El jurado de la décima edición del Premio Internacional Joan Guinjoan para jóvenes compositores, que otorga la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), decidió entregar el galardón a la obra Intervallum mundi motus, del compositor tarraconense Carlos de Castellarnau.
La obra ganadora, que será estrenada el próximo mes de mayo por el grupo BCN216, nació, según su creador, del “deseo de controlar el tiempo desde la perspectiva de su comprensión o dilatación”.
Nacido en Tarragona (1977), Carlos de Castellarnau se inició en la música de forma autodidacta. Comenzó los estudios de guitarra clásica en el Conservatorio de Vila-seca (Tarragona) en 2002. Sus primeros pasos en la composición fueron de la mano de Ramon Humet.
En 2006 continúa sus estudios de interpretación en la ESMUC, donde actualmente estudia composición con Agustí Charles. Ha realizado cursos de perfeccionamiento y ha asistido a clases magistrales de diferentes compositores como Helmut Lachenmann, Salvatore Sciarrino, José María Sánchez-Verdú, Héctor Parra y Aureliano Cattaneo.
En septiembre de 2010 fue seleccionado en las Jornadas para Jóvenes Compositores del 48º Encuentro de la Joven Orquesta Nacional de Cataluña (JONC). En 2011 ha sido finalista en el ALEA III Internacional Composition Competition de Boston, con su obra Amnios, para sexteto instrumental.
El Premio Internacional Joan Guinjoan para Jóvenes Compositores, que organiza la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), a través del departamento de Teoría, Composición y Dirección, ha valorado un total de veintidós partituras de autores procedentes de diez países diferentes (España, Estados Unidos, Suiza, Francia, China, Chile, Polonia, Alemania, Argentina e Italia). Este galardón tiene por objetivo dar apoyo a la creación actual y, a la vez, establecer un marco para la creación de nuevas obras en una diversidad de tendencias, estilos y formaciones instrumentales.
El jurado de esta décima edición estuvo formado por el propio Joan Guinjoan, Miguel Gálvez, Agustí Charles, Bernat Vivancos, Eduard Resina, jefe del departamento de Teoría, Composición y Dirección de la ESMUC, y presidido por su director Josep Borràs.
El jurado destacó el alto nivel artístico y musical de las obras presentadas en esta edición.
”Intervallum mundi motus”
En palabras del autor: "Tempus esse dicunt intervallum mundi motus” es una definición del tiempo que Marco Terencio Varrón dejó escrita en su tratado ‘De Lingua Latina’ hace más de dos mil años. La suya es una visión que se centra básicamente en el transcurrir del tiempo a través de los ciclos del sol y la luna. Esta concepción contrasta fuertemente con las teorías actuales y nuestra manera de vivir el tiempo inmersa en una multi-temporalidad constante, consecuencia de los profundos cambios acaecidos en los últimos siglos de la historia de la humanidad".
Intervallum mundi motus emerge del deseo de controlar el tiempo desde la perspectiva de su compresión o dilatación. La compresión conlleva una fuerte direccionalidad de la música y, consecuentemente, una alta predictibilidad, la dilatación, por otra parte, genera nuevos espacios en donde nuevos mundos musicales tienen cabida. Esta característica articula el discurso y se convierte en la estructura en sí misma. La música, pues, fluctúa constantemente a través de esta concepción del tiempo".
Foto: Carlos de Castellarnau, ganador del X Premio Joan Guinjoan.