Siguiendo las indicaciones de mi terapeuta, paso a enumerarles mis debilidades. No todas, claro. No todas. Abra una puerta, la que sea –me dijo- y saque algo de ahí dentro, le está haciendo mal.
Sin orden de importancia:
Siento debilidad por los números que, siendo pares, no suponen –en principio- amenaza alguna para nuestras vidas: 870, 234, 11.016..., debido, creo, a la ingenuidad que les otorga su infrecuencia. Miren, por ejemplo, el 3.718. ¿Vieron alguna vez un número más indefenso?
Sient...
Escrito por Raul Mallavibarrena el miércoles, 01 de mayo de 2013