayo y el otro gran crítico Ángel Carrascosa, con el que luego hice varias ediciones del catálogo español de discos Polcar, de lo que derivó una profunda amistad y colaboración hasta hoy.

En aquellos años de juventud siempre me gustaba asistir a las reuniones de la redacción de RITMO, que solían convocarse a última hora de la tarde, una vez por semana. En ellas, José Luis participaba siempre con vehemencia, ofrecía un torrente de propuestas de artículos, peleaba los discos a comentar y siempre aportaba su profundo conocimiento de la música, de sus intérpretes y, extrañamente en el medio, ponderando el interés de los aficionados, de los lectores. Su capacidad de comunicación siempre le permitió ponerse en la piel del aficionado y saber escoger las obras y los intérpretes de mayor interés para el mercado. Quizá por ello luego haya tenido tanto éxito a lo largo de la vida en sus colaboraciones en medios más populares como la radio y la televisión.

También recuerdo, con mucho cariño y agradecimiento, su apoyo incondicional cuando venían a Madrid los directores de las empresas discográficas independientes que yo distribuía para España. Solíamos invitarles a comer (siempre a los extranjeros les ha fascinado nuestra gastronomía) y, entre los dos, les demostrábamos que en este país había gente con la suficiente altura para entender y distribuir sus discos. Un gran admirador de José Luis ha sido el presidente de Naxos, Klaus Heymann, con el que tuvimos varios memorables almuerzos, alguno de ellos ante el mejor arroz de la capital.

¡Y qué decir de su boda con Almudena de Maeztu! Una magnífica ceremonia, con música en vivo incluida, a la que siguió una estupenda cena, en La Favorita, con espectáculo lírico a la carta. José Luis me decía constantemente: “¿verdad que está guapísima Almudena?”. Era una persona tremendamente enamorada. Estoy seguro que Almudena ha sido, hasta sus últimos momentos, la razón de su existencia, junto a la música.

Labor en RITMO

De su etapa en RITMO siendo mi padre, Antonio Rodríguez Moreno, el director, se podría escribir todo un libro, con multitud de anécdotas, como cuando el perro de mis padres, un enorme mastín llamado Tristán, casi se lo come en la redacción. Pero anécdotas aparte, creo que José Luis Pérez de Arteaga fue en RITMO la persona que modernizó e internacionalizó la redacción de la revista, dando a la sección de discos una dimensión europea nunca antes vista en nuestro país

Años más tarde, cuando yo llegué a la dirección tras la muerte de mi padre, intenté recuperar a José Luis para nuestra revista, pero sus múltiples compromisos con la radio, la televisión, otras publicaciones, conferencias, etc., no le dejaban tiempo, José Luis ya era una estrella. Me prometía una y otra vez la entrega de los artículos que yo le intentaba “pescar”, pero la verdad es que llegaban con cuentagotas. Y en los dos últimos años, cuando ya se encontraba un poco pachucho, su ritmo de trabajo tuvo que ralentizarse.

Querido amigo, cuántas aventuras hemos emprendido juntos, cuánto te voy a echar de menos..

Por: Fernando Rodríguez Polo
Director de RITMO


Recordando a José Luis 

El tremendo golpe que ha supuesto para tanta gente la noticia de la muerte de José Luis Pérez de Arteaga ha puesto en marcha la máquina de los recuerdos para quienes fuimos colegas y amigos en los inicios de nuestras trayectorias, allá en los años setenta y en el ámbito de la Revista RITMO, donde empezamos a publicar (él un poco antes que yo, aunque yo era tres años mayor) críticas de discos, entrevistas, crónicas y hasta sesudos artículos, labor que, con otras características, seguimos en la Revista “Reseña”. Nuestras trayectorias siempre fueron paralelas, con períodos no paralelos, sino de convergencia, como aquél primero o el penúltimo, o sea, los años en que coincidimos en la Radio, medio en el que yo había empezado bastante antes y del que me desvinculé laboralmente hace unos años por mor de un ERE que, para bien de la audiencia, no le afectó a él.

Debo confesar que los recuerdos que se me han agolpado con fuerza en las horas y días inmediatamente posteriores a la fatal noticia, han sido mayoritariamente los de aquella primera época en que los dos, jóvenes veinteañeros, también coincidíamos en estar pagando a nuestros padres el tributo de hacer una carrera universitaria mientras dedicábamos la mayor parte de nuestro tiempo a disfrutar de la Música y a estudiarla, que era lo que nos atraía con fuerza irresistible. En lo que no coincidíamos era en posibilidades económicas: él era hijo único (y mimado) de una familia muy adinerada, con doncella en la puerta del piso y chófer (mecánico, decían ellos) en la puerta de la casa, mientras que yo acababa de llegar del pueblo y era el mayor de ocho hermanos de una familia de economía modesta. Cuento esto para subrayar el primer rasgo positivo de la singular personalidad de aquel muchacho: la generosidad.

Porque José Luis, en efecto, puso a mi disposición su tesoro más preciado (una discoteca que a mí me parecía mareante), no solo para disfrutarla en su casa, sino para prestarme discos en tiempos en que se corría el riesgo de que volvieran con indeseables ruidillos incorporados por haber sido hollados los microsurcos por zafiros menos finos de lo debido. Me invitaba a lo que fuera menester, por ejemplo a asistir a óperas o a conciertos (¡Karajan en el Teatro Real!) de precio disuasorio para mí (sobre todo en las localidades preferentes que él frecuentaba), y lo hacía sin ostentación, como la cosa más natural del mundo, cuidando de que no me creara incomodidad.

Pero la apoteosis de este proceso se dio en el verano de 1975, cuando me llamó al pueblo para contarme que se iba a ir al Festival de Salzburgo un par de semanas con su madre (doña María de Arteaga, a la que traté y me distinguía con su afecto) y que, de repente, a ella no le apetecía el viaje. Tenían contratados desde tiempo atrás los vuelos, dos habitaciones en un espléndido hotel a orillas del Salzach, así como dos entradas preferentes para un cúmulo de eventos operísticos y concertísticos cuya enumeración resumida me puso la carne de gallina. Según me dijo, no era cuestión de desaprovechar un gasto ya hecho, así que se me invitaba a sustituir a doña María: ya habían hecho el cambio de titular en los billetes. Pero el último susto estaba por llegar: “salimos pasado mañana”. En unas horas (con la ayuda de mi padre, que conocía al jefe de policía de la ciudad) me saqué el pasaporte, hice la maleta con el único traje de verano existente en mi nada espectacular ropero, me fui a Madrid, dormí donde pude y me personé a la mañana siguiente en su casa de la calle Velázquez.

No menos de cuatro maletas de variados tamaños estaban preparadas junto a la puerta. La doncella, viéndome con mi maletilla, me preguntó por el resto de mi equipaje: “no, esto es todo”, le dije… Y he aquí cómo, sin comerlo ni beberlo, pasé unos días inolvidables en los que disfrutamos lo que el lector puede imaginar: Las bodas de Fígaro (Karajan), Così fan tutte (Böhm), La mujer sin sombra (Böhm), el estreno absoluto de la producción de Don Carlo firmada por Karajan; recitales de Gilels, de Fischer-Dieskau, conciertos sinfónicos dirigidos por Previn, Böhm y Ozawa, con solistas como Gilels o Arrau…

Nuestra capacidad de disfrute parecía ilimitada, pero, al margen de los conciertos, la generosidad de José Luis se ponía de manifiesto en el día a día de la vida en Salzburgo en la primera quincena de agosto, que no era precisamente barata. Hicimos una escapada en tren a Múnich, por cierto viajando en el mismo vagón que Curd Jürgens, el actor que protagonizaba las representaciones de Jedermann en la Domplatz de Salzburgo, a una de las cuales también asistimos.

En aquellos días nuestra amistad se estrechó y, dada su muy peculiar personalidad de “niño grande”, un poco caprichoso y consentido, el anecdotario vivido pensé en fijarlo por escrito, pero no lo hice en su momento y ya es tarde, porque la memoria flaquea. Pero sí recuerdo, por ejemplo, que se enfadó mucho conmigo porque puse alguna pega a la versión de Las bodas de Fígaro dirigida por Karajan y Ponnelle, y se vengó días después poniendo a parir la versión del Tercer Concierto de Beethoven que había hecho mi venerado Claudio Arrau. Y recuerdo también cómo, en la noche del 9 de agosto, cuando volvíamos al hotel después del espectáculo correspondiente, se paró junto a la acera por la que andábamos un coche y su conductor, sacando la cabeza por la ventanilla, nos espetó: “Vosotros seréis músicos o aficionados a la música, ¿no?”. “Sí”, contestamos. “Pues acaba de morir Dmitri Shostakovich”, y se fue a toda velocidad dejándonos turbados con la noticia. Yo creo que aquella impresión tuvo su influencia en la profundización del estudio de la música de Shostakovich en el que José Luis ya había hecho algún camino, pero que intensificaría después hasta convertirse en uno de los principales especialistas de nuestro país, como lo ha sido de Mahler.

Mucho cambió la vida para José Luis al transcurrir de los años, pero el trabajo incansable, riguroso y brillante, así como su capacidad comunicativa, fueron siempre los mismos: por eso, al ambiente profesional no trascendieron sus altibajos vitales, que fueron considerables. Como no habían trascendido (salvo para los más próximos) los serios problemas de salud que le afectaron en los últimos meses de su vida, porque despachaba con el móvil desde la cama, enviaba guiones a la Radio por e-mail desde el hospital y trataba de escaparse a Prado del Rey para grabar, como alguna vez hizo.

Mi tocayo, colega y amigo José Luis Pérez de Arteaga era hombre generoso y trabajador incansable: estas dos facetas de su compleja personalidad son las que más revivo en estos días tristes.

Por: José Luis García del Busto

 

Ya no quedan

Ya escribí en caliente, arrojando mis emociones como pude, sobre la desaparición de José Luis Pérez de Arteaga (web de Beckmesser -  http://www.beckmesser.com/adios-maestro-2/ ). Lo haré ahora de otra manera, aun insistiendo en que debería estar prohibida la muerte a los 66 años si se ha llegado a albergar sabidurías mentales como las que acopiaba él en su cabeza. Lo haré ahora intentando recordar los méritos musicales de esta figura indispensable para la música española del último medio siglo.

José Luis Pérez fue una especie de hombre del renacimiento musical en la España de nuestros días, porque las actividades que abarcó en su carrera no solo fueron inagotables, sino que se desarrollaron bajo una evolución de admirable riqueza. Se podría hablar de etapas, o quizá de las temáticas con las que se involucró, en ambos casos yo creo que muy visibles, pero un tanto inabordables por su variedad y, repito, formidable riqueza. Las más fructíferas, desde el punto de vista discográfico, de repertorio, de analista y de crítico, fueron la primera y la última, es decir, la que le vio nacer, la revista RITMO, y la que Radio Nacional de España le brindó al aceptar que uno de los más grandes inventos de José Luis, ese indispensable y único programa radiofónico llamado “El mundo de la fonografía”, saliera al aire cada semana mostrándonos  a todos algo tan sencillo como que hay más músicas que longanizas.

Entre medias, José Luis llenó muchas páginas en la revista Scherzo (recuerdo un artículo titulado “Revisionistas, contra-revisionistas y anti-contra-revisionistas”, en el dosier de la revista en 2006 dedicado a Shostakovich, poniendo puntos sobre íes, y que no olvidaré jamás) y algunas, memorables, en el boletín de Diverdi (un ejemplo: ¡qué maravilla los dos largos artículos sobre Klaus Tennstedt!). Sin embargo, mis recuerdos más destellantes acerca de lo que ha dejado escrito José Luis se remontan a sus trabajos para RITMO, y en varias facetas.

La primera, como entrevistador. Pérez de Arteaga habló con Tilson Thomas (1972), Karajan (1972, 1976), Solti (1974), Böhm (1975), Brendel (1975), Karl Richter (1975), Colin Davis (1976), Giulini (1977), Issac Stern (1977), Celibidache (1978), Muti (1980), Berganza (1980), Popp (1980), Tennstedt (1981) o Tippett (1981), entre otros, trazando sus perfiles siempre de manera humanamente penetrante e intelectualmente irresistible.

