Angel Carrascosa Almazán
La discografía de Carnaval
Carnaval, op. 9 es la composición pianística extensa más apreciada y conocida de Schumann. Subtitulada Scènes mignonnes sur quatre notes (algo así como Escenas bonitas, lindas o graciosas, sobre cuatro notas), es una colección de 21 pequeñas piezas. Schumann, como muchos otros compositores románticos, se encontraba más a gusto con las piezas breves y de forma libre que con el gran formato de la forma sonata. Pero aquí consigue articularlas admirablemente: una nueva modalidad de construir una unidad superior, basada sobre todo en el contraste, de tempo o de carácter, de sus partes.
Las grabaciones más antiguas de Carnaval se remontan hasta 1923 y 1928, años en que el pianista francés Alfred Cortot las llevó al disco. De ese último año es también la de Dame Myra Hess, y de 1929 la de Sergei Rachmaninov. De 1939, 28 años anterior a la que hemos escuchado, data la primera de Arrau, reeditada recientemente por Pearl. Les siguieron Salomon (EMI 1952), Arthur Rubinstein (RCA 1953) y Geza Anda (EMI 1955). Y, ya en la era de la estereofonía, Annie Fischer (EMI 1959), Benno Moiseiwitsch (Pearl 1961) y Nikita Magaloff (Philips 1962). Pese a sus indudables y variables méritos, todas ellas resultan interpretaciones anticuadas desde nuestro punto de vista actual. No puede decirse quizá lo mismo de la segunda grabación de Arthur Rubinstein (RCA 1963), que suena moderna en su sentimiento sin sentimentalismo, y que culmina en piezas como Chiarina y –como no podía ser de otro modo en tan insigne chopiniano– en Chopin.
Luego llegó la magistral recreación de Claudio Arrau (Philips 1967), que se erige de inmediato en modelo: seguramente es la que mayor unanimidad ha suscitado, como difícilmente podía ser de otro modo en quien ha sido uno de los primerísimos pianistas de todo el siglo XX y el que mejor ha sabido compenetrarse con Schumann (su gran álbum Philips de 7 CDs constituye, me parece, lo más imperecedero de su enorme legado discográfico).
Siguió en el tiempo Wilhelm Kempff (D.G. 1972), versión de grandes altibajos, pero en general más bien raquítica. Tres años después, en 1975, EMI grabó Carnaval con el gran pianista italiano Arturo Benedetti Michelangeli. Esta interpretación, de portentosa ejecución, tuvo mucha fama durante un tiempo, pero, calmadas las aguas, es inevitable verla como un ejercicio muy ¿egocéntrico?, pues su pretenciosa ampulosidad cuadra mal con lo que en plena lógica expresa esta música.
De 1979, aún no digital pero con un sonido excelente, es la de Daniel Barenboim (D.G.), probablemente una de las tres más bellas existentes en disco (junto a la de Arrau y a la de Uchida). El pianista argentino incide sobre todo en el lirismo, la poesía y la profundidad de la partitura schumanniana, más que en sus pasajes livianos y, pese a las apreciables diferencias puntuales, tiene más parentesco con Arrau que con cualquier otro intérprete. El Vals noble, por ejemplo, es seguramente el más bello del que hay constancia grabada. Y Chopin, otro pasaje excelso.
La primera grabación digital de Carnaval es la de Yuri Egorov (EMI 1982). Mucho más valiosa es la de Alicia de Larrocha (Decca 1989), la versión en conjunto más lenta de las cotejadas (32’14”) quitando la de Michelangeli, pero que no cae como ésa en una grandilocuencia que arrasa con la espontaneidad. Eusebius y Florestan, las dos piezas que ejemplifican los dos caracteres contrapuestos que resumen la personalidad de Schumann -el soñador melancólico y el apasionado y despreocupado- cobran en los dedos de Alicia de Larrocha. una especial lucidez.
El pianista británico Howard Shelley (Chandos 1990) y el húngaro Jeno Jandó (Naxos 1992) son otros dos sobresalientes intérpretes que llevaron al disco Carnaval de Schumann entre esas dos maravillosas pianistas que son Alicia de Larrocha y Mitsuko Uchida: la grabación de ésta para Philips en 1995 es otro hito en la discografía de esta obra. La japonesa no ignora la tradición, pero no parece sentirse condicionada por ella; independientemente de que guste mucho o muchísimo (este último es mi caso), lo innegable es la aportación de una especialísima creatividad para una concepción que resulta en extremo espontánea y fresca, llena de entusiasmo y vivacidad, de delicadeza y de fina poesía.
Al año siguiente de aparecer esa grabación se lanza al mercado otra de una pianista no tan conocida como merece, la francesa nacida en Túnez Brigitte Engerer. Su registro, para Harmonia Mundi Francia, es una de las interpretaciones más singulares, sinceras y convincentes. Aveu (Confesión) es uno de los puntos culminantes de su interpretación.
La última grabación importante de Carnaval es, por el momento, la de Evgeny Kissin. Prácticamente cada disco de este pianista constituye un acontecimiento; sin embargo, en mi opinión, no es Carnaval una de sus mayores aportaciones. Aun así, es indudable el valor de una propuesta bastante impulsiva y nerviosa, sensible y desprovista de todo rastro de retórica. Y, por descontado, prodigiosamente bien tocada.
Principales grabaciones:
1923 Alfred Cortot Pearl
1928 Alfred Cortot Biddulph
1928 Dame Myra Hess Biddulph
1929 Sergei Rachmaninov RCA
1939 Claudio Arrau Pearl
1952 Salomon EMI/Testament
1953 Arthur Rubinstein RCA 28’07”
1955 Geza Anda EMI/Testament
1959 Annie Fischer EMI
1961 Benno Moiseiwitsch Pearl
1962 Nikita Magaloff Philips 26’21”
1963 Arthur Rubinstein RCA 28’26”
1967 Claudio Arrau Philips 31’12”
1972 Wilhelm Kempff DG 26’48”
1974 Reine Gianoli Universal France 30’02”
1975 A. Benedetti Michelangeli EMI 35’33”
1979 Daniel Barenboim DG 31’37”
1982 Yuri Egorov EMI
1989 Alicia de Larrocha Decca 32’14”
1990 Howard Shelley Chandos
1992 Jeno Jandó Naxos
1995 Misuko Uchida Philips 31’21”
1996 Brigitte Engerer H. Mundi 29’34”
2002 Evgeny Kissin RCA 28’40”
martes, 01 de junio de 2010