Francisco Villalba Talavera
La historia se repite irremisiblemente y los malos augurios se van a cumplir. El nuevo director artístico del Teatro Real parece que va a comenzar “la operación limpieza” habitual en cualquier teatro en el que desembarca, y según se rumorea, la criba va comenzar por el actual coro y su director Peter Burian. Burian que cuenta con un curriculum vitae espectacular, ha sido director de los Pequeños Cantores de Viena, de coro de teatros de tanto prestigio como el Covent Garden, la Ópera de Los Ángeles, la Ópera de Flandes, la Wiener Staatsoper, y además ha colaborado con el mismo Mortier en la Ópera de París.
Según los rumores Mortier opina que no ha hecho una labor adecuada a su gusto con el del Teatro Real y está dispuesto a cancelar su contrato con dicho coliseo, que expiraba en 2013, sustituyéndole por no sé quién que, también según los rumores, va a cobrar un sueldo superior al del actual director artístico de dicha entidad. El rumor parece ser algo más que eso, y es preocupante, pero lo peor es que el Teatro Real a este paso no va a contar nunca con un coro como es debido si el futuro de sus componentes y el de su director están sometidos siempre a los avatares que corra la directiva del teatro.
Me parece bien que se mejore la calidad de algunos de sus componentes en el caso de que no den la talla y lo mismo opino se debe hacer con su director, pero si esto se ha podido justificar hasta cierto punto en anteriores ocasiones en esta lo encuentro prematuro. El 31 de Agosto de 2009 expiró el contrato de la Orquesta Sinfónica del Teatro Real con el que hasta el momento había sido por diez años su Coro titular, una agrupación que si bien nunca fue extraordinaria, siempre cumplió con profesionalidad su cometido, a pesar de no haber contado nunca con un director de talla que pudiese conseguir con él unos resultados óptimos. Eso que al finalizar las representaciones del Tannhäuser el año pasado todo el elenco vocal de la ópera le aplaudió encendidamente y entre ellos, Peter Scheifert y Petra Maria Schnitzler, que me comentaron que les había sorprendido su excelente prestación en obra tan comprometida. La justificación para no renovar el contrato al Coro fue que era muy costoso, y sin tener en cuenta su experiencia de diez años se les puso en la calle pagándoles como indemnización con siete días de sueldo por año trabajado. No comments.Sobre todo cuando al Sr. Mortier, para ahorrar, se le van a pagar 280.000 Euros anuales.... Para sustituirle se escogió al Coro de la empresa Intermezzo, mucho más barato que el anterior y cuyos miembros, según decían, no tenían ni que saber solfeo.
Sin embargo el Coro Intermezzo a las órdenes de Burian ha obtenido resultados satisfactorios debido a su entusiasmo, por ello me parece precipitado borrarle del futuro sin esperar a que se consolide, porque no hay coro de ópera que se estabilice como tal en unos pocos meses, ni director de coros capaz de lograrlo. Burian además no ha tenido tiempo material de tomar las riendas de las agrupaciones corales del teatro debido a problemas extramusicales tales como primero la fractura de una pierna y posteriormente, según tengo entendido, una gripe A que desembocó en una neumonía que le ha tenido apartado de sus funciones por dos largos períodos. En fin, que el Teatro Real es un barco a la deriva cuyo futuro director artístico dudo mucho que pueda enderezar a caprichosos golpes de timón.
lunes, 01 de febrero de 2010