En segundo lugar, como crítico, estudioso y analista, sus opciones entonces eran bastante poco rutinarias, aunque ya exhibían una fuerte vena divulgativa, aspecto que se acrecentó en las últimas décadas de su vida, ya fuera como presentador del Concierto de Año Nuevo o a través de sus programas de radio, incluido aquellos en los que desplegó otras erudiciones. Por ejemplo, su exhaustivo conocimiento de la música cinematográfica. Pero es necesario insistir en la versatilidad de sus gustos e inquietudes, que eran muchos y variadas (un día, en 1992, me lo encontré en la EXPO de Sevilla y me dijo: “vengo todos los fines de semana; es fascinante; a este país no lo va a reconocer nadie a partir de aquí”).

Gustos e inquietudes que, naturalmente, en lo musical eran especialmente destacables. Por ejemplo, hablar hoy de Nielsen no tiene ningún mérito. Pero en 1973 nadie sabía nada de este señor, salvo leyendo a José Luis en RITMO. O de Shostakovich, sin ir más lejos: son de una actualidad rabiosa sus tres estudios sobre las Sinfonías, publicados en la revista en tres números consecutivos en ¡1975! Ahí él se despachaba a gusto con la hoy adorada por todo el mundo Sinfonía Leningrado (en el tanatorio, Alfonso Aijón me dijo que Volkov le había dicho que la mejor traducción de sus famosas Memorias era la de José Luis; pero por las notas de a pie de página).

U otro idilio. Con Mahler, hoy hasta en la sopa, pero no en los años 70 del siglo pasado. En el 72 andaba ya José Luis haciendo recopilaciones discográficas, algunas de las cuales se guardan en RITMO como las más valiosas joyas, antecedentes de lo que nos contaría más tarde en su exhaustiva biografía del compositor. Pérez de Arteaga nos descubrió algo también sobre ópera; sobre la ópera que nadie entonces conocía; sobre Pfitzner, sobre Hindemith… y fue el primero que habló en España acerca de la Lulu de Berg/Cerha: estreno en París, 1979; allí se fue él, para escribir un potente artículo para RITMO que recuerdo como si lo estuviera leyendo ahora, como si hubiera sido escrito hoy, documentado hasta la médula…

Sí; fue un hombre que no buscó el límite al conocimiento de la música. No he conocido a nadie que se interesara por tanta música. Su último síntoma de intelectual de casta fue la poca empatía que sintió en sus últimos años por lnternet y las redes sociales. Es decir, se había convertido en un señor que habla de música sin consultar Internet. Ya no quedan.                                                

Por: Pedro González Mira


Adiós a una época 

Aún tengo muy presente aquel verano de 2008 en el que conocí en persona a Pérez de Arteaga, esa figura carismática, de sabiduría inconmensurable, a la que admiraba desde niña. Compartir redacción con alguien así hacía más valioso aún formar parte de la gran familia de Radio Clásica. “El Pérez” tenía el don de establecer la comunicación radiofónica en ese inasible punto intermedio entre lo elevado y lo coloquial, de hacerte sentir espectador privilegiado de un concierto a través de sus comentarios sagaces (e irónicos) y de entablar conversaciones de tú a tú con los primeras espadas de la música. Estos ingredientes, junto a su colosal capacidad de trabajo, hacían de José Luis un profesional irrepetible. Todos nos hemos preguntado alguna vez con temor: ¿qué pasará con Bayreuth, con los PROMS, con Granada, con la OCNE o con Santander cuando Arteaga se jubile? ¿Cómo sustituir a alguien insustituible? Su “mala salud de hierro”, como él mismo decía siempre, nos ha fallado antes de tiempo.

La cercanía de su enfermedad y muerte con las celebraciones de la treintena de El mundo de la fonografía en 2014 y del medio siglo de Radio Clásica en 2015 nos puede hacer pensar que las casualidades no existen. Su despedida implica el fin de una etapa, el fin de una manera de crear radiodifusión a la que no le hacía falta ni internet ni redes sociales para marcar la diferencia, el fin de su peculiar invitación - a la vez noble y desenfadada - a un fenómeno que sigue estando muy desconectado de la calle como es la música clásica. Pérez de Arteaga era la última voz de nuestro día a día que permanecía en activo de aquella etapa gloriosa que vivió la emisora en los años 80, cuando tanto contribuyó a contagiar la pasión por el gran repertorio a la sociedad española. La misma pasión que era el motor de vida de nuestro José Luis. Sí, nos hemos quedado huérfanos porque su vacío es irremplazable.

Por: Eva Sandoval

 

Gaspar Sanchis

Gaspar Sanchis

Publicado: Marzo 2017
“Mi pasión por la música salvó mi vida”

Director de orquesta y fundador de la Orquesta Ensemble Musicae, Gaspar Sanchis se asoma a nuestras páginas tras superar una gravísima enfermedad que casi le cuesta la vida. Formado entre Valencia y Berlín, su prestigio se ha cimentado en el variado repertorio y en las diversas formaciones que ha dirigido, como la Philharmonisches Kammerorchester  de Berlín, Sinfonieta Baden, Lithuanian State Symphony, Banda Municipal de Valencia, Orquesta de Valencia, Filarmónica de Marsella o la Orchestra of the Nord Pas de Calai, entre otras.

En abril de 2014 le fue diagnosticado un sarcoma granulocítico, una especie de leucemia aguda. ¿Cuál fue su primera reacción?

Lo primero que pensé fue que podía morir, pensé en mi mujer y mi hijo. Comencé el mismo tratamiento que el de una leucemia. Un tratamiento intensivo que alternaba un mes ingresado en el Hospital La Fe de Valencia, totalmente aislado del mundo, y un mes en casa. Después de 8 meses el tratamiento finalizó con un trasplante autólogo de médula. Fue una etapa muy dura. Los meses de aislamiento son horribles, los días se te hacen eternos, y la sensación de no poder ver a tu gente es terrible. La ausencia de mi hijo era lo más difícil de superar.

¿No podía tener ningún contacto con el exterior? ¿No podía recibir visitas?

No. Básicamente sólo podían visitarme en algún momento en visitas programadas. Era mi mujer quien me acompañaba todos los días; y mi hermana junto con dos familiares próximos que la sustituían por la noche para que ella pudiese atender a nuestro hijo. Todas las mañanas, a las 8:00, entraba ella puntual por la puerta con una energía y optimismo fundamentales para mi recuperación. Pero no podía ver a mi hijo.

¿Cómo fueron esos meses de casi aislamiento?

Muy duros. En esos meses me centré en la música, se convirtió en parte principal de mi terapia. Suspendí todos los compromisos para 2014, pero no cancelé mis contratos para 2015, lo cual suponía tener que programar y concretar programas para esa temporada. Era una forma de pensar que esto era solo un paréntesis en mi carrera.

¿De qué manera la música le ayudó a sobrellevar esa situación?

Estudiar partituras llenaba mis ratos de vacío y escuchar a Bach se convirtió casi en una terapia complementaria. Me aliviaba enormemente y me tranquilizaba. Algo que impactó a los médicos era ver mi habitación rodeada de partituras, libros y una música siempre como banda sonora de esos momentos de mi vida.

¿Recuerda alguna obra de Bach especialmente significativa para usted? ¿Cantatas, las Pasiones, las Suites instrumentales?

Me centré en la Pasión según San Juan BWV 245. Antes de diagnosticarme el cáncer tenía en proyecto poder dirigirla y, aunque sabía que no se podría concretar, me adentré en la vida y obra de Bach por medio de ella.

¿Cree que su visión de la música ha cambiado desde entonces? ¿Hay alguna obra determinada que ahora la vea o la aborde de forma diferente a como lo hacía antes de la enfermedad?

Mi visión de la música es radicalmente diferente en estos momentos. Todos los estadios que suponen el estudio y posterior desarrollo de la obra están fundamentados en conceptos que van más allá de lo estrictamente musical. Del mismo modo que mi visión de la vida es diferente en estos momentos, mi forma de ver y sentir cada una de las obras que trabajo adquiere una dimensión más cercana al sentimiento que a la pura intelectualidad de la obra. Lo cual no significa que mantenga todos los conceptos técnicos, estéticos... que manejaba anteriormente.

¿Podría usted decir que la música es como un suero para el enfermo?

Y mucho más que eso, es un motivo para seguir luchando. No sólo ante una enfermedad. La música, la cultura en general, son pilares fundamentales para el desarrollo de nuestra sociedad. Darle la espalda significa condenar a todos y cada uno de nosotros a un deterioro mucho peor del que puede causar una enfermedad. La enfermedad puede curarse o, en el peor de los casos, ser el final de tu existencia. Una sociedad que no ama, que no siente, que no respeta y valora la cultura, es una sociedad que vive postrada en una cama a merced de lo que quieran acercarte o mostrarte los demás. Para mí, la MÚSICA, en mayúsculas, es y será mi esperanza de que un mundo mejor puede y pueda existir.

Háblenos de sus proyectos profesionales. ¿Cómo le afectó la enfermedad?

Afortunadamente afectó de forma positiva. Tenía por aquel entonces entre manos proyectos como dirigir la Orquesta de Valencia y la Orquesta Filarmónica de Marsella, además de mis proyectos con la Orquesta Ensemble Musicae, que fundamos en el 2010. Centrarme en esos proyectos, como he dicho antes, me ayudó a estar mentalmente fuerte y a superar la enfermedad. Hoy día estoy libre de enfermedad y he aprendido mucho con la experiencia. Además, al poco tiempo de conocer mi situación, recibí un e-mail del maestro Jesús López-Cobos, en el cual valoraba muy positivamente mi trabajo después de visualizar unos videos míos.

¿Podría usted decir que ha sacado conclusiones positivas de todo este proceso?

Por supuesto, mi vida ha cambiado por completo. Me tomo las cosas con más calma y noto que he aprendido a entender la música y la vida de otra forma, más emocional. Sé que ahora puedo conseguir cualquier cosa, confío más en mí, tengo la seguridad de saber lo que quiero y como lo quiero. Comparto mis conceptos, acepto todas las propuestas y consideraciones, pero con las ideas mucho más claras. No me asustan los nuevos retos por grandes y difíciles que sean, pues nada puede compararse con lo que ya he pasado.

¿Cree usted que el haber pasado por una situación vital tan adversa le ha cambiado la manera de entender la música?

Totalmente, mi concepción musical ha cambiado, ahora disfruto cada instante, cada sonido y cada momento como si fuera un maravilloso tesoro y procuro transmitir esa sensación a los músicos con los que trabajo, para que así lo reciba el público. He perdido el miedo, el miedo al qué dirán, el miedo a la crítica, ahora trato de aprovechar al máximo cada experiencia de la vida. Tengo una conciencia muy clara de lo importante que es nuestra profesión y los que han trabajado conmigo saben que se lo recuerdo cada vez que tengo la oportunidad de hacerlo.

¿Cree usted que eso se refleja en su trabajo?

Estoy convencido de ello. Me doy cuenta de que ahora soy un mediador de emociones entre los músicos y la obra. Me gusta charlar con ellos antes o después de cada ensayo y compartir puntos de vista del trabajo que hacemos. Creo que conecto muy bien con ellos, que de alguna forma el estar tan cerca de la muerte te hace aferrarte con más ganas a la vida.

Quizá aún incluso de forma inconsciente, trata usted de transmitir esas ganas de vida a través de todos sus proyectos…

Sí evidentemente. Como le he comentado, en 2010 fundé junto a otros colegas la Orquesta Ensemble Musicae. La Orquesta en sí es un proyecto de vida.

Háblenos de la Orquesta Ensemble Musicae…

Es un proyecto muy global que abarca muchos campos distintos interconectados a través de la música. No sólo hacemos música, tratamos de acercar la música a todo el tejido socio cultural que nos rodea y que de una u otra forma estén implicados en el proyecto.

¿Cómo surge la idea de crear Ensemble Musicae?

Surge de varios componentes, por un lado Vicente Llimerá, oboe solista de la orquesta y persona muy relevante en el mundo musical valenciano, junto con Ernesto Verdeguer, María José Sanmartín, Salvador Marí, Teresa Alamá y yo mismo, decidimos que sería interesante crear una orquesta de cámara de calidad en Valencia. Un concepto profesional con gente profesional con un presente y futuro lleno de nuevos proyectos. Todos los integrantes de OEM son músicos de gran prestigio, tanto académico como concertístico, de la Comunidad Valenciana. La mayoría son músicos en activo en grandes orquestas que además disfrutan de una formación más camerística como Ensemble Musicae. La calidad de los músicos de la orquesta es nuestro sello de garantía, siempre lo decimos.

