Francisco Villalba Talavera
Escucharemos Oñieguin al más joven de la dinastía Jurowski, Dmitri, que con sus treinta y un años viene precedido de las mejores criticas y parece un valor seguro, con lo que es de esperar que escucharemos una buena versión de la obra maestra tchaikowskiana.
Gabriel Garrido se hará cargo de Montezuma, y dado su conocimiento del mundo barroco podemos esperar una buena lectura de la obra de Graun.
El granadino Pablo Heras, de treinta y un años, que ha cosechado éxitos notorios en la Ópera de París, donde ha dirigido con acierto obras tan dispares como Simón Boccanegra y Wozzek y cuya carrera internacional va en ascenso, será el encargado de hacernos llegar Mahagonny de Kurt Weill.
La inquietante ópera de Britten “La vuelta de la tuerca” estará encomendada a Josep Pons del que no hemos disfrutado como director de ópera pero que reúne condiciones para recrear obra tan comprometida.
Jeffrey Tate será el encargado de recrear el Rosenkavalier, este director de prestigio probado puede ofrecernos una excelente interpretación de la obra de Strauss. Tate es un maestro refinado, sutil y muy dotado para este tipo de partituras.
Para la Finta gardiniera de Mozart en versión de concierto nos visitará otro veterano, el casi siempre interesante René Jacobs.
Iphigénie en Tauride de Gluck se la escucharemos a la experta batuta del alemán de 52 años Thomas Hengelbrock, lanzado a la fama en 1993 por su dirección de Alceste en el Teatro and der Wien y que mas tarde en Berlín logró otro sonado éxito con la misma obra que en Madrid. Posteriormente este director ha proseguido una carrera notable siendo en la actualidad titular de la prestigiosa Deutsche Kammerphilharmonie de Bremen.
El Suizo de 35 años establecido en Berlin Titus Engel, dirigirá el estreno de la temporada “La página en blanco” de Pilar Jurado. Es un experto en música contemporánea que viene precedido de las mejores referencias en este repertorio.
El italiano de 47 años Renato Palumbo que ocupó el puesto de director principal de la Deutsche Oper de Berlin en 2006, cargo al que renunció por decisión propia el año siguiente, hará doblete con Los Hugonotes de Meyerbeer en versión de concierto y Tosca. Es conocida su versatilidad y la amplitud de repertorio que cubre con obras tan dispares como Lucrezia Borgia de Donizetti, los Hugonotes o Roberto el diablo de Meyerbeer.
Werther de Massenet se la escucharemos a Emmanuel Villaume. Este director francés de 56 años director de Festival de Spoleto en Estados Unidos y titular de la Orquesta Filarmónica Eslovaca, al que sufrimos en Madrid en 2005 unos vulgares y tediosos “Cuentos de Hoffmann” espero que en esta ocasión esté más acertado pero tengo serias dudas de que lo consiga.
El británico Paul Daniel, un valor seguro, tendrá la oportunidad de que una obra tan maravillosa como el Król Roger de Szymanowski llegue al público de Madrid en toda su intensidad y belleza.
Victor Pablo Perez revivirá la gloriosa partitura de las Bodas de Fígaro y en esta ocasión estoy convencido de que director tan dotado se sacará la espina de su anterior Don Giovanni en el mismo teatro.
Saint François d’Assise, la obra insignia de Mortier, nos la ofrecerá su director predilecto, Sylvain Cambreling, señor al que he tenido que soportar en tantas ocasiones en el Festival de Salzburgo y que aquí me temo seguiré haciéndolo y con más frecuencia en el futuro. No me explico como a un músico tan mediocre, al que Mortier lleva intentado elevar al estrellato desde hace veinte años, sin conseguirlo, se le imponga por que sí, en cualquier teatro en el que el susodicho planta sus reales. Esperemos que no ocurra como en su anterior estancia en París donde el público le solía mandar “a Belgica” cuando se hacía cargo de una representación. Por cierto Pablo Heras y Titus Engel, han sido sus ayudantes en diversas ocasiones.
martes, 01 de junio de 2010