Sibelius, un panteísta en el fondo. Messiaen, un panteísta en el fondo, en la superficie, en el corazón, en la piel, en los tuétanos de sus huesos: en todo su ser. El panteísta de la música, el compositor que más lejos ha llegado en esa interacción naturaleza-música. El mayor paisajista de todos los tiempos. Y de sus obras, la monumental De los cañones a las estrellas..., ese gran fresco sinfónico culminado en 1974, tal vez sea, con permiso del Catálogo de pájaros, incluído su apéndice La Fauvet...
Escrito por el lunes, 01 de marzo de 2010