Jordi Caturla González
Hace poco escribía aquí sobre el gigante del jazz Oscar Peterson y en aquella entrada hacía referencia al “maestro de maestros” y mentor del pianista canadiense, Art Tatum. Hoy me gustaría hablar de este prodigioso músico.
Pese a no ser conocido masivamente como un Davis o un Coltrane, Tatum está considerado como uno de los padres fundadores del jazz moderno y el mejor pianista en este estilo de todos los tiempos. Esta afirmación no es en absoluto exagerada, si atendemos a unos cuantos aspectos. Técnicamente, Tatum es un verdadera máquina de hacer notas cuyas habilidades -y velocidades- impresionan a cualquiera. Si quiere, pásese por aquí para comprobarlo: http://www.youtube.com/watch?v=D9Cs_zb4q14.
Estilísticamente, Tatum fue un pianista que parecía procedente del futuro, consolidando un estilo personal a años-luz del de sus contemporáneos. El famoso bebop de Gillespie, Parker o Monk no podría haber nacido sin las progresiones armónicas y las melodías que el de Ohio ya practicaba décadas antes. Si añadimos una capacidad improvisatoria e inventiva deslumbrante, tenemos ante nosotros a un verdadero genio musical que conquistó a propios –llegaron a decir de él que era Dios sentado al piano- y extraños –nada menos que Rachmaninov lo consideró como el mejor de todos los tiempos en cualquier estilo.
Lo mejor, como siempre, es juzgar por uno mismo, y por eso le recomiendo que escuche cualquiera de sus grabaciones (muchas de ellas en Pablo Records) con el Tatum Group o mejor, en solitario, para hacerse una idea de quién fue este “maestro de maestros”.
viernes, 01 de mayo de 2009