¿Qué proyectos tienen próximamente?

Estamos realizando ya un proyecto colaborativo con el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia para llevar pequeñas sesiones con música en directo para los pacientes de larga hospitalización. Hay además ya cerradas diversas giras con proyectos como el ballet La Historia del Soldado, por el cual hemos recibido premios, el Stabat Mater de Pergolesi, El Amor brujo...

¿Qué otros proyectos están desarrollando?

Nuestra idea es sacar la música clásica fuera de los espacios puramente escénicos, estamos en conversaciones con el Ayuntamiento de Llíria, donde tiene la residencia la Orquesta para hacer conciertos en espacios abiertos, conciertos divulgativos y conciertos de contenido social que sirvan de utilidad a toda la población. Queremos que la Orquesta sea parte viva de la ciudad. Además, a finales de este año grabaremos nuestro primer disco con obras de Strauss y José Peris.

Maestro, la música es vida, pero también es cierto que hay muchas vidas sin música… ¿Entiendo que hay una idea de llegar a públicos más allá de los habituales a los conciertos?

Exacto, de eso se trata. Nosotros consideramos que la música es fuente de vida y como tal puede aportar mucho a la gente que nos rodea. Hacemos habitualmente conciertos pedagógicos y queremos hacer conciertos para familias. La música es como una puerta que tiene que estar abierta para todos aquellos que todavía no han tenido la ocasión de acercarse a ella.  

He visto también que desde la Orquesta Ensemble Musicae se apuesta y mucho por la línea pedagógica, háblenos de ello…

Sí, efectivamente, llevamos ya varios años realizando cursos de distintos instrumentos y dado el perfil de los profesores de la orquesta están muy valorados y solicitados.

He visto también que invitan asiduamente a distintos profesionales del mundo de la música a interactuar con todo este entramado musical que ustedes están creando.

R.- Sí, ciertamente este año vamos a invitar a tres directores de reconocido prestigio, como son Víctor Pablo Pérez, Yaron Traub y Rubén Gimeno, para que interactúen con los alumnos del Conservatorio de Llíria, donde tiene residencia la Orquesta Ensemble Musicae.

Y de sus proyectos como director al margen de OEM, ¿puede contarnos algo?

Tengo proyectos dentro y fuera de España para las próximas temporadas. Hay aún fechas por confirmar, pero me encuentro en un momento de plena expansión. Además de estos proyectos con la OEM y colaboración como director invitado en diversas orquestas, sigo manteniendo una estrecha colaboración con la Orquesta de Valencia y la Orquesta Sinfónica de la UCAM, con las que es siempre un placer poder trabajar.

¿Agradecido?

Siempre. Con la vida. Y con todos aquellos que han estado a mi lado en los momentos difíciles. A mis amigos que han sabido comprender y facilitar este camino a mi familia. A mis compañeros de trabajo por esperarme. A mi familia más próxima por compartir el dolor y la felicidad posterior. A mis padres. Agradecido especialmente a mis médicos y todo el personal del Hospital Universitario de la Fe de Valencia, sin ellos el hoy no existiría. Guillermo Martín, Jesús Martínez, Jaime Sanz, Carlos Carretero, María Jesús Arilla, Caro Villegas, Cristina Ballester, Javier Maupoey  y una larga lista de médicos que sería imposible incluir, porque han sido muchos lo que me han dedicado su trabajo y amor para poder seguir disfrutando del día a día. A Ramón Sanchis... no existen palabras para decir lo mucho que ha significado para mi familia.

Y, por encima de todo, agradecido a mi mujer y mi hijo, porque sin ellos nada de esto sería posible.

Nos alegramos por su estado y le felicitamos por sus palabras, ha sido un placer.

Por: Gonzalo Pérez Chamorro 

https://www.gasparsanchis.com/ 

Orquesta Ensemble Musicae

La OEM está integrada por profesores de dilatada experiencia profesional que han tocado en los atriles de las más prestigiosas orquestas de España y de Europa. Su plantilla clásica permite cultivar con la máxima calidad un repertorio no siempre atendido por formaciones sinfónicas. La OEM se ha consolidado, temporada tras temporada, como uno de los proyectos más originales y distintos de los surgidos en los últimos quince años en el panorama de la música española.

Más información:

Orquesta Ensemble Musicae OEM, Apdo. de correos 545
46160 Llíria (Valencia, España)
+34 629289664

info@ensemblemusicae.es 

Foto: Gaspar Sanchis, prestigioso director y miembro fundador de la Orquesta Ensemble Musicae.
Acred: Ricardo Martínez 

 

Paula Coronas

Paula Coronas

Publicado: Marzo 2017
Un piano con alma

La pianista malagueña Paula Coronas afronta una nueva temporada con una actividad incesante de conciertos. Recordemos que la intérprete acaba de cosechar grandes éxitos a principios del año, tras su paso por el Palau de la Música de Valencia, donde fue invitada por la Sociedad Filarmónica de Conciertos de esta ciudad, para ofrecer un recital con un repertorio tan ambicioso como esperado. Obras de Rachmaninov, Scriabin, Debussy, Joaquín Rodrigo, Joaquín Turina y Antón García Abril incluían el brillante programa en esta ocasión:

“Su aproximación a los Feux d’Artifice de Debussy puso en evidencia la nitidez de su juego pianístico para ir más allá del mero efecto de pirotecnia administrando, cual prestidigitadora, ese ejército feroz de corcheas y semicorcheas, sin perder de vista la sonoridad cristalina y la atmósfera volátil de la obra. Todo un logro”, destacaba el crítico musical José Doménech Part en la crónica publicada en el Diario Levante.

El pasado 28 de febrero, para celebrar el Día de Andalucía, Coronas ha sido requerida especialmente para poner música al acto institucional organizado con motivo de esta Festividad en la ciudad de Ronda (Málaga). Un repaso a la música española y andaluza ha sido el contenido de este interesante recital celebrado en el bello marco del Convento de Santo Domingo.

Miradas al Sur

En el mes de marzo, la polifacética Paula Coronas, Doctora Profesora, y Vocal de Música en el Ateneo de Málaga, ha sido además nombrada Directora artística del nuevo ciclo musical que lleva por título “Miradas al Sur”, financiado por la Fundación Unicaja. “De ámbito andaluz, el ciclo nace con vocación de difundir y promocionar el repertorio español, patrimonio artístico universal, del que debemos sentirnos  plenamente orgullosos”, asegura la pianista.

Se concreta en una serie de siete conciertos, entre recitales y música de cámara, secuenciados de marzo a noviembre en distintas ciudades andaluzas. Se contará con la presencia del dúo de violín y piano integrado por Alejandro Bustamante y Patricia Arauzo, la lírica representada por la soprano Cristina Toledo y el pianista Aurelio Viribay, el Ensemble orquestal Mainake, la Orquesta Ciudad de Almería, bajo la dirección de Michael Thomas, y el piano de Zsuzsa Kollar y Paula Coronas.

“Una cita musical de gran interés que recomendamos tanto por la calidad de sus intérpretes como por la singularidad de los espacios escogidos, un viaje artístico y cultural que podrán realizar los melómanos desde Almería, Jaén y Cádiz, pasando por Ronda y Málaga, para finalizar”, comenta su Directora.

El día 10 de marzo tendremos ocasión de conocer más sobre “Miradas al Sur” en el evento organizado en el madrileño espacio de La Quinta de Mahler, en un encuentro, en el que la propia pianista, junto a la musicóloga y periodista de Radio Clásica, Eva Sandoval, desvelarán los detalles y futuros proyectos. Entre ellos figura la creación contemporánea, con un nombre cierto, Zulema de la Cruz y su Concierto Atlántico para piano y orquesta.

Como parte integrante de su permanente evolución, y en homenaje a su fiel admiración por el legado español para teclado, esta artista premiada recientemente por la Junta de Andalucía por su admirable labor musical, proyectará una vez más su dedicación a este campo, en ciudades europeas como Budapest, el día 12 de abril, y en Génova, el 3 de junio, en un recital que tendrá lugar en el Teatro Antiquo de Savona. 

En esta misma dirección apuntan algunos recitales programados por la artista como su actuación en el Musical Morning Concert que se celebrará el 7 de abril en el Colegio Internacional de Torrequebrada.

Así mismo, desde hace algunos años, la histórica Sociedad Filarmónica de Málaga contará una vez más con esta consolidada pianista. Su aparición en la magnífica Sala de Conciertos María Cristina de la ciudad será el 11 de mayo para interpretar, junto al Ensemble Mainake, el Concierto para piano n. 21 de Mozart, “obra maestra que interpretaré unos días después, el 20 de mayo, con la Orquesta Bética de Sevilla bajo la batuta del veterano Michael Thomas, con quien he tenido la suerte de hacer música en numerosas ocasiones”, confirma Paula Coronas a esta revista.

Para concluir un año redondo, un reto más acude a su agenda: los días 4 y 5 de octubre los aficionados y seguidores de esta andaluza podrán disfrutar de su interpretación como solista en la temporada de abono en el Teatro Cervantes de Málaga junto a la Orquesta Filarmónica de Málaga: “me hacía gran ilusión volver a tocar con esta gran Orquesta, mi admirada Orquesta Filarmónica de Málaga”, afirma.

Por: Lucas Quirós

http://www.paulacoronas.com/

Foto: La pianista Paula Coronas, Directora artística del nuevo ciclo “Miradas al Sur”, financiado por la Fundación Unicaja.

José Trigueros

José Trigueros

Publicado: Marzo 2017
Ritmo en la dirección de orquesta

Se ha convertido en uno de los directores españoles jóvenes con mayor empuje, gracias a una sólida formación y a los profundos conocimientos de una orquesta que le ha dado su larga experiencia como primer percusionista en la Sinfónica de Galicia. Premiado en el Concurso de Dirección de la Orquesta de Córdoba y ganador del Primer Premio del concurso organizado por la OSG, bajo la dirección de Dima Slobodeniouk, el pasado mes se puso al frente de esta orquesta para dirigir dos de sus conciertos de temporada.

Acaba de dirigir a la Orquesta Sinfónica de Galicia en dos conciertos con un programa totalmente nuevo para ella. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Fue un doble reto, primero por dirigir a una orquesta como la Sinfónica de Galicia, por su calidad y porque me siento muy unido a ella y, segundo, por la dificultad del programa, que incluía tres obras nunca interpretadas por la OSG: un estreno mundial de Mosquera, una Sinfonía de Dutilleux y una obra de Leo Weiner. Fueron semanas de intenso trabajo, pero quedé muy satisfecho con el resultado.

¿Cómo ha afrontado el Concierto para tuba y orquesta de Federico Mosquera?

El concierto tiene pasajes con verdadera dificultad rítmica y resultó sorprendente para el público comprobar la enorme agilidad que puede conseguir un instrumento como la tuba. Trabajé codo con codo tanto con el compositor, como con el solista, Jesper Boile Nielsen, que hizo una interpretación brillante. Creo que hicimos un buen equipo.

¿Y una obra tan interesante y tan poco programada como es la Sinfonía n. 2 de Dutilleux?

Esta Sinfonía tiene el título de “La Doble”, ya que en el escenario conviven dos orquestas: una pequeña de doce músicos, sentados justo enfrente del director y detrás, la orquesta sinfónica. Dutilleux elabora un juego de imágenes sonoras reflejadas entre las dos orquestas a modo de espejo. Encierra una gran complejidad de ritmos, texturas y colores, pero requiere un trabajo minucioso para conectar todos estos elementos. Una vez se logra encajar todas las piezas del puzzle, el resultado es impactante, tanto para el público como para la propia orquesta. Es una obra que no deja indiferente a nadie. De hecho, uno de los músicos me comentó que, tras la primera lectura, la obra le pareció una pesadilla, pero después del último concierto, tenía la sensación de haber interpretado una auténtica obra maestra.

¿Cómo se convierte un percusionista en director de orquesta?

Creo que fue una evolución natural. Llegó un momento en el que sentí curiosidad y atracción por el mundo de la dirección. Simplemente me pregunté “¿y por qué no?”.

