Gonzalo Pérez Chamorro
“¡Dios mío, qué pecado hemos cometido en esta orquesta!”
(Clarinete de la Orquesta de Weimar en los ensayos del estreno de
Don Juan de R. Strauss)
Nos cuenta en la introducción el musicólogo Marcel Prawy, en uno de los palcos de la Musikverein vienesa, casi todo lo que hay que saber del Don Juan de Richard Strauss (su tercer gran poema sinfónico, tras Aus Italien y Macbeth), su estreno en Weimar con las quejas de los músicos y su primera interpretación por la Filarmónica de Viena con la dirección del wagneriano Hans Richter en 1892. Muchos años después, en 1970, uno de los más grandes straussianos del siglo XX (si se singulariza la expresión no se diría ningún disparate), disecciona en un fascinante ensayo esta joya orquestal, que la Filarmónica de Viena ha tocado en centenares de ocasiones, pero que en el ensayo se adivinan ciertas sombras que el mago de Graz, en un ejercicio didáctico de altísima categoría, consigue iluminar y explicar para que vayan todos en el mismo rumbo, hasta para que un trompa admita que era la primera vez que lo tocaba...
Detalles innumerables salpican el ensayo, aunque tal vez sea la importancia rítmica (esos constantes tresillos) el factor que más preocupa a Böhm, que en la interpretación en concierto en la Musikverein suelta alguna que otra mirada a sus músicos de no estar del todo satisfecho, a pesar que en el ensayo se repitieran una y otra vez los pasajes delicados. En sí la versión es una maravilla, pero se impone cierta marcialidad y falta de ensoñación que sí encontramos en su grabación en estudio (Staatskapelle Dresden, DG), de un colorido más fantasioso.
Recientemente escuché un maravilloso Don Juan, debido a Andris Nelsons con la Gewandhaus de Leipzig (2011), de una entidad y belleza admirables, que se une a la lista de mis favoritos, como Barenboim con la Filarmónica de Berlín (se pudo escuchar por Digital Concert Hall de la orquesta alemana en 2009), superior a su también excepcional con Chicago (Erato), en la línea de este de Böhm. No se puede obviar al poético Celibidache con Stuttgart (DG) y a Furtwängler con la Filarmónica de Viena (Emi), dos interpretaciones repletas de magia. De otro estilo es la de Klemperer con Viena (Testament), de una claridad orquestal apabullante, repleta de amargura. Igualmente genial es Solti (Decca), que te hace levantar del asiento, y en menor medida Reiner (Rca), aunque hay que reconocerle su grandeza. Y para concluir, tres imprescindibles: Karajan con Berlín (DG, 1983), Sinopoli con la Staatskapelle Dresden, posiblemente la interpretación más bella de todas (DG) y Maazel con New York (DG), tres donjuanes cada uno a su manera.
R.Strauss: Don Juan (ensayos e interpretación). Orquesta Filarmónica de Viena. Dir.: Karl Böhm.
16/9 - 74 min. - Leng.Esp.
2072188 (DVD)
DVD Medici Arts - EuroArts
domingo, 01 de enero de 2012