Blogs / Foros

NOTA:
Comentarios sólo Socios del Club.
Inscríbase, es gratis.

Autores blogs
Archivos blogs
noviembre 2018 (4)
octubre 2018 (4)
septiembre 2018 (5)
julio 2018 (5)
junio 2018 (5)
mayo 2018 (5)
abril 2018 (5)
marzo 2018 (5)
febrero 2018 (5)
enero 2018 (5)
diciembre 2017 (5)
noviembre 2017 (5)
octubre 2017 (5)
septiembre 2017 (5)
julio 2017 (5)
junio 2017 (5)
mayo 2017 (5)
abril 2017 (5)
marzo 2017 (5)
febrero 2017 (5)
enero 2017 (5)
diciembre 2016 (5)
noviembre 2016 (4)
octubre 2016 (5)
septiembre 2016 (5)
julio 2016 (4)
junio 2016 (5)
mayo 2016 (5)
abril 2016 (5)
marzo 2016 (5)
febrero 2016 (5)
enero 2016 (5)
diciembre 2015 (5)
noviembre 2015 (5)
octubre 2015 (5)
septiembre 2015 (5)
julio 2015 (4)
junio 2015 (5)
mayo 2015 (5)
abril 2015 (5)
marzo 2015 (5)
febrero 2015 (5)
enero 2015 (5)
diciembre 2014 (5)
noviembre 2014 (5)
octubre 2014 (5)
septiembre 2014 (4)
julio 2014 (5)
junio 2014 (6)
mayo 2014 (5)
abril 2014 (6)
marzo 2014 (6)
febrero 2014 (6)
enero 2014 (6)
diciembre 2013 (6)
noviembre 2013 (6)
octubre 2013 (6)
septiembre 2013 (6)
julio 2013 (6)
junio 2013 (5)
mayo 2013 (6)
abril 2013 (6)
marzo 2013 (6)
febrero 2013 (6)
enero 2013 (7)
diciembre 2012 (7)
noviembre 2012 (8)
octubre 2012 (8)
septiembre 2012 (8)
julio 2012 (8)
junio 2012 (8)
mayo 2012 (8)
abril 2012 (8)
marzo 2012 (9)
febrero 2012 (8)
enero 2012 (9)
diciembre 2011 (9)
noviembre 2011 (9)
octubre 2011 (8)
septiembre 2011 (8)
julio 2011 (9)
junio 2011 (9)
mayo 2011 (7)
abril 2011 (7)
marzo 2011 (7)
febrero 2011 (8)
enero 2011 (8)
diciembre 2010 (8)
noviembre 2010 (9)
octubre 2010 (9)
septiembre 2010 (9)
julio 2010 (9)
junio 2010 (9)
mayo 2010 (9)
abril 2010 (9)
marzo 2010 (9)
febrero 2010 (8)
enero 2010 (9)
diciembre 2009 (9)
noviembre 2009 (9)
octubre 2009 (9)
septiembre 2009 (9)
agosto 2009 (1)
julio 2009 (9)
junio 2009 (9)
mayo 2009 (9)
abril 2009 (9)
marzo 2009 (9)
febrero 2009 (10)
enero 2009 (11)
diciembre 2008 (1)
noviembre 2008 (10)
Esquina superior izquierda Esquina superior derecha
Últimas entradas

Directores de teatro y del teatro

Leo en la página de “Beckmesser” que entre los candidatos a la dirección de la Zarzuela se encuentran, además del veterano barítono Antonio Blancas, los directores Amelia Ochandiano y Gustavo Tambascio. Y lo leo con preocupación, no ya porque el argentino me parezca un artista de insoportable pedantería -de Ochandiano no conozco nada-, sino porque se podría prolongar la costumbre de que el responsable artístico del teatro de la calle Jovellanos sea a su vez un director teatral con experiencia en el género lírico; ha sido el caso, sin ir más lejos, de Emilio Sagi y del saliente Luis Olmos, que por cierto hace poco ha presentado allí "su" Luisa Fernanda.

Desde luego no son los únicos. En Andalucía hemos tenido durante años dos casos significativos. Uno el de José Luis Castro en el Maestranza, quien llevaba el asunto con discreción y solo en contadas ocasiones -Alahor, Barbero, Bodas- sacó a relucir su faceta artística en el teatro situado junto a la Torre del Oro. Más vistoso fue el de Francisco López, pues la inmensa mayoría de las numerosas producciones propias del jerezano Villamarta (y tres más que venían de fuera) estaban firmadas por él mismo en su calidad de director escénico, sin que nadie dijera ni mu. El citado Sagi en el Arriaga bilbaíno, o Curro Carreres como responsable de la temporada operística de Murcia, son casos más recientes. Peter Mussbach es uno de los ejemplos más vistosos del extranjero, debido en buena medida al encontronazo con Daniel Barenboim -tras el lamentable Don Giovanni del regista alemán- que terminó con su salida de la Staatsoper.

No dudo que un perfil semejante tenga como ventaja la de conocer desde dentro el mundillo de la lírica, pero existe también un inconveniente: la tentación de caer en ciertas prácticas que, siendo legales, pueden resultan muy cuestionables. La más evidente, la de que el director escénico se ponga por encima del gestor, llamándose a sí mismo con regularidad para dirigir producciones propias y escogiendo, además, los títulos que a él le apetece llevar a la escena antes que los que realmente le convienen al teatro. Mala manera de ofrecer al público pluralidad de enfoques escénicos si el gestor impone el punto de vista propio, por no hablar de cómo se niega la oportunidad a jóvenes aspirantes a la dirección escénica ocupando un lugar que podría ser suyo con producciones de uno mismo... o con las de otros colegas en idéntica situación, es decir, artistas y gestores al mismo tiempo. Ya se sabe: yo te alquilo la producción dirigida por ti si tú me alquilas esta otra dirigida por mí. No digo que esto haya ocurrido, pero sí que podría ocurrir. Y echar un vistazo a las programaciones de por ahí podría hacer a algún malpensado afirmar que de hecho ocurre.

Luego está la cuestión económica. Como los contratos no se hacen públicos, no podemos saber si en los casos en los que el responsable de un teatro cuenta consigo mismo como director escénico, cobra o no cobra un extra al margen de lo que es su retribución como gestor. En caso negativo, ¿lo hace cuando su producción sale fuera? ¿Y cuando él ya ha dejado su cargo y se produce una reposición de su trabajo, tal vez porque su sucesor es amigo suyo? Un poco de transparencia sería muy deseable en este sentido, porque algunas personas podrían sospechar que si no la hay, por algo será. Los contribuyentes tenemos derecho a saber.

Y en lo que al futuro de nuestro Teatro de la Zarzuela respecta, no me queda sino por confiar en que la elección tenga en cuenta semejantes precedentes y opte por una línea bien distinta en la que no sean posible semejante tipo de prácticas. Como se dice en mi pueblo, ya está bien de tanto cachondeo.

miércoles, 1 de junio de 2011
Comentarios
Sólo puede participar con sus comentarios si es socio del Club. Inscríbase, es gratis.
Esquina inferior izquierda Esquina inferior iderecha
Portal web DotNetNuke por DOTWARE tecnología a punto   GEN. 0,1406242 s