A partir de ahí, años de estudio y formación. Cursos, clases magistrales, viajes al Conservatorio de Bruselas y poco a poco, ir acumulando experiencia. Mi profesor de Bélgica me repetía siempre: “a dirigir sólo se aprende dirigiendo”. En estos últimos años he incrementado progresivamente mi actividad como director, dirigiendo a orquestras como la Orquesta de Valencia, la Sinfónica del Vallés, la Orquesta de Córdoba, la Oviedo Filarmonía, la Orquesta de Extremadura…, pero no he dejado de seguir formándome. Por ejemplo, el pasado mes de junio tuve la posibilidad de trabajar con la Tonhalle de Zurich y el maestro David Zinman. Fue una experiencia magnífica.

¿Qué cree que su largo bagaje como músico aporta a su trabajo como director de orquesta?

Me atrevería a decir que el 75%. Conocer la orquesta desde dentro, ver durante 16 años a directores diferentes cada semana y observar cómo gestionan un ensayo, constituye un verdadero Máster en dirección de orquesta. Obviamente hay otros dos aspectos fundamentales que requieren mucho tiempo de estudio individual: la técnica gestual y el aprendizaje de la partitura.

¿Quiénes son sus directores de referencia?

Puedo opinar de aquellos con los que he trabajado, porque lo que me interesa es el proceso de construcción de una obra. Ahora mismo le diré que estoy aprendiendo mucho de Dima Slobodeniouk, director titular de la Sinfónica de Galicia. Además de verle en los ensayos, quedamos a menudo para estudiar algunas partituras. Siempre me repite el mismo mantra: “cuanto mejor conozcas la partitura, mejor vas a dirigir”. Y estoy de acuerdo. Una partitura contiene un inmenso caudal de información que es necesario descifrar para comprender la idea esencial del compositor.

¿Cuáles son sus siguientes proyectos como director?

En abril dirigiré a la Orquesta Ciudad de Granada en un proyecto que me hace mucha ilusión, con Mozart como protagonista. También trabajaré como director asistente con el maestro Alberto Zedda y la Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia, en un programa que incluye la Sinfonía n. 9 de Shostakovich. Y ya en verano dirigiré el encuentro de la Orquestra Jove de la Simfònica del Vallés en el que interpretaremos, entre otras obras, la Quinta Sinfonía de Tchaikovsky.

Por:  Lucas Quirós

http://www.josetrigueros.es/

Foto: El director José Trigueros, que acaba de dirigir con éxito a la Orquesta Sinfónica de Galicia.
Crédito:  Miguel Ángel Fernández

 

Fundación Daniel y Nina Carasso

Fundación Daniel y Nina Carasso

Publicado: Marzo 2017
Mecenas de la educación musical

Cuatro años son los que lleva trabajando la Fundación Daniel y Nina Carasso en España. Cuatro años que, sin embargo, han hecho de esta joven fundación familiar un referente a nivel estatal de la financiación de proyectos de educación artística y de prácticas colaborativas. La apuesta por la innovación social, la transformación ciudadana y por convocatorias en abierto son las claves de este proyecto filantrópico.   

Hace un año la fundación hizo del apoyo a la música uno de los pilares de su mecenazgo, lanzando diversas convocatorias. Fruto de esta labor, la fundación colabora hoy en una veintena de proyectos musicales.

Entre ellos se encuentran proyectos como MusaE, ciclo formativo y de conciertos para jóvenes músicos en museos estatales; el programa de humanización hospitalaria a través de la música en directo Música en Vena; o los “planters”, de música y danza de ConArte en colegios de la provincia de Girona. A dos semanas del cierre de sus convocatorias, RITMO se acerca a la Fundación para dejar caer su lupa sobre las convocatorias Claves y Resonancias.  

Claves
Una apuesta por la educación musical para todos

Convencida de la importancia de las artes en el desarrollo de los ciudadanos de mañana, la fundación busca a través de la convocatoria Claves reforzar la educación musical en la escuela pública asentando la figura de músico en residencia.

Claves está abierta a propuestas que emanen de tándems entre escuelas, colegios e institutos públicos por un lado; músicos, musicólogos, compositores, bailarines, coreógrafos o arteducadores musicales en activo y hasta los 35 años de edad por otro…

La fundación cree que es urgente potenciar nuevos circuitos artísticos, que completen la carrera de la nueva escena musical y artística, siendo el terreno educativo un espacio privilegiado.

En la anterior edición de la convocatoria, se aprobaron proyectos variados, que van desde el trabajo de creación de una ópera shakesperiana en el CEIP José Bergamín de Boadilla del Monte, de la mano de la artista Lorena Matsuki, hasta un proyecto en torno a las vanguardias del siglo XX y el collage sonoro en el IES Moisès Broggi de Barcelona, liderado por el artista y educador Jordi Ferreiro.   

Resonancias
Un impulso a la transformación de la enseñanza musical especializada

Resonancias se dirige a escuelas y conservatorios de música y danza que quieran innovar y producir nuevos ecos entre enseñanza musical y sociedad. Esta convocatoria está abierta a propuestas de distinta índole que transformen a escuelas de música y conservatorios en centros abiertos a la creación contemporánea y a otras artes; que potencien una visión holística del músico como artista, productor cultural y agente social; que abran los centros a su entorno, a amateurs, a procesos sociales y ciudadanos; que corrijan desigualdades y discriminaciones de acceso a la enseñanza y creación, ya sea por razones económicas, sociales, geográficas, culturales, raciales o de género.

Además de escuelas de música, conservatorios profesionales y superiores, la convocatoria se pone al servicio de cualquier entidad que tenga o quiera dotarse de una actividad de enseñanza musical estructurada y de calidad.

El año pasado la Fundación decidió brindar su apoyo a proyectos como la apertura de una línea de jazz manouche en la Escuela de música municipal de Hospitalet de Llobregat, el lanzamiento de un programa de emprendimiento e innovación musical en la Escuela Superior Reina Sofía, la constitución de una Orquesta escuela entre tres AMPAs del barrio de la Latina en Madrid, o la creación de la Escuela de oficios electrosonoros centrada en el “cacharreo” y la experimentación como pedagogías.

Por: Lucas Quirós
 

Aspectos técnicos de las convocatorias

Las convocatorias están abiertas a cualquier tipo de entidad sin ánimo de lucro. La fundación aportará como máximo 35.000 euros por año, apoyando proyectos de hasta tres años de duración.

El importe máximo que puede solicitarse es por tanto de 105.000 euros para los proyectos de tres años de duración. Las propuestas se depositarán en la plataforma web prevista para ello.

Para más información, se ruega consultar las bases de las convocatorias.

En twitter: https://twitter.com/fdnc_es

www.fundacioncarasso.org   

Foto: La Fundación colabora hoy en una veintena de proyectos musicales, como en el programa de humanización hospitalaria a través de la música en directo: Música en Vena. 

 

Hong Kong Arts Festival

Hong Kong Arts Festival

Publicado: Marzo 2017
Magia turca en Hong Kong

Hong Kong, la ciudad menos china de China, la ex colonia británica que tiene lengua, pasaporte, sistema económico, administrativo y moneda distinta al resto del país; la metrópolis asiática de más de siete millones y medio de habitantes, rascacielos sostenidos por andamios de bambú, las escaleras mecánicas más largas del mundo, mercadillos encajonados entre lujosos centros comerciales; la ciudad que nunca duerme y huele a dinero y a sopa china con fideos es, también, una ciudad rica en nuevas experiencias culturales.

Inaugurado en 1973 en la ciudad más vertical del mundo, el Festival de las Artes de Hong Kong, cada primavera, con más de 100 actuaciones y alrededor de 250 eventos educativos, se convierte en el mayor escaparate de las artes en Asia; una fiesta cultural para locales y visitantes, que se celebra en los principales teatros y en el Hong Kong Cultural Centre, testigo del desarrollo artístico de la ciudad y centro neurálgico para la pujante escena artística del gigante asiático, situado en una ubicación privilegiada, junto a la avenida de la estrellas y frente a la espectacular bahía Victoria.

Desde hace más de cuarenta años, el Hong Kong Arts Festival (HKAF) recibe a los mejores artistas asiáticos e internacionales de las performing arts, incluyendo teatro, ópera de cámara, música clásica y danza contemporánea. Por el auditorio oval de dos niveles del Concert Hall, con más de 2.000 asientos, acabado en madera de roble y equipado con cubierta acústica ajustable para asegurar la calidad del sonido, han desfilado, entre otros, cantantes como Anna Netrebko, Cecilia Bartoli, José Carreras; los directores Kurt Masur, Riccardo Chailly, Gustavo Dudamel, Christian Thielemann y la Staatskapelle Dresden, Valery Gergiev y la Orquesta del Teatro Mariinsky, la Royal Concertgebouw Orchestra, la San Francisco Symphony, o la London Symphony Orchestra.

2017 ha sido el año de Sascha Goetzel y la Borusan Istanbul Philharmonic Orchestra, que en poco más de una década ha conseguido una gran reputación como una de las jóvenes orquestas más entusiastas y creativas, y el aplauso internacional de crítica y público, tanto por sus grabaciones, como por sus exitosas actuaciones en vivo en la célebre Musikverein de Viena, los BBC Proms (2014) o el Festival de Salzburgo.

Scheherazade

El vibrante Capriccio à la Turque de Ferit Tüzün (1929-1977) inauguró el primer concierto de la BIPO en Hong Kong, pero no faltó a la cita asiática Scheherazade Op. 35, la famosa suite sinfónica de Rimsky-Korsakov (1844-1908), inspirada en los cuentos de las Mil y una noches, que ya se ha convertido en firma de la orquesta, y en la que el director austriaco, Sascha Goetzel, como también hizo en su grabación de 2014, incluyó breves intervalos de improvisación con dos instrumentos tradicionales turcos (qanun y oud), no incluidos en la pieza original.

Como era de esperar, la magnífica interpretación de la BIPO, en la que hay que destacar la brillante actuación de la concertino Pelin Halkaci Alkin, levantó los aplausos más entusiastas de la velada. Vadim Repin, como solista invitado de la BIPO, interpretó con su Stradivarius 1733 “Rodé” y su habitual entusiasmo e impecable técnica, el Violin Concerto, obra que Sir James MacMillan (1959) le dedicó, estrenada por el violinista ruso en 2010 en el Barbican de Londres.

Antes de iniciar su gira por Japón, donde es una auténtica superstar, la célebre pianista turca Gülsin Onay, fue la solista invitada del segundo concierto de la BIPO, evidenciando, una vez más, su sorprendente energía y exquisita sensibilidad en el estreno en Hong Kong del Concierto para piano y orquesta n. 1, de su maestro y mentor, Ahmet Adnan Saygun (1907-1991).

En el segundo concierto de la BIPO, en la 45 edición del Hong Kong Arts Festival (16 de febrero-18 de marzo) disfrutamos, además, de la ecléctica y colorida sonoridad orquestal de la música que el joven Schulhoff (1894-1942) escribió para el ballet Ogelala, y de la versión orquestal de Islamey, la fantasía oriental que Balakirev (1836-1910) compuso tras su viaje por el Cáucaso. La exótica música de Belkis, Regina di Saba de Ottorino Respighi (1879-1936), que nos transportó a la antigua Persia, fue la última pieza del programa, antes de la esperada propina final: Köçekçe, de Ulvi Cemal Erkin, con la que la BIPO se despidió del público chino, que aplaudió con entusiasmo la pasión y gran calidad de los jóvenes intérpretes turcos.

Por:  Lorena Jiménez

https://www.hk.artsfestival.org/en/

Foto: La Borusan Istanbul Philharmonic Orchestra, dirigida por Sascha Goetzel, durante su actuación en el Hong Kong Arts Festival.
Crédito: © Özge Balkan

Davinia Rodríguez, soprano

Davinia Rodríguez, soprano

Publicado: Febrero 2017
“Regresar a Mozart mantiene mi voz fresca”

La soprano grancanaria regresa este mes a la temporada de ABAO-OLBE con su primera Donna Anna en Don Giovanni, de Mozart. Conversamos con Davinia, o con Donna Anna, según se mire…

¿Está de acuerdo con esa afirmación que dice que la música de Mozart hace bien para la salud vocal?

