Blogs / Foros

NOTA:
Comentarios sólo Socios del Club.
Inscríbase, es gratis.

Autores blogs
Últimas entradas

La dansà de la Font de la Figuera: folklore y folklorismo

Nieves Pascual León

La Font de la Figuera se encuentra geográficamente en el área de Játiva, que pertenece a la zona de la Costera, la Canal de Navarrés, el Valle de Ayora y parte de la Vall d´Albaida, en el interior de la Comunidad Valenciana. Las localidades de esta área comparten numerosas características en su música tradicional.

En efecto, en el caso concreto de la dansà, observamos como en muchos de estos pueblos se conservan rituales de rasgos similares. Sin embargo, hemos de lamentar que aproximadamente una cuarta parte de las localidades en las comarcas de la Vall d´Albaida y de la Costera hayan dejado de bailar las danzas. Por otra parte, en muchos de los pueblos donde sí se bailan se debe a un fenómeno reciente de recuperación, durante las últimas décadas.

La interpretación de la dansà se lleva a cabo durante las fiestas mayores. La organización básica es siempre la misma: todas las danzas consisten en avanzar alrededor de la plaza del pueblo o a lo largo de una calle importante y de anchura suficiente.

El caso concreto de las danzas de la Font de la Figuera merece un estudio a parte. Fermín Pardo las destaca sobre el resto, afirmando que la dansà de la Font conserva intacto el antiguo ritual. No obstante, esta tesis no es del todo correcta, ya que el acto de la dansà ha sufrido numerosos cambios a lo largo de su historia.

No obstante, ha de alabarse la constancia de los vecinos de la Font de la Figuera por mantener viva la fiesta de la dansà, lo que solamente se puede explicar por su amor a la tradición y, en concreto, a este acto. Extinguido ya el anterior Grupo de Coros y Danzas, actualmente existe la asociación Gent de la Dansà, cuyo papel debe ser secundario, debido a la natural impulso de la población, respetando estas manifestaciones espontáneas, siempre que no contradigan el espíritu original. Sus propuestas no deben influir en el sentido de convertir este acto folklórico en un producto de consumo folklorístico.

De acuerdo con el artículo de Josep Martí, el folklorismo implica la consciencia de la tradición y su valoración positiva. La intencionalidad con la que el folklorista se acerca a la herencia cultural es la de la recuperación y, muy frecuentemente, la de su manipulación, artificialmente y con fines comerciales o ideológicos. En efecto, el folklorismo se ha difundido ampliamente en España durante las últimas décadas como medio de cohesión social, especialmente en las zonas con mayor necesidad de afirmar sus raíces culturales. Tampoco se ha de negar el componente de prestigio social que comporta la autoproclamación como recuperador y especialista en este legado cultural.

No es este, sin embargo, el caso de la Font de la Figuera.En primer lugar, el tratamiento que en esta localidad se ha hecho de la tradición cultural no ha perseguido en ningún momento su manipulación o difusión, quizá por la simple ausencia de medios de comunicación a través de los cuales propagar estas muestras. En cierto modo, ello ha resultado positivo, evitando la fijación y solidificación de estilos y tipologías estándares de baile. Así, la variabilidad de costumbres está viva como corresponde a los productos folklóricos, en constante variación y evolución. Por otra parte, las modificaciones que se han ido introduciendo a lo largo de los años no ha tenido nunca como objetivo la producción y difusión cultural. La pérdida de pasadas de baile y el aumento de la complejidad han surgido de la natural evolución y nunca se ha intentado adaptar la dansà a determinado tipo de audiencia.

Otro aspecto tratado por Josep Martí es el de la diferente actitud del público asistente a espectáculos folklóricos y folklorísticos. Este último se caracteriza por la contemplación pasiva y externa del acto, ya que éste no pertenece a su cotidianidad y no les está permitido participar de forma espontánea en él. Se trata, por tanto, de una representación cerrada. Por otra parte, la participación abierta que caracteriza los actos folklóricos sí permite tomar parte en ellos al público asistente. En el caso de La Font de la Figuera, cabe decir que la participación en su dansà es abierta. A pesar de que la primera de ellas (la dansà del jueves) está destinada en principio a los vecinos del pueblo y comporta cierta organización previa, la dansà del sábado sí está abierta a la participación espontánea.

Los miembros de la asociación Gent de la Dansà insisten en este aspecto, desconocido para mucha gente. Es cierto que la espectacularidad de los movimientos que dominan los fontfiguerenses puede frenar a posibles espontáneos, desconocedores de que se puede intervenir ejecutando exclusivamente el pas pla, a base de movimientos simples y de fácil comprensión y aprendizaje.

Por otra parte, no hemos de olvidar el papel del público asistente al acto que no participa en él de forma directa. Tampoco se trata en este caso de simples espectadores, sino de “supervisores” de la dansà, que consideran como patrimonio propio. Se podría afirmar que la ausencia de interacción con los ejecutantes del baile no impide la comunión de la audiencia con ellos.

Si bien es cierto que esta fiesta tiene su origen en épocas ya alejadas y que en su actual ejecución perviven dos realidades distantes en la historia, el carácter grotesco se encuentra completamente ausente y tanto público como ejecutantes sienten muy cercana esta fiesta anual, ya no como representación teatral, sino como acto propio de la vida del pueblo. Se da, por tanto, un fenómeno de continuidad subjetiva: la consciencia colectiva del vecindado ignora en el momento de la dansà los cambios sociales y culturales que se han sucedido a lo largo de los siglos, sumergiéndose enteramente en esta forma de recreación de la propia identidad.

jueves, 01 de enero de 2009
Comentarios
Sólo puede participar con sus comentarios si es socio del Club. Inscríbase, es gratis.
Esquina inferior izquierda Esquina inferior iderecha
Portal web DotNetNuke por DOTWARE tecnología a punto   GEN. 0,140625 s