Gonzalo Pérez Chamorro
“Canto sobre el amor, pero no lo conozco”
(Lapák, escena 2ª del Acto I de La Zorrita Astuta)
Ahora que tenemos reciente la Jenufa del Teatro Real, que por cierto ha sido muy buena (Janácek es un “hueso” casi siempre), viendo la función pensaba en cuanto me gusta Janácek, pero especialmente cuanto me gusta el Janácek post-Jenufa. No es que Jenufa no me guste, al contrario, me fascina, pero aún Janácek no ha encontrado su lenguaje musical definitivo, con sus zigzagueos y sus jeroglíficas líneas melódicas. En Jenufa (estrenada en 1904) el lirismo (musicalmente usa frases más largas, con menos repeticiones, aunque la parte vocal comienza a tener su estilo propio: muy silábica, a nota por sílaba en muchas ocasiones) es la base de su escritura musical, aún por desarrollar plenamente, que alcanzará la plenitud en Katia Kabanova y La Zorrita Astuta (1922-23), culminada en El Caso Makropulos y Desde la casa de los muertos. Son casi veinte años entre Jenufa y La Zorrita, años en los que se consolida un lenguaje musical enraizado en el habla popular y en un particular lirismo cortante y de una lacerante expresividad.
En esta serie de “imprescindibles”, nos encontramos ante un deuvedé que podría definirse como la prolongación de la perfección. Si Mackerras cuando grabó su Zorrita para Decca (1981) con la prodigiosa Filarmónica de Viena y Lucia Popp como protagonista (lo único que puede “echarse de menos” en esta producción), hubiese imaginado una Zorrita en escena, habría sido esta (hay un aspecto fundamental en esta obra: contiene muchas partes puramente orquestales pero repletas de acción, con lo que el audio, aunque nuestra imaginación trabaje, necesita imágenes más que nunca). Esta producción de Nicholas Hytner (también cineasta) pudo verse en la primera temporada de la reapertura del Teatro Real, con ligeros cambios respecto a lo que vemos. ¿Y qué vemos? Pues sencillamente una de las puestas escénicas más maravillosas que recuerde en cualquier ópera, plena de delicadeza, color, imaginación, naturalidad, profundidad y sensualidad. Y como la Jenufa vista en Madrid, la escena al servicio de la música. Sólo un ejemplo: la escena entre Lapák (el perro) y la Zorrita, con el consiguiente sueño de ésta (escena 2ª del Acto I), una delicia inolvidable.
Si lees esto antes de la noche del 5 de enero, y no tienes este deuvedé, ya sabes lo que tienes que hacer.
Janácek – La Zorrita Astuta. Allen, Jenis, Minutillo, Márová, Kusnjer, Hajna, Novák, Marlière, Connolly, Bonnafous, Martinaud. Coro del Chatelet. Orquesta de París. Dir.: Sir Charles Mackerras. (98’ – Junio de 1995 – Subtítulos en español).
viernes, 01 de enero de 2010