En mi caso es así. He entendido mucho más del canto afrontando papeles mozartianos. Puede que no funcione de la misma manera para todos los cantantes. Yo hablo por mis sensaciones.

Regresa a Bilbao como Donna Anna. ¿Qué otros papeles ha interpretado en la temporada bilbaína? ¿Cuándo?

Mi debut en Bilbao fue en el 2012 cantando La Traviata de Verdi.  Fue el primer teatro español que me dio la gran oportunidad de poder interpretar un papel protagonista de ese calibre. Eso lo llevaré siempre en el corazón. Luego, en el 2014, regresé para cantar la Liù, de Turandot de Puccini, y ahora con este gran papel mozartiano.

En los últimos meses ha cantado Lady Macbeth (Verdi) y Nedda (Pagliacci, Leoncavallo). ¿Cómo le sienta a su vocalidad este viaje que va desde uno de los papeles más difíciles del repertorio verdiano al verismo de Leoncavallo para llegar finalmente a Mozart?

En realidad Mozart para mí fue un punto de partida, con quien he aprendido a manejar mi voz. Regresar a Mozart después de afrontar papeles de tal magnitud como pueden ser Lady Macbeth, Lucrecia Contarini o Nedda me ayuda a mantener mi instrumento fresco. Pienso que cantando Mozart la voz se mantiene elástica y así no corro el riesgo de encasillarme en determinados papeles de mayor peso vocal.

¿Cómo define la personalidad de Donna Anna? Especialmente en su relación con Don Giovanni y Don Ottavio…

En el caso de Donna Anna todo depende de la lectura de fondo que se le dé al personaje. Puede ser la fiel y eterna enamorada de su pareja, Don Ottavio, sufrida obviamente por presenciar la muerte de su padre y descubrir que es su mismo violador quien lo asesina (Don Giovanni). O bien aquella que juega a dos bandas. Por un lado vive el amor y el respeto hacia Don Ottavio y a su vez desata sus pasiones con este misterioso hombre que aun no sabiendo quien es, le regala noches de pasión. La pérdida de su padre la destruye y ya nada tiene sentido más que el encontrar a su asesino descubriendo que es Don Giovanni. 

¿Qué otros papeles de Mozart tiene en repertorio? Dentro del repertorio mozartiano, ¿cuáles le gustaría incorporar y por qué?

En los inicios de mi carrera canté La Reina de la Noche. He cantado la Condesa de Las Bodas de Figaro ya en varias producciones. Dentro de poco debutaré el papel de la Donna Elvira, siempre del Don Giovanni, que he de admitir que es uno de mis preferidos, sea vocalmente o por su temperamento. Me gustaría mucho poder cantar la Vitellia de La Clemenza di Tito.

Y en general, hablando ya de todo el repertorio, ¿qué papeles le interesan? ¿Cuáles incorporará, cuándo y dónde?

Mi voz encuentra la comodidad absoluta con Verdi. Puccini es un autor al que sé que llegaré tarde o temprano para poder interpretar con solidez grandes papeles, como pueden ser Tosca o Madama Butterfly. Este año será un año de debuts mozartianos y verdianos. En breve podré anunciar los títulos y los teatros donde debutaré.

¿Nos puede explicar cuál es su método de trabajo ante un nuevo personaje? ¿Se estudia primero el libreto o la música? ¿Los prepara con un profesor? ¿Le ayuda en esta tarea su marido, el director Riccardo Frizza?

Lo primero que hago es buscar la fuente literaria que estudio junto al libreto. Cuando he entendido el contexto y el personaje, me meto de lleno en la música y profundizo el aspecto vocal y musical del rol. Cuando tengo el control vocal de la parte, es cuando empieza a fusionarse todo. La música dentro del personaje y viceversa. Mi consejera es la gran Sylvia Sass. Me siento afortunada por poder contar con su apoyo y en especial por tantos consejos técnicos e interpretativos que sé que serán perlas que llevaré siempre conmigo.

En cuanto a mi marido, he de decir que él es mi gran guía. El que mejor conoce mi instrumento y por el que hoy en día canto opera. Musicalmente me fio de él como de nadie y me hace crecer a la hora de estudiar las partituras. Cada vez que estamos juntos, nos organizamos para poder abarcar todo, familia y estudio.

¿Qué recuerdos guarda del público bilbaíno?

 De los mejores. Aún resuenan en mí aquellos maravillosos aplausos después de mis debuts en La Traviata y más tarde en Turandot. Me han regalado una acogida magnifica y me han hecho sentir muy querida.

Don Giovanni
Dramma giocoso en dos actos, con música de W.A. Mozart y libreto de L. da Ponte.
Director musical: Keri-Lynn Wilson     
Director de escena: Jonathan Miller
Reparto: Simon Keenlyside, Simón Orfila, Davinia Rodríguez, María Bayo, etc.
ABAO-OLBE, Bilbao, del 18 al 27 de febrero 

http://www.abao.org/es/inicio.html

http://www.daviniarodriguez.com/

Por Lucas Quirós


II Ciclo “Juan Vázquez”

II Ciclo “Juan Vázquez”

Publicado: Febrero 2017

Cuatro conciertos, un estreno absoluto, conferencias y la presentación de un libro serán las actividades de la segunda edición del ciclo dedicado a Juan Vázquez.

El Instituto Extremeño de Canto y Dirección Coral ha dado a conocer las actividades que tendrán lugar en Badajoz durante el primer trimestre de 2017 dentro de la Programación Lírica Extremeña (2016-17). El turno le corresponde ahora al ciclo temático denominado “Juan Vázquez, músico natural de la ciudad de Badajoz” que abordará su segunda edición.  

Tan solo un año después de comenzar las actividades en torno al citado polifonista son ya constatables sus frutos. Así, la reactivación de programas monográficos, eventos formativos, conferencias, etc., es notoria y motiva que el InDiCCEx introduzca nuevas propuestas.

En la segunda edición las actividades se vertebrarán en cuatro conciertos temáticos y monográficos de canto-vihuela, coro a capela y canto-piano. Pero este año culminarán con la presentación y estreno absoluto de Juan Vázquez. Remembranzas Líricas I de Rubén García Martín. Un encargo del InDiCCEx al citado compositor zamorano para acometer un ciclo de canciones que tomen como elemento generador las reconstrucciones melódicas contenidas en la tesis doctoral “La recepción de la lírica popular antigua en la obra del polifonista Juan Vázquez” (G. Gallego, UEx 2015).

Con ello, desde InDiCCEx se busca proyectar el reflejo de la lírica coetánea a Vázquez en la Canción de Concierto actual. El mismo día tendrá lugar la presentación del libro que las contiene y que además incluye un estudio melódico de estos materiales a cargo de Alonso Gómez Gallego, autor de la citada tesis.

Silva de Sirenas

El ciclo se inaugurará el 3 de febrero con el dúo sevillano Silva de Sirenas, integrado por Cristina Bayón (soprano) y María Luz Martínez (vihuela). Ambas ofrecerán un programa titulado Juan Vázquez, el arte de tañer con palabras, que incluirá versiones de los vihuelistas Narváez, Mudarra, Valderrábano y Fuenllana.

Olisipo

El día 10 de febrero intervendrá el grupo lusitano Olisipo, liderado por Armando Possante. La formación portuguesa presentará Polifonía mortuoria en la frontera lusitana, que incluirá responsorios y secuencias de Estêvão de Brito, Duarte Lobo, Francisco Martins y Juan Vázquez. Son sus componentes: E. Cortez, L. Gerhardt, C. Monteiro, y el propio Armando Possante.

Carmen Solís y Eduardo Moreno

El día 17 es el día reservado a la soprano pacense Carmen Solís, que estará acompañada del pianista Eduardo Moreno. Su programa lleva por título Coplas de pastor enamorado. Renacimiento y Siglo de Oro en la canción española del s. XX, y ha sido confeccionado con todo mimo por la propia intérprete. Se trata, en definitiva, de un concierto altamente emotivo por los lazos familiares que le unen con uno de los investigadores más determinantes en la construcción del perfil biográfico de Vázquez, Carmelo Solís Rodríguez.

Quodlibet

El colofón tendrá lugar el día 3 de marzo con la presentación del libro, con una conferencia y con un concierto a cargo del grupo vocal Quodlibet y del dúo Celia Sánchez del Río (soprano) y José Luis Pérez Romero (Piano). En el acto, Quodlibet interpretará las obras desde las que se han extraído y reconstruido los fragmentos, en el formato original, para acometer después y acto seguido, el estreno absoluto del ciclo que bebe de esas mismas esencias.

El ciclo está patrocinado por la Fundación Caja Badajoz, la Diputación Provincial de Badajoz y microdonantes anónimos. Además, se mantienen las colaboraciones de la Asociación Cultural Coro Amadeus de Puebla de la Calzada y se suman las infraestructurales de la Fundación Extremeña de la Cultura y de la Diputación Provincial de Badajoz.

Todas las actividades tendrán lugar en el Salón Noble de la Diputación Provincial de Badajoz a las 20.00 horas y gozarán de entrada libre hasta completar el aforo.    

Día 3 de febrero

Concierto: Juan Vázquez, el arte de tañer con palabras
Intérpretes: Silva de Sirenas. Cristina Bayón (soprano) y María Luz Martínez (vihuela)

Día 10 de febrero

Concierto: Polifonía mortuoria en la frontera lusitana
Intérpretes: Grupo Vocal Olisipo. Elsa Cortez (soprano), Lucinda Gerhardt (mezzo), Carlos Monteiro (tenor) y Armando Possante (barítono y director)

Día 17 de febrero

Concierto: Coplas de pastor enamorado. Renacimiento y Siglo de Oro en la canción española del s. XX
Intérpretes: Carmen Solís (soprano) y Eduardo Moreno (piano).

Día 3 de marzo

Presentación del libro Juan Vázquez. Remembranzas Líricas I
Concierto: Cinco canciones del s. XVI en versión original & Estreno absoluto de Juan Vázquez. Remembranzas Líricas I de Rubén García-Martín
Intérpretes: Quodlibet & dúo Celia Sánchez del Río (soprano) y José Luis Pérez Romero (piano)

Por Lucas Quirós

http://www.indiccex.es/ 

Foto: La soprano Carmen Solís actuará el día 17 de febrero. 

 

Return, un apasionante viaje a las raíces

Return, un apasionante viaje a las raíces

Publicado: Febrero 2017
El Dúo Rosa presenta su primer disco al público español

En su primer álbum, el Dúo Rosa (formado por Stephany Ortega, soprano dominicano-luxemburguesa, y Léna Kollmeier, pianista belga) traza el recorrido biográfico de Ortega por medio de una serie de canciones.

Hace diez años esta joven soprano viajó desde su país natal, República Dominicana, hasta Luxemburgo, para continuar sus estudios de canto, piano y dirección coral. Ese viaje real se transforma ahora en música con un recorrido inverso: en Return partimos de Luxemburgo para llegar, al fin del trayecto, a la República Dominicana, un regreso imaginario a los orígenes.

Aller-retour

Este recorrido musical arranca con una obra del compositor luxemburgués Camille Kerger, encargada para la ocasión, la pieza Aller-retour (Ida y vuelta). Después, llevándonos a través de Francia, España y Latinoamérica, el Dúo Rosa nos hace descubrir en el repertorio de la mélodie francesa y de la canción hispanoamericana verdaderas joyas, algunas bien conocidas, otras casi olvidadas.

Más que ofrecer un simple viaje musical, este álbum reúne compositores de dos continentes, artistas que se influenciaron mutuamente y crearon fuertes vínculos entre sí. En Francia, Chausson, Debussy, Duparc, Fauré, Saint-Saëns. En España, Granados, Rodrigo, Falla, Obradors. Y cruzando el océano, en América Latina, Piazzolla, Villa-Lobos, Grever, Lecuona, para concluir con los dominicanos Rivera y Solano. Tal y como nos explica Stephany Ortega:

La idea del disco parte del deseo que yo tenía de unir los dos países más importantes para mí, la República Dominicana, donde nací, y Luxemburgo, donde resido. Me parecía importante que en el CD aparecieran los dos países. Pero no se me ocurría cómo enlazar las dos culturas, ya que tienen estilos muy diferentes. Hablando con el compositor Camille Kerger, fue él quien me dio la idea de hacer un viaje que los enlazara, atravesando Europa y América Latina”.

