Jordi Caturla González
Como se ha explicado muy bien en el editorial de RITMO de diciembre de 2009, el Blu-ray es un sistema que ofrece una calidad excepcional atendiendo a lo que hasta ahora habíamos visto y oído. Trataré aquí de exponer algunas de las causas por las que la nueva tecnología podría llegar a establecerse como un sistema “definitivo”, es decir, ampliamente aceptado por el público y relativamente duradero en el tiempo.
Es evidente que Internet y todo lo que la rodea ha supuesto una revolución técnica de primer orden y un auténtico cambio en los hábitos sociales. De sobra son ya conocidos los mp3, avi y demás formatos audiovisuales que han acabado con las formas tradicionales de acceder a esta cultura. ¿Es Internet una seria amenaza para el Blu-ray? Es posible que a largo plazo lo sea, pero de momento no lo creo. Si hablamos de descargas on line, las líneas son todavía muy lentas para poder transferir con comodidad paquetes de información de hasta 50 Gb, -que es lo podría llegar a caber en un disco “azul”- o para ver por ejemplo una ópera en streaming –visualización directa en tiempo real por la red-. Si le añadimos que el uso de Internet no está del todo generalizado, la amenaza no parece del todo inminente.
Se habla también de los formatos no ópticos (“lápices” USB o memorias flash, como las tarjetas de las cámaras de fotos), que tendrían una capacidad de almacenamiento hoy por hoy superior al Blu-ray. Mi experiencia personal es que la fiabilidad de estas memorias es menor que la del formato físico tradicional, pero no cabe duda de que en el futuro –o en el presente: los Beatles han sacado toda su discografía en soporte USB- pueden llegar a ser un serio competidor, sobre todo en cuestiones de espacio.
Si hablamos de calidad, no parece ser esta una de las prioridades del gran público, acostumbrado ya en parte a escuchar depauperados –casi siempre- formatos comprimidos; el Blu-ray sí tiene aquí todas las de ganar, aunque para ello deban generalizarse –esperemos que sí- y bajen –de verdad- los precios: más de uno se lo pensará antes de descargarse archivos que realmente quiera tener.
En definitiva, sobre el papel parece que el Blu-ray tiene futuro a corto-medio plazo, aunque en el medio-largo sí tiene poderosos enemigos, al acecho ya hoy en día. ¿Cuándo ganarán la guerra? De momento, la batalla la ha ganado el disco azul.
viernes, 01 de enero de 2010