Todos los teatros del mundo, todos, reciben críticas tanto positivas como negativas. Habrá, por descontado, medios afines y medios digamos “en la oposición”, como también críticos más o menos duros, más o menos profesionales y más o menos de conveniencia, pero a la postre caricias y palos se terminan repartiendo de manera relativamente equilibrada en función de los resultados. En todos los teatros del mundo excepto en uno, el de mi ciudad natal: el Villamarta. De unos años a esta parte, el noven...
martes, 01 de marzo de 2011