De esta manera, Stephany Ortega ha seguido el mismo camino que muchos otros músicos latinoamericanos al instalarse en el continente europeo, para profundizar sus conocimientos y enriquecerse con nuevas experiencias a través de esas Idas y vueltas (Allers-retours), todo ello sin perder en nada su identidad.

Stephany Ortega y Léna Kollmeier se conocieron en el Conservatorio de Bruselas y, aunque las separan 10 años, tienen las mismas ideas musicales, los mismos objetivos en la música, la misma forma de trabajar, la misma energía, que se consigue con una simbiosis que funciona perfectamente.

“Coincidimos hasta en lo que no nos gusta”, afirma Stephany Ortega. El Dúo Rosa no es sólo una cantante con una pianista acompañante. Es realmente un dúo, donde cada una de las partes se responsabiliza al 50% del resultado de su trabajo y aporta al conjunto las virtudes musicales y vitales que poseen por separado. Quizá porque Ortega es también pianista y conoce la importancia crucial del piano en un recital vocal.

El viaje de Return no es solo una ficción musical. La gira de presentación del disco va a llevar al Dúo Rosa desde Luxemburgo y Bruselas, donde ya se interpretó en sendos conciertos en noviembre de 2016, hasta Santo Domingo en abril de 2017. Entre medias, Berlín, Roma y El Vaticano, Nueva York, y España.

El Dúo Rosa y Return visitarán España durante este mes de febrero. En Barcelona estarán el viernes 17, dando un recital en el Teatrino del Conservatorio del Liceu. El mismo recital se podrá escuchar en Valencia el sábado 18, en el Conservatorio Profesional de Música. Y en Madrid presentarán el disco en La Quinta de Mahler (c/Amnistía 5) el miércoles 22, además de dar un recital con el programa del disco en el Ateneo de Madrid el jueves 23.

“Cuando Stephany y Léna me pidieron que compusiera un ciclo de canciones para su primer álbum, acepté con gran placer… Siempre que pude presenciar las interpretaciones de las dos artistas me causaron una profunda y grata impresión. Además, desde la llegada de Stephany a Luxemburgo, tuve el privilegio de trabajar con ella con frecuencia: siempre noté, con gusto, su inteligencia musical y su gran energía. En Léna ella ha encontrado una colega que está artísticamente a su misma gran altura. Estoy seguro que el futuro camino de estos dos músicos excepcionales nos tiene reservados muchas gratas sorpresas musicales”.

“El tema ‘Retorno’ sugiere y presupone que antes tuvo lugar una partida. Partir hacia lo desconocido, viajar, mantenerse curioso, aprender y tratar de comprender…esos son los grandes temas de la vida: por ende, ellos mismos son el fundamento de todas mis composiciones”
(Camille Kerger, compositor de Aller-retour)

Por Blanca Gutiérrez

www.stephanyortega.com

www.lenakollmeier.com

www.etcetera-records.com/album/618/return

Foto: El Dúo Rosa presentará en España durante el mes de febrero Returns, CD dedicado a la canción europea e hispanoamericana.
Acreditación: Mael G. Lagadec

Violín en llamas

Violín en llamas

Publicado: Febrero 2017
Bruno Monteiro, nuevo disco en Brilliant Classics

Tras su alabada grabación de la obra para violín y piano de Szymanowski, el violinista portugués Bruno Monteiro prosigue en el sello Brilliant Classics con otro fascinante creador del siglo XX, Erwin Schulhoff, conocido por su inquietante ópera Flammen (Llamas), cuya fogosa energía se transmite a su importante obra para violín y piano.

De Szymanowski a Erwin Schulhoff, el compositor de su nueva grabación para Brilliant Classics con João Paulo Santos...

Ambas grabaciones fueran propuestas del propio presidente de Brilliant Classics. Szymanowski fue la primera grabación que hice para el sello. Y fue un reto. Es una música compleja, difícil, si hablamos en términos interpretativos. Fue una grabación que dio una duración para dos discos, lo que significaba la obra completa para violín y piano del compositor. De hecho, en la actualidad es la única grabación disponible que incluye todas las obras para este dúo. Afortunadamente, no solo tuvo buenas ventas, la crítica reaccionó de manera muy favorable con la grabación. Y luego llegó Schulhoff, que parece una continuación natural de Szymanowski. Ambos son músicas del siglo XX, pero son muy diferentes. Mientras Szymanowski es sobre todo colores o atmósferas, Schulhoff es un compositor mucho más “objetivo”. Con mi pianista habitual, João Paulo Santos, mientras trabajábamos las obras para la grabación, entablamos el diálogo de cómo enfocar su música, basándonos en la información que teníamos de ella. Concluimos con sencillez que debía sonar con objetividad, sin mayor retórica. El ritmo es extremadamente importante, las frases claras, la articulación y, por supuesto, lograr que la música suene lo más virtuosa posible. Es una música que conlleva cierta dificultad en la escucha para un determinado tipo de público, por lo que quisimos “facilitar” las cosas y que el oyente pudiera entender el mensaje.

El repertorio para violín del siglo XX es muy importante, pero, ¿“dónde” está la música y para violín y piano de Schulhoff?

Siento que su música para violín y piano está en lo alto del repertorio, aunque no se toque con frecuencia. También, las cuatro obras que comprende la grabación son muy diversas entre sí, especialmente porque están escritas en diferentes etapas creativas del compositor. La Suite Op. 1, por ejemplo, es una pieza escrita en un estilo neoclásico. La Sonata n. 1 Op. 47 muestra todavía a un Schulhoff en búsqueda de su personalidad definitiva. Y la Sonata para violín solo está claramente influenciada por la música y el folklore de su natica Checoslovaquia. Finalmente, la Sonata n. 2, considerada por muchos, entre los que me incluyo, su obra maestra para el violín, es una obra con verdaderas e innovadoras ideas que pertenecen al estilo de madurez del compositor.

¿Cuáles son las principales “obligaciones” cuando se enfrenta a un repertorio como este, caso de la obra completa de Schulhoff?

Saber sobre la propia vida del compositor, sus periodos creativos, su estilo y también escuchar todo lo que sea posible otras obras del compositor que haya escrito para otros géneros.

¿La escena de la música clásica en nuestro país vecino, Portugal, es una industria en auge y en crecimiento?

Las cosas están mucho mejor en Portugal, en términos de que la gente tiene más acceso a la música, en todos los niveles (conciertos, educativo, etc.), que hace, podría decirle, unos 15 o 20 años. El problema es que en Portugal hay menos posibilidades para que los jóvenes músicos desarrollen una carrera. Las ayudas para las artes y la música en particular son pequeñas. De este modo, numerosos jóvenes y talentosos músicos e intérpretes tienen que sobrevivir haciendo diferentes trabajos o tocando en orquestas. Por tanto, me siento un privilegiado, he realizado una sólida carrera en Portugal, pero también he tocado en multitud de países y he realizado diversas grabaciones para sellos importantes internacionales. Pero aún tengo que trabajar mucho para mantener mi posición musical. Hay que mantenerse activo y tocar con asiduidad, quizá esto sea lo más complejo, mantener una intensa actividad de conciertos.

¿Algunos proyectos futuros en Brilliant Classics o Naxos, sello donde grabó las obras completas para violín y piano del estimado compositor portugués Fernando Lopes-Graça?

Tengo dos futuras grabaciones para Brilliant, pero son obras, en esta ocasión, con orquesta. Una es este mismo año 2017 y la otra es ya para 2018.

¿Y conciertos próximos? ¿Quizá España…?

Entre los muchos planes y proyectos, como le he contestado, están las grabaciones, pero también los conciertos. Además de mis regulares ciclos en Portugal, toqué recientemente en Madrid (“Centro Centro”, Palacio de Cibeles), Viena (Musikverein) y París. Ofreceré en junio una serie de conciertos en el Reino Unido y tengo programadas varias giras a final de año y principios del siguiente por diferentes países. Me pregunta España… La verdad es que disfruté mucho del recital de Madrid, donde la sala estaba a tope de su capacidad, y el público fue muy cálido y escuchó con mucho interés. Creo que volveré a Madrid en 2018.

En ese caso estaremos atentos para no perdernos ese concierto. Gracias por su tiempo.

Schulhoff: Obra completa para violín y piano. Bruno Monteiro, violín. João Paulo Santos, piano.
Brilliant Classics, BC95324 · 2 CD · DDD · 77’

por Gonzalo Pérez Chamorro 

http://www.bruno-monteiro.com/ 

Foto: El violinista portugués Bruno Monteiro.
Acred: Inês Monteiro 

 

Conversations con Enrique Bernaldo de Quirós

Conversations con Enrique Bernaldo de Quirós

Publicado: Febrero 2017
Nuevo disco CD en el mercado

El tercer CD en solitario de Enrique Bernaldo de Quirós, “Conversations”, editado por PlayClassics, reúne obras de Beethoven, Schubert y Liszt, con los que el pianista mantiene una intensa conversación en las notas del programa. Coincidiendo con la presentación de este nuevo trabajo discográfico, entrevistamos al pianista.

Ha recibido más de 40 premios internacionales de piano y hace pocos meses, en estas mismas páginas de RITMO, el crítico musical Rafael Banús le consideraba uno de los 8 mejores pianistas, ¿cómo se definiría Enrique Bernaldo de Quirós como pianista?

He de puntualizar que el Sr. Banús sólo incluyó en su lista a pianistas vivos, por lo que quiero entender que soy uno de sus “predilectos” de la actualidad. Francamente no me veo compitiendo con Rubinstein o Horowitz… Yo me considero, ante todo, un pianista omnívoro, capaz de enfrentarse a cualquier repertorio. No obstante, mis raíces rusas y mi formación eminentemente clásica, han marcado siempre mis preferencias musicales: Tchaikovsky, Rachmaninov, Schubert y, sobre todo (y por encima de todo), Beethoven.

Después de su CD con Sonatas de Beethoven y Brahms y el dedicado a los Preludios de Debussy, acaba de presentar su tercer disco, “Conversations”. ¿Qué nos encontramos en él?

Se trata de un proyecto muy personal. Puede parecer bastante heterodoxo, desde el punto de vista del repertorio, pero cuando lo escuchas terminas por ver la conexión tan estrecha que existe entre las tres visiones pianísticas que representan Beethoven, Schubert y Liszt. He de destacar, también, que tanto la Sonata de Schubert como, muy especialmente, las Bagatelas de Beethoven son obras que se han llevado al disco de forma inmerecidamente infrecuente lo que, a mi juicio, convierte este CD en un raro testimonio a tener en cuenta.

¿Cómo surgió la idea de este CD y cómo fue el proceso de grabación?

El germen del CD fueron las Bagatelas Op. 126, una obra muy significativa para mí. En seguida estimé que Schubert y Liszt serían dignos acompañantes. La grabación se desarrolló en un lapso de tres años y medio. Inicié el trabajo en el estudio al mismo tiempo que se ponía en marcha la creación de la Sociedad de Conciertos de Palma de Mallorca, que presido. Un proyecto cultural de este calibre requiere mucha dedicación y algunos trabajos, como el del CD, se dilataron más de la cuenta. Lo bueno es que tuve tiempo de seguir madurando las obras y documentarme bien para la concepción de las notas al disco…

¡Escritas por usted mismo…! Leyéndolas, las notas del álbum son una conversación entre Beethoven, Liszt, Schubert y usted en el reino del Supremo Hacedor Bach, ¿cómo surgió la original idea de plantearlo así?

En mi segundo álbum, dedicado a Debussy, decidí aventurarme a hacer las notas para dar al disco un enfoque más personal. El resultado fue una gouldiana entrevista en la que mantengo una acalorada conversación conmigo mismo sobre diversos temas de la actualidad musical, así como sobre el Impresionismo. En mi nuevo disco quise volver a coger la pluma, pero esta vez para ir un poco más lejos... “¿Por qué no organizar un encuentro conjunto con Beethoven, Schubert y Liszt?”, pensé. A todos nos hubiera gustado que dicho encuentro hubiera tenido lugar. Mezclando fantasía y datos objetivos, creo que estas notas aportan frescura y originalidad al trabajo.

