Jordi Caturla González
Con esta pregunta quiero plantear lo siguiente: ¿es la documentación histórica y el empleo de instrumentos de época un valor en sí mismo que debe prevalecer sobre cualquier otro a la hora de interpretar la música antigua?
El movimiento historicista ha hecho mucho –todo- por la música antigua –especialmente- y barroca, pero ha sido utilizado de manera dogmática por músicos y aficionados, que han visto en él la única vía de acceso posible a este repertorio. En mi opinión, todos ellos han decidido erróneamente dejar de lado una parte importante de la historia de la interpretación musical.
Hay Bachs o Vivaldis “modernos” que no sonarán como antaño, pero que son maravillosamente musicales. Y además, hay sobradas pruebas discográficas de interpretaciones “auténticas” que son verdaderamente aburridas, cuando no aberrantes: recuerdo, por ejemplo, haber escuchado algún Schumann “de época” inefable.
En definitiva, el historicismo está muy bien como opción interpretativa pero no debe ser una verdad inmutable que deje de lado cualquier aproximación, “tradicional” o de otro tipo.
¿Qué sería de las sonatas de Beethoven sin el piano moderno?
domingo, 01 de marzo de 2009