El Gran Teatre del Liceu de Barcelona cierra dos meses por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal, en marzo-abril y junio-julio. Con ello suspende un total de siete espectáculos, cuatro óperas, las funciones de los Ballets de Montecarlo, dos conciertos, un recital y un espectáculo escolar y familiar.
La suma del descenso de las subvenciones de las administraciones públicas a causa de la crisis y la progresiva y continuada pérdida durante los tres últimos años de los ingresos por patrocinio, que han caído en un 31%, han resultado muy negativas para la viabilidad del teatro, cuyos gastos de estructura ya casi suponen el 70% del presupuesto, con la desproporción que ello supone entre los ingresos por subvención y mecenazgo y los recursos propios, principalmente los ingresos por venta de localidades, cuyo descenso ha sido muy leve —de hecho, la programación operística genera beneficios, un millón de euros— y el alquiler de espacios, que se mantiene.
La única forma de ahorrar buena parte de los 3,7 millones de euros que Joan Francesc Marco ha explicado que necesita “compensar para no generar déficit con el descenso de los ingresos” es enviar a los trabajadores a casa sin sueldo durante 57 días, con lo que el teatro se ahorra en el pago de nóminas 2,6 millones.
El cierre del teatro tendrá lugar entre el 20 de marzo y el 10 de abril y entre el 5 de junio y el 8 de julio. Los espectáculos afectados el doble programa operístico de Zemlinsky Una tragedia florentina y El enano; Pelléas et Mélisande, de Debussy; El giravolt de maig, de Eduard Toldrà, los Ballets de Montecarlo, dos conciertos, un recital de la soprano sueca Nina Stemme y el espectáculo infantil para escolares y familias El superbarber de Sevilla.
A la hora de cancelar los espectáculos, el Teatro del Liceo de Barcelona ha elegido aquellos que habían vendido menos localidades, según una nota enviada por el coliseo lírico.
Para los espectadores que han adquirido localidades fuera de abono, ya se les está devolviendo el importe a través del mismo medio de pago usado para la compra.
La variedad de opciones es solo para los espectadores abonados, a los que el Liceo ofrece cuatro posibilidades: se le da primero la posibilidad de deducir el importe a devolver del abono de la próxima temporada 2012-2013, convertir el monto pagado en un cheque Liceo con validez de casi dos años hasta diciembre de 2013 para cambiarlo por otras entradas de espectáculos programados por el teatro o, también, que donen el importe al teatro, como cuando el teatro se quemó en diciembre de 1994. La petición de la devolución del importe de las entradas se ha puesto en cuarto y último lugar.