Su formación se desarrolló entre su Rusia natal y España, ¿quiénes han sido los nombres que más han influido en su carrera o que han sido una referencia para usted?

He tenido la suerte de tener buenos maestros; muchos de ellos se han convertido con el paso del tiempo en entrañables colegas. No obstante, Galina Eguiazarova es, sin lugar a dudas, la persona que ha significado un antes y un después en mi formación. También aprendí mucho de los grandes pianistas, especialmente de Richter, Benedetti-Michelangeli y Gould.

Excelente trilogía… ¿Dónde le veremos en los próximos meses?

Como comenté antes, el proyecto de la Sociedad de Conciertos de Palma absorbe gran parte de mi tiempo y de mis esfuerzos. En el marco del III Festival Beethoven interpretaré los magníficos Quintetos de piano y viento de Mozart y Beethoven. También he sido invitado a tocar en el ciclo de música de cámara de la Orquesta Sinfónica de Baleares. En primavera presentaré un precioso programa de recital con música rusa. Además, desde el mes de septiembre y durante todo el curso, imparto el seminario “El piano a través de los siglos”, un ciclo de conferencias-concierto.

CONVERSATIONS. Obras de BEETHOVEN, SCHUBERT y LISZT. Enrique Bernaldo de Quirós, piano.
PlayClassics, PC13007 · DDD 

Por Lucas Quirós 

http://quirospiano.com/es/

http://www.playclassics.com/album7

Foto: El pianista Enrique Bernaldo de Quirós.
Acred: Pablo Salto-Weis 

 

Eludir las aduanas

Eludir las aduanas

Publicado: Enero 2017
Ramón Paus, nuevo disco en Naxos

Como un Toru Takemitsu, la música del compositor castellonense Ramón Paus se presenta ante el oyente bajo nombres de sugerentes universos creativos, donde el color se plasma como una forma más de una música siempre muy hermosa, con una personalidad propia. En esta página, el maestro nos relata la génesis de las obras para su nuevo disco, grabado en el sello Naxos y editadas en Unión Musical.

Cuando el viola israelí Yuval Gotlibovich vino a casa para leer por primera vez Cobalto Azul, en tránsito (track 2), pieza para orquesta de cuerda y viola que iba a estrenar en 2013, le puse un vídeo del pianista Eduardo Fernández; Yuval se sintió cautivado por lo que estaba escuchando, y me manifestó su deseo de conocerle. No se me ocurrió un modo mejor que escribir una nueva obra para viola y piano. La pieza se llamó Madera Ocaso (track 1) y la estrenaron en septiembre de 2015. En esta obra intenté ser permeable a las enormes capacidades de ambos, generando un diálogo camerístico donde nadie ocupara un lugar mejor que el otro. Durante buena parte de Madera Ocaso se producen idas y venidas, escarceos entre viola y piano en los que se exploran distintas maneras de estar y sonar, bariolages de la viola sobre cuyos acantilados percuten los acordes pirómanos del piano, y ágiles y repetitivos arpegios del piano desde donde emergen melodías leves e incandescentes en la viola. Todo desemboca en un adagio final que permite entender algo de lo que aconteció en el camino de Madera Ocaso.

Cobalto Azul, en tránsito

En Cobalto Azul, en tránsito la viola adopta un claro papel de solista que interactúa con una orquesta de cuerdas, reivindicando su enorme agilidad y color. El monólogo inicial plantea preguntas más adelante asimiladas y reconducidas por la orquesta, que tiene una aparición delicada. En otros momentos la viola aborda líneas que asemejan las vertiginosas improvisaciones del jazz, para luego buscar momentos de sosiego y dejarse acunar por un mullido y estático acorde en las cuerdas. Finalmente la viola despliega todo su color y carga dramática en el Largo que conduce a la conclusión. En este pasaje intenté generar una melodía que se percibiera como ilimitada, pasando las aduanas de la modalidad y de la abstracción lírica sin prestar ningún tipo de declaración, como si dicha melodía viajara dentro de una valija diplomática. Quisiera haberlo conseguido aunque solo fuera fugazmente.

Elegía primera, la deriva

Edith Maretzki fue amiga y violín de la Orquesta del Gran Teatro del Liceo durante casi dos décadas. Murió prematuramente, y su viudo, el cineasta Gerardo Gormezano, me envió un escrito, Elegía primera, la deriva (track 3), que se sitúa en el momento en el que el dolor de la pérdida irreparable se manifiesta sin ambages.

Ante la enorme belleza del escrito, le propuse a Gerardo utilizar este texto como soporte de una obra musical dedicada in memoriam a Edith. Durante el proceso de composición hubo momentos muy dolorosos y vacilantes. Un fragmento de texto que dice concretamente “…no sé si despedirte o es ahora que has llegado…”, me tuvo muchos días contra las cuerdas, al enfrentarlo se me venía encima un aluvión de nostalgia.

Gerardo me sugirió que describiera en un bloc de notas mis reflexiones y zozobras a lo largo del proceso de composición de esta obra, un cuaderno de bitácora que describe el lento crecimiento de Elegía primera, la deriva. Estos son algunos de los apuntes tomados tras las jornadas de trabajo:

13-11-2013…

Las Campanas Tubulares me aportan lo atávico y la premonición, los acordes graves y pastosos del vibráfono me sirven para percutir y viajar hacia espacios más luminosos, la languidez del arpa en registro medio y grave me regala la delicadeza del ocaso… avanzo!

15-11-2013…

He pensado crear un falso andamio que me aporte una aparente seguridad; después, cuando la obra avance, quitaré dicho andamio. También he considerado tratar de un modo diferente en lo tímbrico cada área del escrito que yo considero distinta. Ahora me voy al piano y me dejo mecer por la música de las palabras, ellas van a ser la horma de un zapato que desconozco.

11-1-2014…

He necesitado este tiempo de reposo para no perder objetividad, la obra me estaba haciendo sufrir en exceso, necesitaba este silencio… Finalmente no va a haber contralto, ya que el texto es profundamente masculino, el coro de hombres con tenores y barítonos al modo de Listz finalmente se ha impuesto. La partitura está ahora incendiada por muchos lugares, debo encontrar si existen los modos de enlace, he descubierto como hacer un religare con una pequeña célula melódica para encaminarnos hacia el final.

Elegía primera, la deriva fue estrenada el 15 de noviembre de 2015 en el auditorio del CCCB de Barcelona; al día siguiente comenzaron las sesiones de grabación de este CD.

Ramón Paus: Obras para viola (Madera Ocaso. Cobalto azul, en tránsito, Elegía primera, la deriva). Yuval Gotlibovich, viola. Raquel Castro, violín. Eduardo Fernández, piano. ESMUC Coro. Orquesta de Cámara Catalana / Joan Pàmies.
Naxos, 8.573602 · 53’ · DDD 

Por Ramón Paus 

http://www.naxos.com/catalogue/item.asp?item_code=8.573602

http://www.ramonpaus.com/

Comprar el CD 

Foto: Compositor e intérprete, Ramón Paus y Eduardo Fernández, comienzan a dar vida a la música a través de las palabras.

Festival Donizetti Opera

Festival Donizetti Opera

Publicado: Enero 2017
Bérgamo y Donizetti: un binomio inseparable

En el noroeste de Italia, en la rica y próspera Lombardía (cuna de Virgilio, Monteverdi y el famoso luthier Antonio Stradivari) se encuentra Bérgamo, la ciudad natal de Domenico Gaetano Maria Donizetti (1797-1848), el célebre y prolífico compositor que escribió algunas de las páginas más bellas del género lírico, cuyas arias resuenan desde hace siglos en los coliseos operísticos de todo el mundo. La figura de Donizetti está sólidamente ligada a la bella ciudad de Bérgamo. El compositor está presente en su casa natal transformada hoy en museo, en el monumento de mármol blanco situado frente al teatro que lleva su nombre, en su tumba en la Basilica di Santa Maria Maggiore o en la torta del Donizetti, la tarta de piña y albaricoques confitados en forma de rosca y espolvoreada con azúcar, creada por Alessandro Balzer en 1948, con ocasión del centenario de la muerte del compositor más querido y admirado de la ciudad.

Reforzar el vínculo entre Bérgamo y el patrimonio cultural universal de la obra de Donizetti, es el objetivo que se ha propuesto la Fondazione Donizetti y su director artístico, Francesco Micheli, con este nuevo festival: el Festival Internacional Donizetti Opera, que se celebró por primera vez el pasado otoño desde el 23 de noviembre al 4 de diciembre.

Un festival que nace con el propósito de dar a conocer el amplio repertorio operístico de su ilustre ciudadano, no solo haciendo hincapié en su indudable calidad artística, sino también, desarrollando un innovador y polifacético proyecto con nuevos e interesantes contextos y lenguajes para involucrar a la propia ciudad. Tal y como afirmó la Assessore alla Cultura, Nadia Ghisalberti: “Bérgamo y Donizetti son hoy más que nunca un binomio inseparable, cada vez más consolidado y reconocido internacionalmente”. En palabras de Francesco Micheli: “La música de Donizetti es para nosotros los bergamascos el material de construcción de la identidad ciudadana y la imagen de Bérgamo en el mundo”.

El melodrama giocoso Olivo e Pasquale y Rosmonda d’Inghilterra, dos títulos donizettianos poco conocidos, en cuya revisión crítica ha participado el departamento científico de la Fundación dirigido por el musicólogo Paolo Fabbri, fueron los protagonistas de esta primera edición del festival. Olivo e Pasquale, en el Teatro Sociale de la Città Alta, que firma OperAlchemica (Ugo Giacomazzi y Luigi di Gangi), forma parte del proyecto “experimental” con jóvenes artistas a los que el festival ofrece una privilegiada ocasión, bajo la experta batuta de Federico Maria Sardelli, y los jóvenes músicos de la Orchestra dell’Accademia del Teatro alla Scala.  En el Teatro Donizetti disfrutamos del excelente cast de protagonistas de Rosmonda: las sopranos Jessica Pratt (Rosmonda) y Eva Mei (Leonora); muy acertada también la labor de la joven batuta especialista en este repertorio: Sebastiano Rolli. 

Paola Rota, conocida colaboradora de Mario Martone en sus producciones operísticas como Cavalleria Rusticana/Pagliacci en la Scala, firmó la regia. La versión para estudiantes de Olivo e Pasquale, bajo el título Frattelanza en el Teatro Sociale, y el recital de Leo Nucci, junto al Donizetti Opera Ensemble, fueron otros de los eventos de este festival, que da especial importancia a los proyectos pedagógicos, que incluyen trabajos temáticos, encuentros y conferencias, vinculando así la programación del festival al discurso didáctico.  

La primera edición del Festival Donizetti Opera contó, además, con un padrino de  lujo: Riccardo Muti, que con la Orchestra Cherubini, celebró en el marco del festival, el concierto extraordinario de los 50 años de su debut en Bérgamo el día del cumpleaños de Donizetti (il Dies natalis, 29 de noviembre), con el Presidente de la Repubblica entre el público.

Sonó el himno de Italia, hubo aplausos interminables, una enorme pancarta con “Grazie Muti”, banderas tricolores y otras con los colores de la ciudad, que caían del loggione; el público, puesto en pie, entre aplausos y vítores, agradeció al maestro Muti sus habituales palabras de orgoglio italiano y su presencia en Bérgamo.

Por Lorena Jiménez
 

http://www.donizetti.org/

Foto: Francesco Micheli, director artístico de la Fondazione Donizetti di Bergamo, ante el monumento dedicado al compositor en su ciudad natal.
Acred: Gianfranco Rota

 

Delicias del Clasicismo en EMEC Discos

Delicias del Clasicismo en EMEC Discos

Publicado: Diciembre 2016
Músicas de Rode, Giuliani, Haydn y Carulli


Repleto de un jugoso estilo clásico, el nuevo disco de EMEC bucea en la música de cámara con guitarra, con obras de Rode, Giuliani, Haydn y Carulli, músicas que reciben sus referenciales registros tras un cuidado estudio de las partituras, que en este caso contienen la guitarra como “exótico” elemento instrumental en la música de cámara del Clasicismo.

