Cuando escribo estas líneas, está a punto de concluir 2008 y uno no puede evitar hacer su balance particular del año transcurrido. Ha sido, como todos, un año rico en acontecimientos, pero en lo musical lo recordaré, entre otras muchas cosas, por el fallecimiento de mi querido, admirado e idolatrado Giuseppe di Stefano, el cantante que me descubrió la ópera.
Fue hace unos cuantos años ya, en el Colegio Mayor América de la Universidad de Oviedo, donde cursaba mis estudios de Filología y en cuya ...