Raul Mallavibarrena
Aproximadamente, una o dos tardes al mes llueve sin hacer apenas ruido, dos o tres semanas al año un viento uniforme dobla el curso recto de las sombras, y seis noches de cada quince duermo de un tirón, como de niño.
Aproximadamente, noventa de mis libros son de Historia, cincuenta de poemas, cuarenta de relatos, y uno -o ninguno- es de caza.
Aproximadamente, un centenar de mis sueños son promesas, bocetos de sueños de otros sueños, imágenes torcidas de un proyecto que se apaga al poco tiempo, sin apenas consultarme.
Aproximadamente, sesenta de mis cantos son sinceros, diez de mis esfuerzos son de un instrumento, y mil de mis acordes son menores.
Mis desvelos, mis angustias, mis zozobras, son las cimbras de los arcos y bóvedas que construyo sobre el aire, cinco o seis veces al año, aproximadamente.
Aproximadamente, en tres de cada veinte días soy feliz, veinte de cada cien de mis victorias son reales, diez de mis sombreros son de copa, cuatro de mis medallas son compradas y noventa de mis flores son de tela.
Aproximadamente, la mitad de mis pólvoras están mojadas, un tercio de mis alas son de cera, un octavo de mis vidas son de gato, un tercio de mis doses son impares, y un quinto de mis treses no son primos.
La mitad de mis frascos están huecos, la mitad de mis compases son de espera, la mitad de mis mitades son mitad, y la mitad de esas mitades son un medio, siempre aproximadamente.
Aproximadamente, un quinto de mis bromas son en serio, un cuarto de mis mentiras son verdad, un sexto de mis votos son en blanco, y un treinta por ciento de mis cadencias están rotas.
Entonces, los rectores de mis guías me exigieron ser concreto. “Abandone de inmediato –dijeron con voz grave- ese inmaduro contador impreciso y asuma –haga el favor- los números y cifras sin límites confusos”.
Y así, prometí solemnemente suprimir las fronteras ambiguas de mis cuentas y referir mis cómputos con nitidez minuciosa. Seré firme y lo digo desde ya. Lo haré en primavera, en mayo más exactamente, el día 20 en concreto, ¡y a las seis en punto de la tarde! Aproximadamente.
domingo, 01 de enero de 2012