Pierre Rode

Cuando hablamos sobre el compositor francés Jacques-Pierre-Joseph Rode (1774-1830) es inevitable hablar de sus composiciones para violín, sus Conciertos o sus famosos Caprichos, lo que ya no es tan frecuente es referirnos a sus obras para guitarra o con guitarra. EMEC Discos fue el primer sello en publicar su Polonesa para flauta y guitarra (referencia E-040), una exquisita pieza interpretada en ese registro por la excelente flautista Sabine Dreier y el guitarrista Agustín Maruri. En esta nueva grabación de EMEC añaden al catálogo el maravilloso Trío en re mayor para violín, viola y guitarra. Escrito en cuatro movimientos, se trata de una obra de gran belleza, donde la textura generada por la combinación sonora y tímbrica del violín la viola y la guitarra crean un clima expresivo maravilloso.

Trío en re mayor de Rode

El Adagio inicial tiene un carácter casi dramático que da paso a un Minuetto juguetón donde el violín es protagonista. El Trio rescata la serenidad y da el protagonismo a la viola. El tercer movimiento está compuesto por un Largo introductorio de carácter nostálgico que nos lleva a un tema con variaciones. Cada variación muestra un virtuosismo amable y salonístico de los instrumentos que componen el Trio. El Presto final devuelve el protagonismo al violín en un movimiento brillante cargado de energía que, a través de una cadencia del violín, nos lleva a un reflexivo Adagio final donde parecería que toda la alegría previa se ha evaporado.

Rode nació en Burdeos el 16 de febrero de 1774. Niño prodigio, a los 12 años dominaba el violín. En 1787 se muda a París, donde estudia con el Giovanni Battista Viotti. Rode se convierte en su alumno favorito, bajo su tutela hace su debut con 16 años tocando un Concierto de su maestro. La separación entre maestro y alumno se produjo irremisiblemente en 1792, cuando Viotti se marchó a Londres. Dos años después, Rode escribe su Primer Concierto, donde muestra su estilo personal distinto al de su mentor. En Madrid, Luigi Boccherini va a escucharle y queda tan impresionado que nace entre los dos músicos una amistad que llevará a Boccherini a orquestar los primeros Conciertos de Rode.

Napoleón Bonaparte le nombra primer violín de su orquesta privada. Viaja por Francia obteniendo éxito tras éxito, no solo por su virtuosismo, sino también como compositor. Rode llega a ser más famoso que su gran maestro, Viotti, y se le considera el mejor violinista de Europa.

En 1803, junto a Francisco Boieldieu, viaja a Rusia, y en 1804 llega a San Petersburgo donde toca para el Zar Alejandro I, quien después de escucharle lo nombra “solista del zar”, con una renta anual de 5.000 rublos de plata. Allí escribirá su Concierto para violín n. 12, dedicado al Zar que, incluye en su movimiento final temas populares rusos, el principal de estos inspiró a Tchaikovsky su Sinfonía n. 4.

Más adelante, con 34 años decide no tocar más en público en Francia y no regresa a su puesto de profesor en el Conservatorio de París, debido a que su popularidad disminuyó. En 1812 se encuentra con Beethoven en Viena, que le dedica su gran Sonata para violín n. 10 Op. 96 (estimulado al escucharle, Beethoven termina la obra y se la dedica). Rode la estrena y Spohr se une a las críticas negativas, llegando a decir que Rode ya no toca como hace diez años, que es “frío” y “amanerado” en sus interpretaciones. Beethoven queda decepcionado.

En el otoño de 1828, con 54 años, Rode decide dar un concierto en París. El público lo rechazó casi de manera hostil. Ante esta situación, Rode regresa a Burdeos, su ciudad natal, donde muere dos años después en el castillo de Bourbon, cerca de Damazon, el 25 de noviembre de 1830, a los 56 años de edad.

Mauro Giuliani

No hay muchas grabaciones disponibles en disco de la Serenade Op. 19 de Mauro Giuliani (1781-1829), la más importante es quizás la que realizó Leonid Kogan en los años sesenta, difícil de localizar. Del amplio catálogo de obras de Giuliani hay que hacer parada obligatoria en las dedicadas a la música de cámara. Siendo quien es Giuliani en la guitarra, su obra camerística merece una atención especial y está pendiente aún de difundirse y conocerse en su justa medida.

Giuliani escribió 3 Conciertos para guitarra y orquesta y son, sin duda, junto al de Fernando Carulli, los más importantes del siglo XIX, del Romanticismo. Conocida es su participación en el estreno de la Sinfonía n. 7 de Beethoven tocando en la sección de cellos, es decir, podía escribir con conocimiento de causa y salir de la de la guitarra o interactuarla sin miedo a equivocarse con otros instrumentos de cuerda, conseguir un equilibrio perfecto de volumen y de color un dialogo concertante en su justo punto. Giuliani solo escribió dos obras para esta plantilla, pero ambas son extraordinarias y de lo mejor de su música de cámara. En las Variaciones concertantes para violín, chelo y guitarra, obra sin número de opus, el chelo tiene un papel fundamental y la textura es como en la Serenade, exquisita.

Serenade Op. 19 de Giuliani

Consta de tres movimientos, el Adagio inicial da el protagonismo al violoncello, que presenta el tema inicial que es desarrollado por el violín y recogido por la guitarra; el juego está servido. Una de las características de la obra es la variedad del dialogo instrumental y la belleza de los temas y las melodías que, una vez más, muestran un Giuliani más emocional sin menoscabo de su virtuosismo. Todo se encuentra en esta obra, el lirismo cantabile y el virtuosismo instrumental. El segundo movimiento Scherzo muestra el estilo vienes y la influencia de Beethoven en sus contemporáneos. Un movimiento equilibrado con una factura magistral, son especialmente atractivos y singulares los armónicos del Trio. El último movimiento, Alla Polacca, nos devuelve al virtuoso sin concesiones técnicas, el ejecutante brillante que hace lucir a su instrumento y que demanda un dominio no al alcance de todos. Una obra para disfrutar del mejor Giuliani donde la guitarra, el violín y el chelo se integran sin perderse nunca en esfuerzos inútiles.

Franz Joseph Haydn

Se han hecho algunos arreglos de música de cámara de Franz Joseph Haydn (1732-1809), entre ellos quizás el mejor logrado es el Concierto Hob. VII: 3 en sol mayor, original para dos Lyra organizata, que vio una afortunada transcripción del dúo Pomponio-Zárate para dos guitarras y orquesta y que se grabó en los años sesenta. Fuera de esto, quizás la única obra original que se ha podido incorporar es el Cuarteto en re mayor Hob. III: 8, Op. 2 n. 2. Si bien es original para laúd, es en su versión de guitarra como ha alcanzado su mayor difusión y popularidad. Consta de cuatro movimientos, de los cuales dos son Minuetos y uno de ellos es alternativo, algunas veces se interpreta, otras no, depende del criterio de los intérpretes. En la grabación que presenta EMEC se ofrecen los dos en su integridad.

Cuarteto Op. 2 n. 2 de Haydn

Se trata de una obra de juventud, pero, sin duda, de las más acertadas por su frescura, equilibrio y también profundidad. El Adagio es uno de los movimientos más líricos que hay en el repertorio de la guitarra con acompañamiento de cuerdas. El primer y último movimiento rebosan clasicismo y tienen una precisión estructural casi matemática. Los dos Minuetos vienen a completar el cuerpo de todo el cuarteto. Es muy posible que Haydn tocara el laúd, hay una imagen que así lo atestigua, lo que sí está claro es que conocía bien el instrumento, pues su escritura instrumental así lo indica.

Fernando Carulli

Afincado en París donde prácticamente vivió toda su vida, Fernando Carulli (1770-1841) se dedicó fundamentalmente a la enseñanza de la guitarra y la composición de obras para su instrumento. Su catálogo alcanza casi los 400 títulos con obras para guitarra sola y combinaciones con otros instrumentos. Es importante no olvidar su Método, obra de gran valor didáctico.

De la obra de este disco existen dos versiones, una para pianoforte y guitarra y la que se presenta en esta grabación en primicia absoluta para guitarra con acompañamiento obligado de violín, viola y bajo. Quizás la versión de pianoforte venía a suplir la falta de instrumentistas y era una manera de “salvar” que la obra se interpretara. La edición anunciaba a sus compradores que el autor decía que estos “solos” eran “muy brillantes” y de “un gran efecto”, pues el público así lo constataba en distintos conciertos públicos en los que se había interpretado. En realidad se trata prácticamente de un pequeño concierto para guitarra y cuerdas.

Dos solos Op. 207 de Carulli

Los Dos solos Op. 207 para guitarra, violín, viola y bajo están compuestos de dos Allegros y un Tema con variaciones entre estos dos movimientos, inicial y final a modo de reexposición. Obra de carácter virtuosístico que busca el lucimiento del solista de una manera sobria y elegante, es una obra importante dentro del conjunto de las de Carulli para guitarra y cuerdas y no se explica cómo ha podido pasar desapercibida para los guitarristas durante tanto tiempo. Es un feliz acontecimiento su recuperación para el repertorio clásico-romántico.

Por: María Bustamante

http://www.emecdiscos.com/

 

Música española desde Nueva York

Música española desde Nueva York

Publicado: Diciembre 2015
Eva León graba la integral para violín y piano de Rodrigo


La violinista canaria Eva León, residente en Nueva York, está considerada como una de las figuras españolas más importantes de su generación. En su fructífera carrera cuenta ya con una larga lista de premios obtenidos en concursos violinísticos en España e internacionales, así como presentaciones en el Carnegie Hall de Nueva York y recitales y conciertos como solista con numerosas orquestas internacionalmente.

En los últimos años se he sumergido en la obra de Joaquín Rodrigo, no sólo grabando la integral para violín y piano en el sello discográfico Naxos, sino también interpretando su obra camerística y su Concierto para violín, “Concierto de Estío”, con diferentes orquestas alrededor de Estados Unidos. Anteriormente ya había grabado para Naxos las integrales para violín y piano de Turina (8.570402) y Montsalvatge (8.572621), siendo la primera violinista española grabando el repertorio violinístico español para Naxos.

En sus propias palabras: “Grabar la música de Rodrigo ha sido una experiencia única, porque, además de grabar con músicos extraordinarios como Olga Vinokur y Virginia Luque, tuve la suerte de contar con el productor Adam Abeshouse, ganador de varios premios Grammys”.

“La música de Rodrigo, luminosa y optimista, me ha ayudado a ampliar mis conocimientos del repertorio español. Rodrigo contribuyó con una voz única a la tradición y el folclore nacional; una voz que ha resistido la prueba del tiempo. Obviamente, su obra para guitarra es mundialmente conocida, no así su obra para violín. Sus numerosas obras para este instrumento, muchas desconocidas para el gran público, muestran su alcance técnico del potencial violinístico, capturando a sus oyentes con su intenso lirismo y su genuina originalidad. Rodrigo era simplemente extraordinario a la hora de crear sencillas melodías que llegan al alma y es admirable la capacidad que tuvo de entretejer las fuentes masivas de inspiración de España con las formas clásicas de otra época”.

Como proyectos inmediatos, Eva León participará en diciembre en unja gira en Alemania como solista, interpretando Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. Regresará a Nueva York para tocar en recital en el National Sawdust y a partir de enero promocionará su nuevo disco de Joaquín Rodrigo en recitales en Estados Unidos. Hace unos pocos meses, Eva León realizó una gira por España y poco antes estuvo en Alemania tocando con la French Chamber Orchestra, interpretando Conciertos para violín de J.S. Bach.

Además de su carrera internacional, Eva León es una gran defensora de la música española fuera de nuestras fronteras y ha realizado numerosos conciertos con repertorio español en salas de conciertos internacionales, especialmente en Nueva York, como en el Carnegie Hall, Bargemusic o National Sawdust (la nueva sala alternativa que ofrece música desde los New York Philharmonic Players, pasando por Philip Glass o John Zorn). Además, está en proceso de crear su propio ciclo de conciertos en Brooklyn, donde reside, poniendo especial énfasis en la música contemporánea y trabajando con un gran número de compositores residentes en la ciudad, aunque manteniendo parte de repertorio standard.

Por: Gonzalo Pérez Chamorro

http://www.evaleon.es/

Foto: Tras sus registros de Turina y Montsalvatge, Eva León ha grabado la integral para violín y piano de Rodrigo para Naxos.
Acred: © 2016 Eva León

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